martes, 17 de febrero de 2026

SAN SILVINO, Obispo y Confesor



17 de febrero
SAN SILVINO, *
Obispo y Confesor

¿De qué le sirve al hombre ganar todo el mundo,
si es a costa suya, y perdiéndose a sí mismo
 ?
(Lucas, 9, 25).
  
   San Silvino, apóstol de Flandes, había trabajado en su propia santificación antes de trabajar en la de los demás. Sólo de hierbas se alimentaba y de raíces; se acostaba en la tierra desnuda y ataba sus miembros con una cadena de hierro. He aquí las armas de que se sirvió para atacar al demonio en un país en el que era adorado. ¿Podemos asombrarnos de que, predicando así con sus ejemplos más aun que con sus palabras, haya ganado tantas almas para Jesucristo?

SIETE SANTOS FUNDADORES DE LA ORDEN DE LOS SERVITAS, Confesores

17 de febrero
SIETE SANTOS FUNDADORES DE LA ORDEN DE LOS SERVITAS,
 Confesores

   Se honran hoy a siete nobles florentinos, que enriquecieron a la Iglesia en 1233 con una nueva familia religiosa. El nombre de "Siervos de María" lo recibieron providencialmente de unos niños. Ilustres por su nacimiento estos Santos fundadores, lo fueron sobre todo por la benéfica influencia de su Orden en Francia, en Italia y en Polonia.
   Dejándolo todo, se retiraron al Monte Senario, próximo a Florencia, y allí expiaron con sus penitencias los pecados de los hombres, vistiendo un hábito que la Santísima Virgen les indicó. Su principal ocupación consistió en meditar la Pasión de Jesús y los dolores de María al pie de la Cruz.

 
 ORACIÓN
   Oh Señor Jesucristo que para honrar la memoria de los dolores de tu santísima Madre, por medio de estos siete santos Padres fecundaste a tu Iglesia con la nueva familia de Siervos de María: concédenos propicio asociarnos de tal modo a sus dolores, que disfrutemos también de sus goces. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.  Amén.

MARTES DE LA SEXTA SEMANA

PRIMERA LECTURA
Dios no tienta a nadie

Lectura de la carta del Apóstol Santiago 1, 12-18

Queridos hermanos: Dichoso el hombre que soporta la prueba, porque, una vez aquilatado, recibirá la corona de la vida que el Señor ha prometido a los que le aman.
Cuando alguien se ve tentado, no diga que Dios lo tienta; Dios no conoce la tentación al mal y él no tienta a nadie.
A cada uno le viene la tentación cuando su propio deseo lo arrastra y seduce; el deseo concibe y da a luz el pecado, y el pecado, cuando se comete, engendra muerte.
Queridos hermanos, no os engañéis.
Todo beneficio y todo don perfecto viene de arriba, del Padre de los Astros, en el cual no hay fases ni períodos de sombra.
Por propia iniciativa, con la palabra de la verdad, nos engendró, para que seamos como la primicia de sus criaturas.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 93, 12-13a. 14-15. 18-19.
V/. Dichoso el hombre a quien tú educas, Señor.
R/. Dichoso el hombre a quien tú educas, Señor.

V/. Dichoso el hombre a quien tú educas, al que enseñas tu ley, dándole descanso tras los años duros. R/.

V/. Porque el Señor no rechaza a su pueblo ni abandona su heredad: el justo obtendrá su derecho, y un porvenir, los rectos de corazón. R/.

V/. Cuando me parece que voy a tropezar, tu misericordia, Señor, me sostiene; cuando se multiplican mis preocupaciones, tus consuelos son mi delicia. R/.
 
EVANGELIO
Tened cuidado con la levadura de los fariseos y con la de Herodes

+Lectura del santo Evangelio según San Marcos 8, 14-21

En aquel tiempo, a los discípulos se les olvidó llevar pan, y no tenían más que un pan en la barca.
Jesús les recomendó: Tened cuidado con la levadura de los fariseos y con la de Herodes.
Ellos comentaban: Lo dice porque no tenemos pan.
Dándose cuenta, les dijo Jesús: ¿Por qué comentáis que no tenéis pan? ¿No acabáis de entender? ¿Tan torpes sois? ¿Para qué os sirven los ojos si no veis, y los oídos si no oís? A ver, ¿cuántos cestos de sobras recogisteis cuando repartí cinco panes entre cinco mil? ¿Os acordáis? Ellos contestaron: Doce ¿Y cuántas canastas de sobras recogisteis cuando repartí siete entre cuatro mil? Le respondieron: Siete.
El les dijo: ¿Y no acabáis de entender?

Palabra del Señor.

lunes, 16 de febrero de 2026

SANTA JULIANA, Virgen y Mártir



16 de febrero
SANTA JULIANA, *
Virgen
 y Mártir

El cielo y la tierra pasarán,
pero mis palabras
no pasarán.
(Lucas, 21, 33).

   Santa Juliana, considerando el orden admirable del universo, reconoció que era la obra de un Dios único y soberanamente poderoso, y abrazó la religión cristiana. Evilacio, prefecto de Nicomedia, pidió su mano, pero Juliana le respondió que no quería por esposo a un adorador de los falsos dioses. Evilacio, pasando entonces del amor al odio, la hizo azotar, cargar de cadenas y encerrar en una prisión. Mientras estaba en oración en su calabozo, el espíritu de las tinieblas se le apareció transformado en ángel de luz para persuadirla a renegar de su fe. Juliana deshizo el artificio haciendo la señal de la cruz, y para burlarse del demonio, lo cargó con sus propias cadenas.
   La condenaron a ser quemada viva, pero como las llamas no obraban con suficiente actividad, le cortaron la cabeza.

LUNES DE LA SEXTA SEMANA

PRIMERA LECTURA
Al ponerse a prueba vuestra fe, os dará aguante, y seréis perfectos e íntegros
Comienzo de la carta del Apóstol Santiago 1, 1-11
Santiago, servidor de Dios y del Señor Jesucristo, saluda a las doce tribus dispersas.
Hermanos: Que el colmo de vuestra dicha sea pasar por toda clase de pruebas.
Sabed que al ponerse a prueba vuestra fe, os dará aguante.
Y si el aguante llega hasta el final, seréis perfectos e íntegros, sin falta alguna.
En caso de que alguno de vosotros se vea falto de acierto, que se lo pida a Dios.
Dios da generosamente y sin echar en cara, y él se lo dará.
Pero tiene que pedir con fe, sin titubear lo más mínimo, porque quien titubea, se parece al oleaje del mar sacudido y agitado por el viento.
Un individuo así no se piense que va a recibir nada del Señor; no sabe lo que quiere y no sigue rumbo fijo.
El cristiano de condición humilde, esté orgulloso de su alta dignidad, y el rico, de su pobre condición, pues pasará como la flor del campo: sale el sol y con su ardor seca la hierba, cae la flor y su bello aspecto perece; así se marchitará también el rico en sus empresas.
Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 118, 67. 68. 71. 72. 75. 76.
V/. Cuando me alcance tu compasión, viviré, Señor.
R/. Cuando me alcance tu compasión, viviré, Señor.

V/. Antes de sufrir, yo andaba extraviado; pero ahora me ajusto a tu promesa. R/.

V/. Tú eres bueno y haces el bien; instrúyeme en tus leyes. R/.

V/. Me estuvo bien el sufrir, así aprendí tus mandamientos. R/.

V/. Más estimo yo los preceptos de tu boca que miles de monedas de oro y plata. R/.

V/. Reconozco, Señor, que tus mandamientos son justos, que con razón me hiciste sufrir. R/.

V/. Que tu bondad me consuele, según la promesa hecha a tu siervo. R/.


EVANGELIO
¿Por qué esta generación reclama un signo?

+Lectura del santo Evangelio según San Marcos 8, 11-13

En aquel tiempo, se presentaron los fariseos y se pusieron a discutir con Jesús; para ponerlo a prueba, le pidieron un signo del cielo.
Jesús dio un profundo suspiro y dijo: ¿Por qué esta generación reclama un signo? Os aseguro que no se le dará un signo a esta generación.
Los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla.

Palabra del Señor.

domingo, 15 de febrero de 2026

LOS SIETE DOMINGOS DE SAN JOSÉ



LOS SIETE DOMINGOS DE SAN JOSÉ

El Sumo Pontífice Gregorio XVI en 22 de enero de 1836 concedió a todos los fieles que, á lo menos con corazón contrito, recen devotamente las oraciones de los Gozos y Dolores en siete domingos continuos, las siguientes Indulgencias: 300 días en cada uno de los seis primeros domingos; plenaria en el séptimo, confesando y comulgando.

El Papa Beato Pío IX, en 1 de febrero de 1847, se dignó conceder una indulgencia plenaria para cada uno de los siete domingos de San José, si se observan las condiciones de confesión, comunión y visita en cualquier templo, rogando por las necesidades del Sumo Pontífice y de la santa Iglesia.

SAN CLAUDIO DE LA COLOMBIÈRE, Confesor



15 de febrero
SAN CLAUDIO 
DE LA COLOMBIÈRE,
 *
Confesor
Amaos recíprocamente con ternura
y caridad fraternal.
(Rom., 12, 10).

   
Nacido cerca de Lyon en 1641, Claudio de la Colombière entró en la Compañía de Jesús. Después de algunos años consagrados a la enseñanza, fue nombrado, a la edad de 33 años, superior en Paray-le-Monial. Encontró allí a Santa Margarita María de Alacoque, a la que estaba destinado por Dios para asistir en la propagación de la devoción al Sagrado Corazón y para dirigirla en las angustias espirituales que por entonces atravesaba. En seguida fue enviado a Londres, como predicador de la duquesa de York, que era católica. Fue puesto en prisión por los protestantes y condenado a muerte. Pena ésta que le fue conmutada por la de destierro. Murió en 1682.