Saludos-Cordiales
jueves, 4 de junio de 2026
SAN FRANCISCO CARACCIOLO, Confesor
4 de Junio
SAN FRANCISCO CARACCIOLO,
Confesor
SAN FRANCISCO CARACCIOLO,
Confesor
Llega la hora y ya ha venido, en que
los verdaderos
adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque tales son los adoradores que busca el Padre. (Juan, 4, 23)
Francisco Caracciolo, fundador de la
Orden de los Clérigos Regulares Menores, distinguióse desde su infancia por
una ardiente piedad y una especial devoción por el Santísimo Sacramento.
Pasaba noches enteras en adoración ante el santo Tabernáculo. Puso todo su
empeño en aumentar en las almas esta devoción que le era tan querida, y estableció
en su Orden la adoración perpetua. Advertido de su muerte próxima en una
peregrinación que hizo a Loreto, fuese a una casa de su Orden, en Agnone,
dijo al entrar: "Éste es el lugar de mi descanso". Tuvo, casi en
seguida, una violenta fiebre y se hizo llevar el santo Viático, que recibió
de rodillas con los sentimientos de la más viva piedad, y expiró el 4 de
junio de 1608, a la edad de 44 años.
I. Dios es espíritu; por esto quiere
ser adorado en espíritu. No es suficiente hablarle sólo con los labios: es
menester que tu corazón esté de acuerdo con tu boca. Acostúmbrate a rezarle
con atención; ten siempre a Dios en tu espíritu, y te dará vergüenza hablarle
con menos atención y respeto que a un hombre. No es a la boca, sino al corazón a
quien Dios oye y considera. (Tertuliano).
II. Retírate aparte y cada mañana, haz
un poco de oración mental. Medita alguna verdad importante: piensa en la
muerte, en el infierno, en el juicio, en el paraíso, en la Pasión de
Jesucristo. Si estuviera tu espíritu hondamente penetrado de estas verdades,
tu voluntad se inclinaría espontáneamente a hacer todo, a sufrir todo por
Jesucristo. De este modo todos los santos platicaron con Dios. Comienza; no
se precisa ni tanto espíritu, ni tantos esfuerzos como tú crees. Gusta Dios
que se le hable sencillamente y con confianza.
III. De tiempo en tiempo, medita
sobre aquello que ves; es una especie de oración sumamente útil y muy fácil.
¿Qué hacemos en este mundo? ¿Qué llegaré a ser? ¿Dentro de cien años dónde
estaré? ¿Qué fue de los años de mi juventud? ¿Qué quisiera haber hecho para
el cielo en la hora de mi muerte? ¿De qué me valdrán entonces los placeres,
las riquezas, la estima de los hombres? ¿Dónde están ahora los partidarios
del mundo que aún estaban con nosotros hace poco tiempo? (San Bernardo).
El conocimiento de uno mismo
Orad por el acrecentamiento de la devoción al Santísimo Sacramento.
ORACIÓN
Oh Dios, que habéis adornado con el
celo de la oración y el amor de la penitencia al bienaventurado Francisco,
fundador de una nueva Orden religiosa, concedednos la gracia de aprovechar
sus ejemplos, a fin de que, orando sin cesar y reduciendo nuestra carne a
servidumbre, merezcamos alcanzar la gloria celestial.
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JUEVES DE LA NOVENA SEMANA
PRIMERA LECTURA
La palabra de Dios no está encadenada. Si morimos con él, viviremos con él
Lectura de la segunda carta del Apóstol San Pablo a Timoteo 2, 8-15
Querido hermano: Haz memoria de Jesucristo el Señor, resucitado de entre los muertos, nacido del linaje de David.
Este ha sido mi Evangelio, por el que sufro hasta llevar cadenas, como un malhechor.
Pero la Palabra de Dios no está encadenada.
Por eso lo aguanto todo por los elegidos, para que ellos también alcancen la salvación, lograda por Cristo Jesús, con la gloria eterna.
Es doctrina segura: Si morimos con él, viviremos con él.
Si perseveramos, reinaremos con él.
Si lo negamos, también él nos negará.
Si somos infieles, él permanece fiel, porque no puede negarse a sí mismo.
Sígueles recordando todo esto, avisándoles seriamente en nombre de Dios que no disputen sobre palabras; no sirve para nada y es catastrófico para los oyentes.
Esfuérzate por presentarte ante Dios y merecer su aprobación como un obrero irreprensible que predica la verdad sin desviaciones.
La palabra de Dios no está encadenada. Si morimos con él, viviremos con él
Lectura de la segunda carta del Apóstol San Pablo a Timoteo 2, 8-15
Querido hermano: Haz memoria de Jesucristo el Señor, resucitado de entre los muertos, nacido del linaje de David.
Este ha sido mi Evangelio, por el que sufro hasta llevar cadenas, como un malhechor.
Pero la Palabra de Dios no está encadenada.
Por eso lo aguanto todo por los elegidos, para que ellos también alcancen la salvación, lograda por Cristo Jesús, con la gloria eterna.
Es doctrina segura: Si morimos con él, viviremos con él.
Si perseveramos, reinaremos con él.
Si lo negamos, también él nos negará.
Si somos infieles, él permanece fiel, porque no puede negarse a sí mismo.
Sígueles recordando todo esto, avisándoles seriamente en nombre de Dios que no disputen sobre palabras; no sirve para nada y es catastrófico para los oyentes.
Esfuérzate por presentarte ante Dios y merecer su aprobación como un obrero irreprensible que predica la verdad sin desviaciones.
Palabra de Dios
Salmo responsorial Sal 24, 4bc-5ab. 8-9. 10 y 14.
V/. Señor, enséñame tus caminos.
R/. Señor, enséñame tus caminos.
V/. Señor, enséñame tus caminos, instrúyeme en tus sendas, haz que camine con lealtad; enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador. R/.
V/. El Señor es bueno y recto y enseña el camino a los pecadores; hace caminar a los humildes con rectitud, enseña su camino a los humildes. R/.
V/. Las sendas del Señor son misericordia y lealtad para los que guardan su alianza y sus mandatos.
El Señor se confía con sus fieles y les da a conocer su alianza. R/.
V/. Señor, enséñame tus caminos.
R/. Señor, enséñame tus caminos.
V/. Señor, enséñame tus caminos, instrúyeme en tus sendas, haz que camine con lealtad; enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador. R/.
V/. El Señor es bueno y recto y enseña el camino a los pecadores; hace caminar a los humildes con rectitud, enseña su camino a los humildes. R/.
V/. Las sendas del Señor son misericordia y lealtad para los que guardan su alianza y sus mandatos.
El Señor se confía con sus fieles y les da a conocer su alianza. R/.
EVANGELIO
Este es el primer mandamiento.
El segundo es semejante a éste
+Lectura del santo Evangelio según San Marcos 12, 28b-34
En aquel tiempo, un letrado se acercó a Jesús y le preguntó: ¿Qué mandamiento es el primero de todos? Respondió Jesús: El primero es: «Escucha, Israel, el Señor nuestro Dios es el único Señor: amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser».
El segundo es éste: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo».
No hay mandamiento mayor que éstos.
El letrado replicó: Muy bien, Maestro, tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo, vale más que todos los holocaustos y sacrificios.
Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: No estás lejos del Reino de Dios. Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.
Palabra del Señor
Este es el primer mandamiento.
El segundo es semejante a éste
+Lectura del santo Evangelio según San Marcos 12, 28b-34
En aquel tiempo, un letrado se acercó a Jesús y le preguntó: ¿Qué mandamiento es el primero de todos? Respondió Jesús: El primero es: «Escucha, Israel, el Señor nuestro Dios es el único Señor: amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser».
El segundo es éste: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo».
No hay mandamiento mayor que éstos.
El letrado replicó: Muy bien, Maestro, tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo, vale más que todos los holocaustos y sacrificios.
Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: No estás lejos del Reino de Dios. Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.
Palabra del Señor
miércoles, 3 de junio de 2026
LOS MÁRTIRES DE UGANDA
"Quién
fue el que primero introdujo en África la fe cristiana se disputa aún; pero
consta que ya antes de la misma edad apostólica floreció allí la religión, y
Tertuliano nos describe de tal manera la vida pura que los cristianos africanos
llevaban, que conmueve el ánimo de sus lectores. Y en verdad que aquélla región
a ninguna parecía ceder en varones ilustres y en abundancia de mártires. Entre
éstos agrada conmemorar los mártires scilitanos, que en Cartago, siendo procónsul
Publio Vigellio Saturnino, derramaron su sangre por Cristo, de las preguntas
escritas para el juicio, que hoy felizmente se conservan, se deduce con qué
constancia, con qué generosa sencillez de ánimo respondieron al procónsul y
profesaron su fe. Justo es también recordar los Potamios, Perpetuas,
Felicidades, Ciprianos y "muchos hermanos mártires" que las Actas
enumeran de manera general, aparte de los mártires aticenses, conocidos también
con el nombre de "masas cándidas", o porque fueron quemados con cal
viva, como narra Aurelio Prudencio en su himno XIII, o por el fulgor de su
causa, como parece opinar Agustín. Pero poco después, primero los herejes,
después los vándalos, por último los mahometanos, de tal manera devastaron y
asolaron el África cristiana que la que tantos ínclitos héroes ofreciera a
Cristo, la que se gloriaba de más de trescientas sedes episcopales y había
congregado tantos concilios para defender la fe y la disciplina, ella, perdido
el sentido cristiano, se viera privada gradualmente de casi toda su humanidad y
volviera a la barbarie."
Así comienza Benedicto XV las letras apostólicas de beatificación de los
siervos de Dios Carlos Lwanga, Mattías Murumba y sus compañeros, más
conocidos con el nombre de los Mártires de Uganda.
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SANTA CLOTILDE, Reina
Mientras tenemos tiempo, hagamos bien a
todos,
mayormente a los servidores de la fe. (Gálatas, 6, 10).
Santa Clotilde, esposa de Clodoveo,
cumplió puntualmente el precepto de San Pedro, que manda a las mujeres
mantenerse sometidas a su marido, a fin de ganarlos a Dios. Supo, mediante la
santidad de su vida, inspirar a su esposo, todavía pagano, tan alta estima
por el Dios de los cristianos, que él lo invocó en un combate trabado con los
germanos y a su protección atribuyó la victoria. Poco después fue bautizado.
Después de la muerte de su esposo, retiróse Clotilde cerca de la tumba de San
Martín para prepararse ella misma a morir. Fue interiormente advertida del
día de su muerte, que acaeció, como lo había predicho, el 3 de junio del año
545.
I. Se puede convertir a un pagano a la
fe o retirar a un pecador de su crimen por medio de la palabra. Esta palabra
tiene una eficacia muy especial, viniendo de la boca de un pariente o de un
amigo. Aprovecha, pues, el amor que se te profesa, para el bien del prójimo y
para la gloria de Dios. Si amas a alguien sólidamente, procúrale la amistad
de Dios; es el mejor servicio que le puedes hacer.
II. Una vida santa es una poderosa
exhortación a la virtud: ella puede convertir a los más grandes pecadores. El
ejemplo de tantas almas santas que sirven a Dios fielmente convierte hoy más
pecadores que los discursos de los predicadores. La caridad, la dulzura, la
humildad, el desprecio de las riquezas y de los placeres, son los medios más
apropiados para convertir un pecador y hacer nacer en él el deseo de imitar
estas virtudes. Así fue como los Apóstoles, no obstante su ignorancia,
mediante su ejemplo, convirtieron al cristianismo a más personas, que los
filósofos a adeptos para sus sectas mediante el brillo de sus doctrinas. La palabra de los sabios ha hecho
menos discípulos que los ejemplos de los cristianos. (Tertuliano).
III. Los sufrimientos son todavía más
elocuentes para persuadir a un pecador para que abrace la virtud, que las
palabras y los buenos ejemplos. Debemos a la paciencia de los mártires la
conversión de una infinidad de paganos. Los tiempos de paz tienen su género
de martirio: sufre las injusticias, los insultos de tus enemigos, sin
murmurar, es el medio para convertirlos. No hay, para instruir al pueblo,
elocuencia comparable a la de los mártires. (San León).
El celo por la salvación de las almas
Orad por los que os gobiernan.
ORACIÓN
Escuchadnos, oh Dios Salvador nuestro,
y que la fiesta de la bienaventurada Clotilde, regocijando nuestra alma,
desarrolle en ella los sentimientos de una tierna devoción. Por J. C. N. S.
Amén.
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MIÉRCOLES DE LA NOVENA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
PRIMERA LECTURA
Aviva el fuego de la gracia de Dios que recibiste cuando te impuse las manos
Comienzo de la segunda carta del Apóstol San Pablo a Timoteo 1, 1-3. 6-12
Pablo, apóstol de Jesucristo por designio de Dios, llamado a anunciar la promesa de vida que hay en Cristo Jesús, a Timoteo, hijo querido: te deseo la gracia, misericordia y paz de Dios Padre y de Cristo Jesús, Señor nuestro.
Doy gracias a Dios, a quien sirvo con pura conciencia, como mis antepasados, porque tengo siempre tu nombre en mis labios cuando rezo, de noche y de día.
Aviva el fuego de la gracia de Dios, que recibiste cuando te impuse las manos; porque Dios no nos ha dado un espíritu cobarde, sino un espíritu de energía, amor y buen juicio.
No tengas miedo de dar la cara por nuestro Señor y por mí, su prisionero.
Toma parte en los duros trabajos del Evangelio, según las fuerzas que Dios te dé.
El nos salvó y nos llamó a una vida santa, no por nuestros méritos, sino porque antes de la creación, desde tiempo inmemorial, Dios dispuso darnos su gracia, por medio de Jesucristo; y ahora, esa gracia se ha manifestado por medio del Evangelio, al aparecer nuestro Salvador Jesucristo, que destruyó la muerte y sacó a la luz la vida inmortal.
De este Evangelio me han nombrado heraldo, apóstol y maestro, y ésta es la razón de mi penosa situación presente; pero no me siento derrotado, pues sé de quién me he fiado y estoy firmemente persuadido de que tiene poder para asegurar hasta el último día el encargo que me dio.
Palabra de Dios.
Salmo responsorial Sal 122, 1-2a. 2bcd
V/. A ti, Señor, levanto mis ojos.
R/. A ti, Señor, levanto mis ojos.
V/. A ti levanto mis ojos, a ti, que habitas en el cielo.
Como están los ojos de los esclavos fijos en las manos de sus señores. R/.
V/. Como están los ojos de la esclava fijos en las manos de su señora, así están nuestros ojos en el Señor Dios nuestro, esperando su misericordia. R/.
EVANGELIO
No es Dios de muertos, sino de vivos
+Lectura del santo Evangelio según San Marcos 12, 18-27
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús saduceos, de los que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron: Maestro, Moisés nos dejó escrito: «Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer pero no hijos, cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano» Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos; el segundo se casó con la viuda y murió también sin hijos; lo mismo el tercero; y ninguno de los siete dejó hijos. Por último murió la mujer.
Cuando llegue la resurrección y vuelvan a la vida, ¿de cuál de ellos será mujer? Porque los siete han estado casados con el1a.
Jesús les respondió: Estáis equivocados, porque no entendéis la Escritura ni el poder de Dios.
Cuando resuciten, ni los hombres ni las mujeres se casarán; serán como ángeles del cielo.
Y a propósito de que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés, en el episodio de la zarza, lo que le dijo Dios: «Yo soy el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob» ? No es Dios de muertos, sino de vivos.
Estáis muy equivocados.
Palabra del Señor
Palabra del Señor
martes, 2 de junio de 2026
SANTOS MARCELlNO, PEDRO y ERASMO, Mártires
2 de Junio
SANTOS MARCELlNO,
PEDRO y ERASMO,
Mártires
SANTOS MARCELlNO,
PEDRO y ERASMO,
Mártires
El reino de los cielos sufre violencia,
y los violentos
se apoderan de él. (Mateo, 11, 12).
Pedro y Marcelino, encarcelados por orden de
Diocleciano, convirtieron a la verdadera fe al guardián de la prisión, a su
familia y a varias otras personas que habían acudido para ser testigos de una
curación milagrosa que ellos habían obrado. El juez Sereno, para castigarlos,
les infligió diversas torturas, y los hizo decapitar.
Erasmo sufrió increíbles tormentos en la misma persecución de Diocleciano. Se le ajustó al cuerpo desnudo una coraza enrojecida al fuego; se le arrojó en seguida a una caldera llena de aceite hirviendo; pero un ángel lo transportó a la ciudad de Formias, donde murió a causa de sus heridas.
I. ¿Quieres gustar la dulzura que hay
al conversar con Dios en la oración? Evita las reuniones mundanas: la voz de
este divino Esposo no se hace oír en las plazas públicas; habla al corazón
sólo en la soledad. Huye de los hombres y de sus vanas conversaciones y
encontrarás a Dios en la oración. Habla a mi corazón, divino Maestro mío; en
adelante estará sordo para todas las creaturas para no escucharos más que a
Vos.
II. Sosiega el tumulto de tus pasiones,
si quieres orar a Dios con atención y recibir sus santas inspiraciones.
Mientras tu alma esté turbada por las tempestades que en ti excitan el odio,
el amor, el deseo de hacerte notar, no experimentarás jamás las dulzuras de
la oración; ahora bien, ¿quieres un secreto para domar pronto tus pasiones?
Ama la soledad. Las pasiones son vencidas sin lucha cuando la
soledad secunda a la gracia (Casiodoro).
III. Acostúmbrate
poco a poco a pensar en Dios: mantén tu espíritu recogido lo más que puedas,
y no te costará mucho trabajo orar a Dios sin distracción. Para lograrlo, es
menester que toda tu vida sea casi una oración continua. Ah señor, es tan dulce
y tan consolador conversar con Vos en todo tiempo; en todo lugar puedo yo
gozar de esta dicha y no hago caso de ella; cuando haya gustado la dulzura de
la conversación con Dios, la sociedad de los hombres me disgustará. Desolada está la tierra, porque no
hay quien reflexione en su corazón. (Jeremías).
La mortificación
Orad por la Patria.
ORACIÓN
Oh Dios, que todos los años nos dais un
nuevo motivo de alegría con la solemnidad de vuestros mártires Marcelino,
Pedro y Erasmo, haced, os lo suplicamos, que regocijándonos de sus méritos,
nos decidamos a seguir sus ejemplos. Por J. C. N. S. Amén
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