martes, 18 de agosto de 2026

SANTA ELENA, Emperatriz

18 de agosto
SANTA ELENA * Emperatriz

   No, no durmió sus sueños de recién nacida entre los encajes de una cuna imperial. Fue en un pobre cortijo de Deprano, en Nicomedia, donde vio la luz, en el 248 ó 249, aquélla niña, escasa de bienes de fortuna, sobre la que Dios tenía planes estupendos. Así nos lo dijo San Ambrosio, que vivió en una época inmediata a la de nuestra Santa.
   Nos figuramos a Elena en su adolescencia y juventud trabajando en el mesón de su padre. Atendiendo a todo, trajinando para tener las dependencias limpias y la comida sabrosa y a punto, obsequiosa con sus huéspedes... Siempre sencilla, humilde, recatada, sonriente. Era pagana, sí, porque de familia pagana había nacido, pero sentía en su corazón el vacío de aquellas falsas divinidades.
   Hacía unos años que había unas persecuciones horribles contra los cristianos, desencadenadas por los propios emperadores de Roma, que los mandaban apresar y les sometían a tormentos terribilísimos y terminaban por llevarlos al anfiteatro para echárselos a las fieras. También a muchos los quemaban vivos.
   Elena no terminaba de comprender por qué sus emperadores hacían aquello. ¡Si los cristianos eran buena gente! Ella trataba con algunas muchachas de su edad que pertenecían a aquella "secta" y no podía sino decir que eran excelentes. Tanto que, a veces, comparándolas con sus amigas paganas, había de reconocer que las superaban en todos los aspectos.

BEATO NICOLÁS FACTOR, Sacerdote

18 de agosto


BEATO NICOLÁS FACTOR,
Sacerdote
Nicolás Factor nació en Valencia, España, el 29 de junio de 1520. Recibió de sus padres una óptima educación cristiana que favoreció su natural tendencia a elevarse espiritualmente. Temperamento de artista, tuvo una sensibilidad extremada que educó mediante el estudio de las artes, especialmente de la pintura y de la música.
A la edad de 17 años, el 30 de noviembre de 1537 atraído por el ideal del Pobrecillo de Asís, ingresó entre los Hermanos Menores del convento de Santa María de Jesús en Valencia, donde profesó la regla franciscana el primer domingo de Adviento de 1538. Ordenado sacerdote ejerció con celo apostólico el ministerio de la predicación y con prudencia y discreción el de la dirección espiritual de las almas, especialmente religiosas. Después de haber desempeñado en la provincia franciscana de Valencia los oficios de guardián y de maestro de novicios, en 1571 el rey Felipe II lo destinó como director espiritual del monasterio de Santa Clara en Madrid donde vivían religiosas clarisas pertenecientes a la flor de la nobleza de la ciudad y de la corte. De Madrid pasó luego a dirigir a las religiosas de la Trinidad de Valencia y luego a las clarisas de Gandía.
Durante la permanencia en Madrid Nicolás estuvo en íntima relación con el Beato Juan de los Angeles, quien en “El triunfo del amor de Dios”, escrito en Medina en 1598, lo llama el “Santo”. Y en Valencia tuvo fraternal amistad con el dominicano San Luis Beltrán.
Hacia el final de la vida, profundamente impresionado por la muerte del santo amigo, fue atormentado por la preocupación de la salvación eterna, por lo cual, no satisfecho con aquel tenor de vida, pidió a los superiores poder pasar a los conventos‑retiro en busca de mayor austeridad. Obtenido el permiso, en los primeros días de abril de 1582 pasó al convento de Santa Catalina de la Onda en Castellón de la Plana. En noviembre del mismo año se trasladó a Barcelona en el convento de Monte Calvario, de donde regresó al de Santa María de Jesús en Valencia hacia finales de 1583.
Tuvo el don de los milagros y de la profecía. Sus biógrafos cuentan detalladamente maravillosas apariciones y celestes tratos con que fue favorecido por parte de Jesús y de la Virgen, que le colocó en los brazos a su divino Hijo; de San José, de San Juan evangelista y de San Francisco de Asís. El amor divino había inflamado su corazón. Debió sostener terribles luchas con los espíritus malignos que a menudo se le aparecían. Pero Nicolás siempre salió victorioso con la oración.
Recibidos los últimos sacramentos, su bienaventurada alma voló al cielo, el 25 de diciembre de 1583; tenía 63 años. Después de la muerte en su tumba sucedieron numerosos milagros.
Nicolás Factor fue beatificado por Pío VI, el 27 de agosto de 1786.

SAN AGAPITO, Mártir



18 de agosto
SAN AGAPITO, 
Mártir



Dios no nos ha dado un espíritu de temor,
sino de fortaleza y amor y sobriedad.

 (2 Timoteo, 1,7).

   San Agapito, mártir en Prenesta, en la Campaña romana, fue encarcelado a la edad de quince años, azotado con nervios de buey y arrojado después en una espantosa mazmorra, donde quedó abandonado cuatro días sin alimento. Sacándolo de allí, le pusieron brasas encendidas sobre la cabeza, y como no cesaba de dar gracias a Dios, lo suspendieron de los pies encima de un brasero; en seguida arrojaron agua hirviendo y le quebraron las mandíbulas. Por fin, fue arrojado a los leones, y como éstos lo respetasen, se dio término a sus tormentos decapitándolo, hacia el año 274.

MARTES DE LA VIGÉSIMA SEMANA

PRIMERA LECTURA
Eres hombre y no Dios; te creías listo como los dioses
Lectura del Profeta Ezequiel 28, 1-10
En aquellos días, me vino esta palabra del Señor: Hijo de Adán, di al príncipe de Tiro: Esto dice el Señor: Se hinchó tu corazón y dijiste: «Soy Dios, entronizado en solio de dioses en el corazón del mar», tú que eres hombre y no dios; te creías listo como los dioses; ¡Si eres más sabio que Daniel! ; ningún enigma se te resiste.
Con tu talento, con tu habilidad, te hiciste una fortuna; acumulaste oro y plata en tus tesoros.
Con agudo talento de mercader, ibas acrecentando tu fortuna; y tu fortuna te llenó de presunción.
Por eso, así dice el Señor: Por haberte creído sabio como los dioses, por eso, traigo contra ti bárbaros pueblos feroces; desenvainarán la espada: contra tu belleza y tu sabiduría, profanando tu esplendor.
Te hundirán en la fosa, morirás con muerte ignominiosa en el corazón del mar.
Tú que eres hombre y no dios, ¿osarás decir: «Soy Dios», delante de tus asesinos, en poder de los que te apuñalen ? Morirás con muerte de incircunciso, a manos de bárbaros.
Yo lo he dicho, —oráculo del Señor—.
Palabra de Dios.

Salmo responsorial Dt 32, 26-27ab. 27cd-28a. 30. 35cd-36ab
V/. Yo doy la muerte y la vida.
R/. Yo doy la muerte y la vida.
V/. Yo pensaba: «Voy a dispersarlos y a borrar su memoria entre los hombres» Pero no; que temo la jactancia del enemigo y la mala interpretación del adversario. R/.
V/. Y dirían: «Nuestra mano ha vencido, no es el Señor quien lo ha hecho» Porque son una nación que ha perdido el juicio. R/.
V/. ¿Cómo es que uno persigue a mil, y dos ponen en fuga a diez mil? ¿No es porque su Roca los ha vencido, porque el Señor los ha entregado? . R/.
V/. El día de su perdición se acerca y su suerte se apresura.
Porque el Señor defenderá a su pueblo y tendrá compasión de sus siervos. R/.


EVANGELIO
Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el Reino de los Cielos
+Lectura del santo Evangelio según San Mateo 19, 23-30
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Creedme: difícilmente entrará un rico en el Reino de los Cielos.
Lo repito: Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el Reino de los Cielos.
Al oírlo, los discípulos dijeron espantados: Entonces, ¿quién puede salvarse? Jesús se les quedó mirando y les dijo: Para los hombres es imposible; pero Dios lo puede todo.
Entonces le dijo Pedro: Pues nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido. ¿Qué nos va a tocar?
Jesús les dijo: Creedme, cuando llegue la renovación, y el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, también vosotros, los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos, para regir a las doce tribus de Israel.
El que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, mujer, hijos o tierras, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.
Muchos primeros serán últimos y muchos últimos serán primeros.
Palabra del Señor.

lunes, 17 de agosto de 2026

SAN JACINTO de CRACOVIA Confesor


17 de agosto 
SAN JACINTO de CRACOVIA 
Confesor


   Dios no nos ha dado un espíritu de temor,
sino de fortaleza y amor y sobriedad.
(2 Timoteo, 1,7).

   San Jacinto renunció a todas las ventajas que procura un noble nacimiento, la fortuna y el talento, para entrar en la orden que Santo Domingo acababa de fundar. Sus predicaciones, acreditadas por el don de milagros, produjeron en Polonia efectos maravillosos: hubiérase creído estar en los hermosos días del cristianismo naciente. Después de haber fundado varios monasterios en ese reino, recorrió Prusia, Dinamarca, Suecia y Noruega, que todavía en parte eran paganas: de allí pasó a Ucrania y a Rutenia y penetró hasta el Mar Negro, obrando a su paso numerosas conversiones y fundando monasterios para perpetuar su obra. De vuelta a Cracovia, cayó enfermo, y expiró el día de la Asunción en 1257.

SAN MAMMES, Mártir

17 de agosto

SAN  MAMMES, 
Mártir
Toda carne es heno; y toda su gloria como la flor
del heno: secóse el heno y se cayó su flor:
pero la palabra del Señor dura eternamente.
(1 Pedro, 1,24-25).

   San Mammes, hijo de un pastor de Cesarea en Capadocia, unió la piedad a la pobreza, y coronó con el martirio una vida llena de sufrimientos y privaciones. Sus virtudes fueron celebradas por dos grandes doctores de la Iglesia: San Basilio y San Gregorio Nacianceno. Cuenta este último, como oído de un testigo ocular, que, en su juventud, Juliano el Apóstata y su hermano Galo intentaron edificar, cada uno una mitad, una iglesia sobre la tumba del santo; pero después de inútiles esfuerzos para asentar los cimientos de la parte que tocara a Juliano, fue menester renunciar a la empresa.

LUNES DE LA VIGÉSIMA SEMANA


PRIMERA LECTURA
Ezequiel os servirá de señal: haréis lo mismo que él ha hecho
Lectura del Profeta Ezequiel 24, 15-24
Me vino esta palabra del Señor: Hijo de Adán, voy a arrebatarte repentinamente el encanto de tus ojos; no llores ni hagas duelo ni derrames lágrimas; aflígete en
silencio como un muerto, sin hacer duelo; líate el turbante y cálzate las sandalias; no te emboces la cara ni comas el pan del duelo.
Por la mañana yo hablaba a la gente, por la tarde se murió mi mujer, y a la mañana siguiente hice lo que se me había mandado.
Entonces me dijo la gente: ¿quieres explicarnos qué nos anuncia lo que estás haciendo ? Les respondí: Me vino esta palabra del Señor: Dile a la Casa de Israel: Esto dice el Señor: Mira, voy a profanar mi santuario, vuestro soberbio baluarte, el encanto de vuestros ojos, el tesoro de vuestras almas.
Los hijos e hijas que dejasteis caerán a espada.
Entonces haréis lo que yo he hecho: no os embozaréis la cara ni comeréis el pan del duelo; seguiréis con el turbante en la cabeza y las sandalias en los pies, no lloraréis ni haréis luto; os consumiréis por vuestra culpa y os lamentaréis unos con otros.
Ezequiel os servirá de señal: haréis lo mismo que él ha hecho.
Y, cuando suceda, sabréis que yo soy el Señor.
Palabra de Dios.

Salmo responsorial Dt 32, 18-19. 20. 21
V/. ¡Despreciaste a la Roca que te engendró!
R/. ¡Despreciaste a la Roca que te engendró!

V/. ¡Despreciaste a la Roca que te engendró y olvidaste al Dios que te dio a luz! Lo vio el Señor e, irritado, rechazó a sus hijos e hijas. R/.

V/. Pensando: «Les esconderé mi rostro y veré en qué acaban, porque son una generación depravada, unos hijos desleales. R/.

V/. Ellos me han dado celos con un dios ilusorio, me han irritado con ídolos vacíos: pues yo les daré celos con un pueblo ilusorio, los irritaré con una nación fatua». R/.


EVANGELIO
Si quieres llegar hasta el final vende lo que tienes, así tendrás un tesoro en el cielo
+Lectura del santo Evangelio según San Mateo 19, 16-22
En aquel tiempo, se acercó uno a Jesús y le preguntó: Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno, para obtener la vida eterna? Jesús le contestó: ¿Por qué me preguntas qué es bueno? Uno solo es Bueno.
Mira, si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.
El le preguntó: ¿Cuáles ? Jesús le contestó: «No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti mismo».
El muchacho le dijo: Todo eso lo he cumplido.
¿Qué me falta? Jesús le contestó: Si quieres llegar hasta el final, vende lo que tienes, da el dinero a los pobres así tendrás un tesoro en el cielo y luego vente conmigo.

Al oír esto, el joven se fue triste, porque era rico.

Palabra del Señor