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sábado, 25 de julio de 2026

Aparición de Santa María al Apostol Santiago en Zaragoza, según las revelaciones hechas a Ana Catalina Emmerick


   Desde Jerusalén, viajó Santiago, a través de las islas griegas y de Sicilia, hasta España, deteniéndose en Gades. Como no fue recibido bien en esta región, se dirigió a otra. Con todo, no le fue mejor en este lugar. Lo tomaron preso y hubiera sido asesinado, si un ángel no lo hubiese librado milagrosamente de las manos de sus opresores. Dejó en España a siete discípulos y se trasladó, pasando por Marsella, en el sur de Francia, a Roma. Más tarde volvió a España y se dirigió desde Gades, a  través de Toledo, a Zaragoza. Aquí se convirtieron muchos de los naturales del lugar; barriadas enteras reconocieron a Cristo y se despojaron de sus objetos de idolatría. He visto aquí a Santiago en grandes peligros. Fueron lanzadas víboras contra él; pero el apóstol las tomaba tranquilamente en sus manos. Nada le hacían. Al contrario, se volvían furiosas contra los sacerdotes de los ídolos, que empezaron desde entonces a temerle y a respetarlo. He visto después cómo empezando apenas a predicar en Granada, fue preso con todos sus discípulos y convertidos. Santiago llamó en su ayuda a María, que entonces vivía aún en Jerusalén, rogándole le ayudase, y he visto cómo, por ministerio de los ángeles, fue librado de modo sobrenatural, él con sus discípulos, de la prisión. Le fue impartida la orden de María, por medio de un ángel, de ir a Galicia a predicar allí la fe, y luego volver a su residencia de Zaragoza.

   He visto más tarde a Santiago en gran peligro por causa de una persecución y tempestad contra los fieles de Zaragoza. He visto al apóstol rezando de noche con algunos discípulos junto al río, cerca de los muros de la ciudad; pedía luz para saber si debía quedarse o huir. El pensaba en María Santísima y le pedía que rogara con él para pedir consejo y ayuda a su divino hijo Jesús, que nada podía entonces negarle. De pronto vi venir un resplandor del cielo sobre el apóstol y aparecieron sobre él los ángeles que entonaban un canto muy armonioso, mientras traían una columna de luz, cuyo pie, en medio de un rayo luminoso, señalaba un lugar, a pocos pasos del apóstol, como indicando un sitio determinado.

   La columna era bastante alta y esbelta, de un resplandor rojizo, con vetas de varios colores y terminaba arriba como en un lirio abierto, que echaba lenguas de fuego en varias direcciones; una de ellas iba al Occidente, hacia Compostela; las demás, en diversas direcciones. En el resplandor del lirio vi a María Santísima, de nívea blancura y transparencia, de mayor hermosura y delicadeza que la blancura  de una fina seda. Estaba de pie, resplandeciente de luz, en la forma en que solía estar en oración cuando aún vivía sobre la tierra. Tenía las manos juntas, y el largo velo sobre la cabeza, la mayor parte del cual colgaba hasta los pies, como si estuviese envuelta en él. Posaba sus pies menudos y finos sobre la flor que resplandecía con sus cinco lenguas. Aparecía todo el conjunto maravillosamente delicado y hermoso.

   Vi que Santiago se levantó del lugar donde estaba rezando de rodillas, recibió internamente el aviso de María de que debía erigir de inmediato una iglesia allí; que la intercesión de María debía crecer como una raíz y expandirse. Le dijo María que debía, una vez terminada la iglesia, volver a Jerusalén. Santiago se levantó, llamó a los discípulos que lo acompañaban, que habían oído la música y visto el resplandor; les narró lo demás, y presenciaron luego todos cómo se iba desvaneciendo el resplandor de la aparición. Después que Santiago realizó en Zaragoza lo que María le había ordenado, formó un conjunto de doce discípulos, entre los cuales he visto que había hombres de ciencia. Estos debían proseguir la obra comenzada por él con tanta fatiga y contradicciones.

    Santiago partió de España, para trasladarse a Jerusalén, como María le había ordenado. En este viaje visitó a María en Éfeso. María le predijo la proximidad de su muerte en Jerusalén, y lo consoló y lo confortó en gran manera. Santiago se despidió de María y de su hermano Juan, y se dirigió a Jerusalén, donde al poco tiempo fue decapitado. 

Visiones y Revelaciones de la Beata  Ana Catalina Emmerick

miércoles, 13 de mayo de 2026

"EL MENSAJE DE FÁTIMA. HABLA LUCIA"


LAS APARICIONES DEL ÁNGEL DE LA PAZ 

Primera Aparición del Ángel 

No recuerdo exactamente los datos, puesto que en aquel tiempo no sabía nada de años, ni de meses, ni tampoco de los días de la semana. Me parece que debe haber sido en la primavera de 1916 que nos apareció el Ángel por primera vez en nuestro “Loca de Cabeco".
Como ya he escrito en el relato sobre Jacinta, subimos con el ganado al cerro arriba en busca de abrigo, y después de haber tomado nuestro bocadillo y dicho nuestras oraciones, vimos a cierta distancia, sobre la cúspide de los árboles, dirigiéndose hacia el saliente, una luz más blanca que la nieve, distinguiéndose la forma de un joven transparente y más brillante que el cristal traspasado por los rayos del sol. Al acercarse más pudimos discernir y distinguir los rasgos. Estábamos sorprendidos y asombrados.
Al llegar junto a nosotros dijo:
–No temáis. Soy el Ángel de la Paz. ¡Orad conmigo!
Y arrodillado en tierra inclinó la frente hasta el suelo, e imitamos llevados por un movimiento sobrenatural y repetimos las palabras que le oímos decir:
–Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman.
Después de repetir esto tres veces se levantó y dijo:
–Orad así. Los Corazones de Jesús y de María están atentos a la voz de vuestras súplicas.
Y desapareció. 

LOS VIDENTES










LOS VIDENTES
FRANCISCO

  Nació en Aljustrel, Fátima, el 11 de junio de 1908. Fue bautizado el 20 del mismo mes. 
   Enfermó de neumonía en diciembre de 1918. Y falleció en Aljustrel a las 22 horas del 4 de abril de 1919.
   Fue enterrado en el cementerio de Fátima y después trasladado a la basílica, el 13 de marzo de 1952.
   Su gran preocupación era la de "consolar a Nuestro Señor". El espíritu de amor y reparación para con Dios ofendido fueron notables en su vida tan corta. Pasaba horas "pensando en Dios". Fue un contemplativo.

JACINTA
   Nació en Aljustrel el 11 de marzo de 1910 y fue bautizada el 19 de ese mismo mes.
  
Víctima de una neumonía, enfermó en diciembre de 1918. Estuvo internada en el hospital de Vila Nova de Ourém, y luego en Lisboa, en el hospital de doña Estefanía, donde murió a las 22:30 del 20 de febrero de 1920.
   El cuerpo fue llevado al cementerio de Vila Nova de Ourém; el 12 de septiembre de 1935 fue trasladado al cementerio de Fátima y el 1º de mayo de 1951, finalmente a la basílica del Santuario.
   Su vida se caracterizó por el espíritu de sacrificio, el amor al Corazón de María, al Santo Padre y a los pecadores.
   Llevada por la preocupación por la salvación de los pecadores y el desagravio al Inmaculado Corazón de María, de todo ofrecía un sacrificio a Dios, como le recomendara el Ángel, diciendo siempre la oración que Nuestra Señora les había enseñado: "Oh Jesús, es por vuestro amor, por la conversión de los pecadores ( y añadía por el Santo Padre) y como reparación por los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María".

LUCÍA(*)
   "A los treinta días del mes de marzo de mil novecientos siete, bauticé a un individuo de sexo femenino, a quien di el nombre de Lucía, nacida en Aljustrel... a las siete de la tarde del veintidos de marzo corriente...".Así reza el acta de bautismo. Sus padres eran Antonio dos Santos y María Rosa, residentes en Aljustrel, lugarejo perteneciente a la Parroquia de Fátima.
   Siendo la última de siete hermanos, cinco mujeres y un varón, tuvo una infancia de mimos y privilegios, en la cual no le faltaron disgustos y desgracias familiares, bien superadas por aquélla mujer ejemplar que era su madre. A los seis años hace su Primera Comunión. Inmediatamente, porque así lo exigían las necesidades de la casa, comienza su vida de pastora.
   En las Apariciones de la Santísima Virgen, Lucía ocupa un lugar primordial, ya que es la única que habla con Ella y la que recibe un mensaje especial para ser comunicado en el futuro. Con sus primos, vive y sufre a causa de las Apariciones, pero es la única que habría de quedar en este mundo para cumplir su misión.
   Pasadas las Apariciones, la situación de Lucía, era naturalmente la de una "vidente", con todos los riesgos que ello comporta. Había que hacer algo con ella. Y una de las primeras preocupaciones del recién nombrado primer obispo de la diócesis restaurada de Leiria, fue atender a su educación, y retraerla de los peligros que podría sufrir. El 17 de junio de 1921, por la mañana, entra como educanda en el Colegio que las Hermanas de Santa Dorotea tienen todavía en el Vilar, hoy ya unido a Oporto. Recojamos un retrato fisonómico de la época, que responde a fotografías conocidas perfectamente: "Cabeza alta y ancha. Ojos castaños, grandes y vivos. Cejas poco densas. Nariz chata, boca ancha, labios gruesos. Barbilla redonda. Cara algo más que lo natural. Cabellos rubios y finos. De estatura, baja, pero alta para su edad (entonces: 13 años y seis meses). Facciones bastas, pero rostro simpático. Aire de gravedad y de inocencia. Viva, inteligente, pero modesta y sin pretensiones. Manos gruesas,  de trabajo, de tamaño regular.
   La jovencita entra en el Colegio de Oporto con catorce años y tres meses. Allí recibe una educación moral y religiosa excelente. La educación cultural es más deficiente, puesto que apenas pasa de la instrucción primaria. Y, desde luego, la preparación de labores femeninas es muy buena. Pero la pequeña Lucía, con su gran talento, memoria y su tesón y seriedad de conducta, habría de sacar de todo ello una formación que podríamos llamar suficientemente completa.
   Ya antes de entrar en el Colegio, había tenido algunos vagos deseos de consagrarse a Dios en la Vida Religiosa. Pero, en el Colegio, la intensa vida de piedad que se cultivaba, la hizo reflexionar. La primera idea fue para las carmelitas... pero el ejemplo y el agradecimiento hacia sus formadoras, la decidió a escoger el Instituto de Santa Dorotea. En ese tiempo (1921 - 1925), las Doroteas portuguesas tenían el noviciado en Tuy. Allí
se dirigió la ya joven Lucía (18 años), el día 24 de octubre de 1925; aunque, para cumplir algunos meses de postulantado, marchara inmediatamente a la Casa que las Doroteas tenían en Pontevedra, en la Travesía de Isabel II. Allí estuvo desde el día 25 de octubre de 1925 hasta el 20 de julio de 1926, en el que se llega al Noviciado de Tuy para completar su postulantado. Comienza su noviciado con la vestición del hábito, el día 2 de octubre de 1926. Allí pasa los dos años del novicado, para profesar el 3 de octubre de 1928. Continúa en la misma casa, aunque ya con las profesas, hasta su profesión perpetua, el día 3 de octubre de 1934. Pocos días después, marcha destinada a la casa 
de Pontevedra, en donde permanece, hasta que de nuevo, en mayo de 1937, vuelve a Tuy. De aquí no habría ya de salir, hasta que, a fines de mayo de 1946, se le ordena volver a Portugal. Después de estar unos días visitando y reconociendo los lugares de las Apariciones, en la Cova de Iria y en Aljustrel, es destinada a la casa de Sardao, en Vila Nova de Gaia, cerca de Oporto. 
   
  
Finalmente, renovando antiguos deseos de retiro y soledad, alcanza del Papa Pío XII, la gracia de la transferencia a las Carmelitas. Allí entra el 25 de marzo de 1948. Actualmente, allí continúa su vida de oración y penitencia.
FOTOGRAFÍA TOMADA EN LAS BODAS DE ORO DE SU PROFESIÓN COMO CARMELITA
  



  • (*) "Introducción a las Memorias de la Hermana Lucía", Dr Joaquín María Alonso, cmf. 


LA GRAN PROMESA DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA


LA GRAN PROMESA DE LA APARICIÓN INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA EN PONTEVEDRA




La Providencia Divina todavía no había terminado la obra encargada a los pastorcitos. La Virgen dijo a Lucía que “con el fin de prevenir la guerra, vendré para pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la comunión reparadora en los primeros Sábados de mes”. Lo pidió a Lucía en 1925, 1926 y 1929. Estando en Pontevedra, el 10 de diciembre de 1925 se le apareció la Virgen a Lucía con el Niño Jesús a su lado, subida en una nube de luz. La Virgen puso su mano en el hombro de Lucía, mientras en la otra sostenía su Corazón rodeado de espinas. Al mismo tiempo, el Niño Jesús dijo: “Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie que haga un acto de reparación para sacárselas.”
Después dijo Nuestra Señora a Lucía:
“Mira, hija mía, mi corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan sin cesar con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme y di que a todos los que durante cinco meses en el primer sábado se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Rosario y me hagan compañía durante 15 minutos meditando en los misterios del rosario con el fin de desagraviarme les prometo asistir en la hora de la muerte con las gracias necesarias para su salvación.”
El 15 de febrero de 1926, el Niño Jesús se apareció de nuevo a Lucía, preguntándole si había difundido la devoción a su Santísima Madre. Lucía le contó de las dificultades que partían de su confesor y de su superiora. El Señor respondió:
“Es verdad que tu Superiora sola no puede hacer nada; pero con mi gracia lo puede todo.”
Lucía le habló de la confesión para los primeros sábados y preguntó si valía hacerla en los ocho días. Jesús contestó: “Sí; todavía con más tiempo, con tal que me reciban en estado de gracia y tengan intención de desagraviar al Inmaculado Corazón de María.”
En junio de 1929 la Virgen pidió en una aparición la consagración de Rusia a su Inmaculado Corazón, prometiendo que de este modo se prevenía la difusión de sus errores y se adelantaba su conversión. Pero sólo el 20 de diciembre de 1940 Lucía recibió permiso para escribir al Santo Padre Pío XII pidiéndole esta consagración.
Lucía describe esta aparición de la siguiente manera:
“De repente toda la Capilla (en las Doroteas de Tuy) se alumbró de una luz sobrenatural, y una Cruz de luz apareció sobre el altar, llegando hasta el techo. En la claridad de la parte superior se podía ver la cara de un hombre y su cuerpo hasta la cintura. En el pecho había una paloma de luz, y clavado en la Cruz había un cuerpo de otro hombre. Por encima de la cintura, suspendidos en el aire, podía ver un cáliz y una gran Hostia, en la cual caían gotas de sangre del rostro de Jesús crucificado y de la llaga de su costado. Estas gotas, escurriendo en la Hostia, caían en el cáliz. Debajo del brazo derecho de la Cruz estaba Nuestra Señora de Fátima, con su Corazón Inmaculado en su mano izquierda, sin espada ni rosas, pero con una corona de espinas y llamas. Debajo del brazo izquierdo de la Cruz, grandes letras, como si fuesen de agua cristalina, que corrían sobre el Altar formando estas palabras: “Gracia y misericordia”.
Entendí que era el misterio de la Santísima Trinidad que se me enseñó, y yo recibí luces acerca de este misterio, que no se me permite revelar.
La Virgen me dijo:
“Ha venido el momento en que Dios pide al Santo Padre que en unión con todos los Obispos del mundo haga la consagración de Rusia a mi Corazón, prometiendo salvarla por este medio.”
Pío XII cumplió en parte este deseo de la Virgen consagrando el mundo con mención especial de Rusia, el 31 de octubre de 1942, al Inmaculado Corazón de María y haciendo la consagración especial sólo de Rusia el 7 de julio de 1952, con estas palabras:
“Como hace algunos años consagramos todo el género humano al Corazón Inmaculado de la Virgen, Madre de Dios, así ahora, de un modo especialísimo, dedicamos y consagramos todos los pueblos de Rusia al mismo Inmaculado Corazón.”
Decimos “en parte” puesto que no fue en unión con todos los obispos del mundo.
Tampoco las consagraciones de Pablo VI (1965) y de Juan Pablo II (1982) fueron completas.
En cambio, la que hizo Juan Pablo II (1984) en Roma ante la imagen de Fátima fue, según Lucía, conforme a los deseos de la Virgen.
El 13 de mayo de 1981, festividad de la Virgen de Fátima, el papa sufrió un atentado en Roma. Desde entonces la imagen de la Virgen de Fátima tiene en su corona la bala que al Papa le fue extraída del vientre.
El 13 de junio de 1994 el Papa, reunido en Roma con los Cardenales de todo el mundo, dijo:
“A mí se me ha dado comprender, de modo especial el mensaje de la Virgen de Fátima; la primera vez el 13 de mayo de 1981 en el momento del atentado a la vida del Papa, y después de nuevo hacia el final de la década de los ochenta con ocasión del hundimiento del comunismo en los países del bloque soviético. Pienso que se trata de una experiencia bastante transparente para todos.”

Fuente: "El Mensaje de Fátima. Habla Lucía". Ediciones "Sol de Fátima"

jueves, 26 de diciembre de 2024

Nacimiento de Jesús según las visiones y revelaciones de la Beata Ana Catalina Emmerich


XLIII
José y María se refugian en la gruta de Belén

Era bastante tarde cuando José y María llegaron hasta la boca de la gruta. La borriquilla, que desde la entrada de la Sagrada Familia en la casa paterna de José había desaparecido corriendo en torno de la ciudad, corrió entonces a su encuentro y se puso a brincar alegremente cerca de ellos. Viendo esto la Virgen, dijo a José: "¿Ves? seguramente es la voluntad de Dios que entremos aquí".

José condujo el asno bajo el alero, delante de la gruta; preparó un asiento para María, la cual se sentó mientras él hacía un poco de luz y penetraba en la gruta. La entrada estaba un tanto obstruida por atados de paja y esteras apoyadas contra las paredes. También dentro de la gruta había diversos objetos que dificultaban el paso. José la despejó, preparando un sitio cómodo para María, por el lado del Oriente. Colgó de la pared una lámpara encendida e hizo entrar a María, la cual se acostó sobre el lecho que José le había preparado con colchas y envoltorios.

jueves, 13 de mayo de 2021

ORACIONES PARA NUESTRO TIEMPO A NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA



ORACIONES PARA NUESTRO TIEMPO 
A NUESTRA SEÑORA
DE FÁTIMA

   Nuestra Señora del Rosario de Fátima, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora del linaje humano, Mediadora de todas las gracias, que habéis protegido a la Iglesia, desde su nacimiento y "habéis vencido todas las herejías, en el universo mundo", que nos habéis exhortado, en La Salette, en Lourdes y en la Cova de Iria, al arrepentimiento y a la penitencia, que habéis vertido lágrimas, repetidas veces, en vuestras veneradas imágenes a fin de que "no ofendamos más a Dios", le amemos y le sirvamos fielmente y colaboremos, para que se extienda, hasta los confines de la tierra, el reinado de Cristo, miradnos, "con ojos de misericordia", de suerte que, en esta "hora de tinieblas", de incredulidad, de apostasía, de universal depravación, resplandezca en las mentes la lumbre de la fe; arda, en los corazones, el fuego del amor a Dios; brille, en las costumbres, la virtud del Evangelio; reine en las naciones, el "Rey de Reyes y Dominador de los que imperan", y se cumpla, a plenitud, vuestra maternal y alentadora promesa: "Mi Inmaculado Corazón triunfará". Así sea.
     Jaculatoria: Nuestra Señora de Fátima, salvadnos. Proteged a la Iglesia y apresurad vuestra victoria. 
  
INVOCACIÓN
   Señor, Dios Todopoderoso, en esta confusión que ha venido a turbar a tantas almas fieles, queremos expresaros todo nuestro amor de hijos y nuestra voluntad de mantener hacia Vos los sentimientos de adoración profunda y de piedad confiada y filial.
   Vos sois el Dios de San Juan Crisóstomo, desterrado por haber predicado la Doctrina y la Virtud.

   El Dios de Juana de Arco, llena de fe y de pureza.
   El Dios de San Francisco de Asís, con corazón de niño y sencilla piedad.
   El Dios de Teresa de Avila, de alma generosa e intrépida...

   ¡Oh, Cristo Jesús!, Dios de toda felicidad y del Calvario, inmolado por nuestros pecados, que predicasteis la renuncia al mundo y el amor a vuestro Padre...
   ¡Oh, Espíritu Consolador!, enviado a nuestras almas para purificarlas y santificarlas...
   Venid a vuestra Iglesia a fin de darle nuevo aliento y valor. Recordad a los sacerdotes que Vos sois la Verdad y la Vida, que no hay otro nombre por el que podamos ser salvados... Renovad en ellos la fe en la Iglesia, vuestra única esposa, y la sumisión a su autoridad infalible...
   Consolad y fortificad a vuestros fieles, aquellos que no saben ya adónde ir porque su clero o sus periódicos les predican un Evangelio distinto. Decid a estos fieles desconcertados cómo el Evangelio de su infancia permanece como la sola Palabra, y que no hay otro Dios que Vos, Señor.
   Que no se dejen arrastrar por los falsos profetas a llamar bien lo que es mal, verdad lo que error, espíritu del Concilio lo que es desobediencia...
   Santa Virgen María, Reina del Cielo y muralla contra las herejías, sed nuestra luz y nuestra abogada para que guardemos el camino de la Verdad en una caridad  inquebrantable, pero sin dejamos engañar por los lobos vestidos de oveja que quieren conducimos a la adoración del Mundo.

                                                                       P. Coache 


EL TERCER SECRETO



EL TERCER 
SECRETO(*)
   El texto que pretende ser el tercer secreto de Fátima, publicado en junio de 2000 por el CDF para calmar la especulación en varias páginas de la red, consiste en la visión apocalíptica que damos mas abajo. El documento suscita varias dudas, por ejemplo:
  • 1. ¿Dónde está el primer párrafo revelado por la Hermana Lucía: "Portugal siempre conservará la fe etc?"
  • 2. El contenido, ¿puede justificar el que el Vaticano haya guardado el secreto durante 40 años? Tiene que ser algo que la vidente Lucía también supo que era delicado, puesto que ella mandó en 1944 que quedara sellado hasta 1960.
  • 3. ¿Justifica la declaración del cardenal Ottaviani en 1967: "El secreto está destinado Santo Padre.?"
  • 4. El informe del Vaticano dice que el mensaje estaba en un sobre anaranjado dentro de otro sobre blanco. Pero en 1957 el obispo Venancio vio la escritura a contraluz y contó los renglones. ¿Hubiera poddido hacer esto si lo que veía hubiera estado en dos sobres, uno de color?
  • 5. En 1960 Juan XXIII leyó el mensaje y dijo que no se refería a su tiempo. ¿Cómo pudo saberlo, si el texto publicado es el auténtico?
  • 6. ¿Si este es el auténtico secreto, puede explicarse que haya causado una visible agitación en Pablo VI al leerlo?
  • 7. Si este es el auténtico secreto, cómo explicar las palabras del cardenal Ratzinger: "Publicar el tercer secreto significaría exponer la Iglesia al peligro del sensacionalismo, y a que se explote su contenido?"
  • 8. En 1980 un grupo católico en Fulda, Alemania preguntó a Juan Pablo II acerca del secreto. Éste respondió: "¿Seríais mejores cristianos si os dijera que los océanos inundarán inmensos sectores de la tierra, y que de un momento al otro, millones perecerán?" ¿Concuerda esto con la versión del CDF? Creemos que el llamado Tercer Secreto, contiene tres partes, y que la visión a continuación es solo una de las partes. Hay algo aquí que no nos están diciendo.
TEXTO OFICIAL
DEL
TERCER SECRETO DE FÁTIMA

(Traducido del portugués)
"J.M.J.
   "Tercera parte del secreto revelado el 13 de julio de 1917 en la Cueva de Iria, Fátima.
   "Escribo en obediencia a Ti, Dios mío, que lo ordenaste por medio de su Excelencia Reverendísimo el Señor Obispo de Leiria y de la Santísima Madre tuya y mía.
   "Después de las dos partes que ya he expuesto, vimos al lado izquierdo de Nuestra Señora y un poco más arriba, a un ángel con una espada de fuego en la mano izquierda. Centelleando, emitía llamas que parecían encender el mundo; pero se apagaban al contacto con el brillo que Nuestra Señora irradiaba con su mano derecha dirigida hacia él. El ángel, señalando la tierra con la mano derecha, dijo con voz fuerte, "¡Penitencia, Penitencia, Penitencia!" Y vimos en una inmensa luz qué es Dios -algo semejante a como se ven las personas en un espejo cuando pasan delante de él -a un obispo vestido de blanco. Tuvimos el presentimiento que era el Santo Padre. Varios otros obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas subiendo una montaña empinada, en cuya cumbre había una gran cruz de troncos toscos como si fueran de alcornoque con la cáscara. El Santo Padre, antes de llegar allá, atravesó una gran ciudad, la mitad en ruinas. Medio tembloroso, con pasos vacilantes, apesarado de dolor y pena, rezaba por las almas de los cadáveres que encontraba por el camino. Llegado a la cima del monte, postrado de rodillas al pie de la gran cruz fue muerto por un grupo de soldados que le dispararon balas y flechas; y del mismo modo murieron uno tras otro los obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas y diversas personas seglares, hombres y mujeres de diversas clases y posiciones. Bajo los dos brazos de la cruz había dos ángeles, cada uno con una jarra de cristal en la mano, en las cuales recogían la sangre de los mártires y regaban con ella las almas que se acercaban a Dios.
"Tuy, 3-1-1944"
ACERCA DEL CONTENIDO
DEL TERCER SECRETO
   ¿Qué dice la tercera parte del mensaje de Fátima, el llamado tercer secreto? Sor Lucía reveló el comienzo: "Portugal siempre conservará la fe...". Sabemos que Pablo VI leyó el tercer mensaje entrando su pontificado, y lo tomó muy en serio. En 1967 el cardenal Ottaviani dijo al público, "El secreto está dirigido al Santo Padre". Juan Pablo II leyó el mensaje. Hablando a un grupo de católicos en Alemania, en 1980, lo comentó, diciendo: "Tenemos que prepararnos a sufrir pruebas en un futuro no tan lejano..." En 1985 el cardenal Ratzinger dijo: "Publicar el tercer secreto significaría exponer a la Iglesia al peligro de sensacionalismo y explotación del contenido."
   Al examinar la considerable evidencia disponible, no cabe duda que el centro del secreto es que en la última tercera parte del siglo XX, los más elevados líderes de la iglesia caerían bajo influencia satánica y se equivocarían en su enseñanza. Claro que el mensaje predice herejía mundial en la Iglesia, y acaso menciona aceptación del aborto, aprobación eclesiástica de los homosexuales y negación de la divina presencia en la Eucaristía. El castigo que nos espera, si hacemos caso omiso del aviso, quizás está estipulado también.
   El tercer mensaje de Fátima, que la Santísima Virgen mandó que se leyera y publicara en 1960, fue abierto por Juan XXIII. Según fuentes del Vaticano, éste dijo que no concernía a su pontificado, y prefería dejar la cuestión de su revelación a sus sucesores. Murió en 1963. Pablo VI, se lamentó diciendo: "El humo de Satanás ha entrado a la Iglesia".




  • (*) Fuente: Tercer Secreto de Fátima.