lunes, 19 de octubre de 2026

SAN PEDRO DE ALCÁNTARA, Confesor



19 de octubre 
SAN PEDRO DE ALCÁNTARA,*
Confesor

Traemos siempre y por todas partes en nuestro cuerpo
la mortificación de Jesucristo, a fin de que la vida de Jesús
 se manifieste también en nuestro cuerpo.
(2 Corintios, 4, 10).

   San Pedro de Alcántara, siendo aun niño abandonó todas las esperanzas que le daban su nacimiento ilustre y sus raras cualidades, para entrar en la Orden de los Recoletos. Animado del espíritu de San Francisco, trabajó con mucho fruto por la salvación de las almas, mediante sus predicaciones y numerosos milagros que Dios obró a sus ruegos. Santa Teresa mucho lo admiraba y asegura que Dios nada le había rehusado de lo que ella le había pedido por su intermedio. Murió en 1562.

MEDITACIÓN
SOBRE LA VIDA DE
SAN PEDRO DE ALCÁNTARA

   I. Este gran santo tenía tanto amor por los sufrimientos que a las austeridades prescritas por la regla de su Orden, añadió también otras más rigurosas. Comienza tú por practicar las mortificaciones que te impone tu estado de vida; haz después algunas penitencias supererogatorias. Es la manera de evitar el pecado. ¡Al que renuncia a las cosas permitidas, qué fácil le resulta evitar las prohibidas! (Tertuliano).

   II. Su espíritu siempre estaba ocupado por el pensamiento de Dios. ¿Qué te impide a ti elevar de vez en cuando tu corazón a Dios? Lo puedes hacer en medio de tus más importantes ocupaciones. Ofrece al Señor, en cada hora del día, lo que haces y lo que sufres. Un acto de amor o de contrición se hace muy pronto.

   III. Este santo tenía tanta caridad para con el prójimo que trabajaba sin descanso en su conversión. Comenzó reformando su Orden en España, después en Portugal, y en seguida mediante sus predicaciones se ocupó de la conversión de los pecadores. Comienza tú, asimismo, trabajando por la conversión de aquellos con quienes vives; para esto, tu buen ejemplo será más poderoso que tus palabras. Es preciso que pueda decirse del cristiano lo que Tertuliano decía del filósofo, que su exterior es un lenguaje y su conducta una enseñanza.

El amor de la cruz
Orad por los Padres Recoletos.

ORACIÓN
   Oh Dios, que os dignasteis hacer ilustre al bienaventurado Pedro, vuestro confesor, mediante los dones de una admirable penitencia y sublime contemplación, conceded a nuestros ruegos que, mortificando nuestra carne siguiendo su ejemplo y ayudados por sus méritos, comprendamos más fácilmente las cosas celestiales. Por J. C. N. S. Amén.




  • * Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

SAN PABLO DE LA CRUZ, Confesor



19 de octubre
SAN PABLO DE LA CRUZ, 
Confesor
No me he preciado de saber otra cosa entre vosotros,
sino a Jesucristo, y a éste crucificado.
(1 Corintios, 2, 2).


 San Pablo de la Cruz mostró, desde su tierna infancia, un amor ardiente por Jesús crucificado. Ya sacerdote, obtuvo de Benedicto XIII permiso para constituir una comunidad destinada a honrar muy especialmente la Pasión del Salvador, y se retiró al Monte Argentaro, en la Toscana. Allí puso los cimientos de la congregación de los Pasionistas. La Santísima Virgen en persona indicóle el hábito que quería tomasen los nuevos religiosos; un manto negro, adornado con las insignias de la Pasión. Tuvo el consuelo de ver a su orden muy floreciente, y murió en Roma en el año 1775. Fue beatificado y en seguida canonizado por Pío IX.


MEDITACIÓN
SOBRE LA VIDA DE
SAN PABLO DE LA CRUZ


   I. No podía San Pablo de la Cruz oír hablar de los sufrimientos del Salvador sin deshacerse en un mar de lágrimas. ¡Y a nosotros, esos sufrimientos nos dejan con los ojos secos y el corazón frío! ¿De dónde procede esta indiferencia? ¡Ah! es que San Pablo de la Cruz meditaba largamente sobre el misterio de la Pasión, mientras nosotros no nos dedicamos a esta meditación sino por contados y breves instantes. Que aquel a quien se clavó por ti en la cruz permanezca para siempre clavado en tu corazón. (San Agustin).
  II. Aun antes de ser ordenado sacerdote, San Pablo de la Cruz disciplinábase a menudo, ayunaba todos los viernes no tomando ese día otra bebida que vinagre mezclado con hiel. ¿Y qué hacemos nosotros para honrar los sufrimientos de Jesucristo? ¿Qué sacrificios nos imponemos para imitarlo? ¿Tan siquiera soportamos con paciencia los males que no podemos evitar? ¡Qué vergüenza para nosotros buscar las comodidades de la vida, mientras vemos a nuestra Cabeza coronada de espinas!
   III. San Pablo de la Cruz murió escuchando la lectura de la Pasión según San Juan. ¡Qué consuelo será para nosotros, en nuestro lecho de muerte, si podemos recordar entonces que hemos honrado con nuestra meditación y nuestros sufrimientos la Pasión de nuestro amabilísimo Salvador! ¡Con qué confianza miraremos la señal de nuestra redención! ¡Con qué amor apretaremos a nuestros labios moribundos a Dios crucificado por nuestra salvación! ¡Con qué gozo uniremos nuestra muerte a la suya! Que estos pensamientos reanimen nuestro fervor. En la cruz está la salvación, en ella la protección contra nuestros enemigos, la fuerza del alma, el gozo del espíritu, la consumación de la virtud, la perfección de la santidad. (Imitación de Cristo).

El recuerdo frecuente de la Pasión 
Orad por los agonizantes.


ORACIÓN
   Oh Señor Jesucristo, que, para honrar el misterio de la Cruz, habéis enriquecido a San Pablo de la Cruz con una caridad incomparable, y habéis querido por su ministerio hacer florecer en la Iglesia una nueva familia religiosa, concedednos, por su intercesión, que meditemos sin cesar en vuestra Pasión aquí en la tierra, a fin de hacernos dignos de cosechar sus frutos en el cielo.   Por J. C. N. S.

LUNES DE LA VIGÉSIMA NOVENA SEMANA

PRIMERA LECTURA
Nos ha hecho revivir con Cristo y nos ha sentado en el cielo con él
Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Efesios 2, 1-10
Hermanos: Hubo un tiempo en que estabais muertos por vuestras culpas y pecados, cuando seguíais la corriente del mundo presente, bajo el jefe que manda en esta zona inferior, el espíritu que ahora actúa en los rebeldes contra Dios.
Antes procedíamos nosotros también así; siguiendo las tendencias sensuales, obedeciendo los impulsos del instinto y de la imaginación; y, naturalmente, estábamos destinados a la reprobación como los demás.
Pero Dios, rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó: estando nosotros muertos por los pecados, nos ha hecho vivir con Cristo ─por pura gracia estáis salvados─, nos ha resucitado con Cristo Jesús y nos ha sentado en el cielo con él.
Así muestra en todos los tiempos la inmensa riqueza de su gracia, su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque estáis salvados por su gracia y mediante la fe.
Y no se debe a vosotros, sino que es un don de Dios; y tampoco se debe a las obras, para que nadie pueda presumir.
Somos, pues, obra suya. Dios nos ha creado en Cristo Jesús, para que nos dediquemos a las buenas obras, que él determinó practicásemos.
Palabra de Dios.


Salmo responsorial Sal 99, 2. 3. 4. 5
V/. El Señor nos hizo y somos suyos.
R/. El Señor nos hizo y somos suyos.

V/. Aclama al Señor, tierra entera, servid al Señor con alegría, entrad en su presencia con vítores. R/.

V/. Sabed que el Señor es Dios: que él nos hizo y somos suyos, su pueblo y ovejas de su rebaño. R/.

V/. Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con himnos, dándole gracias y bendiciendo su nombre. R/.

V/. «El Señor es bueno, su misericordia es eterna, su fidelidad por todas las edades». R/.


EVANGELIO
Lo que has acumulado, ¿de quién será?
+Lectura del santo Evangelio según San Lucas 12, 13-21
En aquel tiempo, dijo uno del público a Jesús: Maestro dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia.
El le contestó: Hombre, ¿quién me ha nombrado juez o árbitro entre vosotros ? Y dijo a la gente: Mirad: guardaos de toda clase de codicia.
Pues aunque uno ande sobrado, su vida no depende de sus bienes.
Y les propuso una parábola: Un hombre rico tuvo una gran cosecha.
Y empezó a echar cálculos: ¿Qué haré? No tengo donde almacenar la cosecha.
Y se dijo: Haré lo siguiente: derribaré los graneros y construiré otros más grandes, y almacenaré allí todo el grano y el resto de mi cosecha.
Y entonces me diré a mi mismo: «Hombre, tienes bienes acumulados para muchos años: túmbate, come, bebe y date buena vida».
Pero Dios le dijo: «Necio, esta noche te van a exigir la vida.
Lo que has acumulado, ¿de quién será?» Así será el que amasa riquezas para sí y no es rico ante Dios.
Palabra del Señor.

domingo, 18 de octubre de 2026

SAN LUCAS, Evangelista



18 de octubre 
SAN LUCAS,*
Evangelista

No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo soy
el que os ha elegido a vosotros y destinado
para que vayáis y produzcáis fruto.
(Juan, 15, 16).


   San Lucas, oriundo de Antioquía, era a la vez médico, literato y pintor hábil. Juntóse con San Pablo y llegó a ser el compañero de sus trabajos. Después de la muerte del gran Apóstol, fue a anunciar a Jesucristo a la Tebaida, a Libia, a Italia, a las Galias, a Dalmacia, etc. Además del Evangelio, escribió los Hechos de los Apóstoles e hizo el retrato de la Santísima Virgen. Algunos autores refieren que fue ahorcado en un olivo por los paganos de Acaya, a la edad de 84 años.

MEDITACIÓN
SOBRE SAN LUCAS


   I. San Lucas fue evangelista, escribió y predicó el Evangelio. Debes tú leer el Evangelio, enseñarlo a los demás y practicarlo tú mismo; es el más hermoso, de los libros: una sola de sus palabras, atentamente meditada, basta para hacerte santo. No basta creer  y meditar las máximas del Evangelio, hay que reproducirlas en tu conducta. Es necesario edificar al prójimo con tu humildad, tu desprecio del mundo y tu amor por Dios. ¿Cómo practicas tú las enseñanzas de Jesucristo? Todos los días medita estas palabras: ¿De qué le sirve al hombre ganar el universo, si llega a perder su alma?

   II. San Lucas fue compañero de San Pablo y su ayuda en la predicación del Evangelio. ¿Cuál es tu compañía habitual? ¿Te lleva a la virtud? ¡Cuán feliz serías si encontrases un amigo semejante a San Pablo! Como San Lucas, muy pronto llegarías a ser un gran santo. Cuídate sobre todo de las malas compañías; apártate de ellas lo antes posible, y no temas ofender a los perversos rompiendo toda relación con ellos. Más vale ser odiado de los malos que frecuentarlos. (San Isidoro).

   III. San Lucas tuvo la dicha de pintar el primer retrato de María. ¿Quieres tú reproducir una copia fiel de este divino original? Sigue el ejemplo de San Lucas: imita la pureza de María, su humildad, su amor hacia Jesús. He ahí el retrato que Ella quiere, he ahí los colores que Ella quiere que tú emplees para pintar en tu alma su imagen y la de Jesucristo. Dios desea que se imiten sus acciones y no solamente que se las represente mediante la pintura. (San Agustín).

La imitación de la Santísima Virgen
Orad por la buena educación de la juventud.


ORACIÓN
   Haced, os lo suplicamos, Señor, que vuestro evangelista San Lucas, que constantemente llevó en su cuerpo la mortificación de la cruz para gloria de vuestro Nombre, intervenga en nuestro favor junto a Vos. Por J. C. N. S. Amén.


  • * Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

18 de octubre. SAN LUCAS, EVANGELISTA. Fiesta

PRIMERA LECTURA
Sólo Lucas está conmigo

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo 4, 9-17a

Querido hermano:
Dimas me ha dejado, enamorado de este mundo presente, y se ha marchado a Tesalónica; Crescente se ha ido a Galacia; Tito, a Dalmacia; sólo Lucas está conmigo. Coge a Marcos y tráetelo contigo, pues me ayuda bien en la tarea. A Tíquico lo he mandado a Éfeso.
El abrigo que me dejé en Troas, en casa de Carpo, tráetelo al venir, y los libros también, sobre todo los de pergamino.
Alejandro, el metalúrgico, se ha portado muy mal conmigo; el Señor le pagará lo que ha hecho. Ten cuidado con él también tú, porque se opuso violentamente a mis palabras.
La primera vez que me defendí, todos me abandonaron, y nadie me asistió. Que Dios los perdone. Pero el Señor me ayudó y me dio fuerzas para anunciar íntegro el mensaje, de modo que lo oyeran todos los gentiles.
Palabra de Dios.
 
Salmo responsorial Sal 144, 10-11. 12-13ab. 17-18 (R.: cf. 12)
R. Que tus fieles, Señor, proclamen la gloria de tu reinado.


Que todas tus criaturas te den gracias, Señor, que te bendigan tus fieles; que proclamen la gloria de tu reinado, que hablen de tus hazañas. R.


Explicando tus hazañas a los hombres, la gloria y majestad de tu reinado. Tu reinado es un reinado perpetuo, tu gobierno va de edad en edad. R.


El Señor es justo en todos sus caminos, es bondadoso en todas sus acciones; cerca está el Señor de los que lo invocan, de los que lo invocan sinceramente. R.


Aleluya Cf. Jn 15, 16
Yo os he elegido del mundo, para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto perdure -dice el Señor-.
 
EVANGELIO
La mies es abundante y los obreros pocos

 +Lectura del santo evangelio según san Lucas 10, 1-9

En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. Y les decía:
-«La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies.
¡Poneos en camino! Mirad que os mando como corderos en medio de lobos. No llevéis talega, ni alforja, ni sandalias; y no os detengáis a saludar a nadie por el camino.
Cuando entréis en una casa, decid primero: “Paz a esta casa”. Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros.
Quedaos en la misma casa, comed y bebed de lo que tengan, porque el obrero merece su salario.
No andéis cambiando de casa. Si entráis en un pueblo y os reciben bien, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya, y decid: “Está cerca de vosotros el reino de Dios.”»
Palabra del Señor.

sábado, 17 de octubre de 2026

DOMINGO XXIX DEL TIEMPO ORDINARIO

PRIMERA LECTURA
Llevó de la mano a Ciro para doblegar ante él las naciones

Lectura del Profeta Isaías 45, 1. 4-6

Así dice el Señor a su Ungido, a Ciro, a quien lleva de la mano:
Doblegaré ante él las naciones, desceñiré las cinturas de los reyes,
abriré ante él las puertas, los batientes no se le cerrarán.
Por mi siervo Jacob, por mi escogido Israel,
te llamé por tu nombre, te di un título, aunque no me conocías.
Yo soy el Señor y no hay otro; fuera de mí no hay dios.
Te pongo la insignia, aunque no me conoces,
para que sepan de Oriente a Occidente que no hay otro fuera de mí.
Yo soy el Señor y no hay otro.
Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 95, 1 y 3. 4-5. 7-8. 9-10a y c
V/. Aclamad la gloria y el poder del Señor.
R/. Aclamad la gloria y el poder del Señor.

V/. Cantad al Señor un cántico nuevo, cantad al Señor, toda la tierra.
Contad a los pueblos su gloria, sus maravillas a todas las naciones.
R/. Aclamad la gloria y el poder del Señor.

V/. Porque es grande el Señor, y muy digno de alabanza, más temible que todos los dioses.
Pues los dioses de los gentiles son apariencia, mientras que el Señor ha hecho el cielo.
R/. Aclamad la gloria y el poder del Señor.

V/. Familias de los pueblos, aclamad al Señor, aclamad la gloria y el poder del Señor, aclamad la gloria del nombre del Señor, entrad en sus atrios trayéndole ofrendas.
R/. Aclamad la gloria y el poder del Señor.

V/. Postraos ante el Señor en el atrio sagrado, tiemble en su presencia la tierra toda.
Decid a los pueblos: «el Señor es rey, él gobierna a los pueblos rectamente».
R/. Aclamad la gloria y el poder del Señor.


SEGUNDA LECTURA
Recordamos vuestra fe, esperanza y caridad

Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Tesalonicenses 1, 1-5b

Pablo, Silvano y Timoteo a la Iglesia de los Tesalonicenses, en Dios Padre y en el Señor Jesucristo. A vosotros, gracia y paz.
Siempre damos gracias a Dios por todos vosotros y os tenemos presentes en nuestras oraciones.
Ante Dios, nuestro Padre, recordamos sin cesar la actividad de vuestra fe, el esfuerzo de vuestro amor y el aguante de vuestra esperanza en Jesucristo nuestro Señor.
Bien sabemos, hermanos amados de Dios, que él os ha elegido y que cuando se proclamó el Evangelio entre vosotros no hubo sólo palabras, sino además fuerza del Espíritu Santo y convicción profunda, como muy bien sabéis.
Palabra de Dios.


EVANGELIO
Pagadle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios 
+Lectura del santo Evangelio según San Mateo 22, 15-21
En aquel tiempo, los fariseos se retiraron y llegaron a un acuerdo para comprometer a Jesús con una pregunta. Le enviaron unos discípulos, con unos partidarios de Herodes, y le dijeron:
—Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad; sin que te importe nadie, porque no te fijas en las apariencias. Dinos, pues, qué opinas: ¿es lícito pagar impuesto al César o no?
Comprendiendo su mala voluntad, les dijo Jesús:
—¡Hipócritas!, ¿por qué me tentáis? Enseñadme la moneda del impuesto.
Le presentaron un denario. El les preguntó:
—¿De quién son esta cara y esta inscripción?
Le respondieron:
—Del César.
Entonces les replicó:
—Pues pagadle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.
Palabra del Señor.

SAN IGNACIO DE ANTIOQUIA, Obispo y Mártir



17 de octubre

SAN IGNACIO DE ANTIOQUIA, 
 *
Obispo y Mártir


El que no ame a Nuestro Señor Jesucristo,
sea anatema
(1 Cor. 16, 22).

   
San Ignacio, obispo de Antioquía, tenía en los labios, sin cesar, el nombre de Jesús. Este amor por Jesús encendió su deseo de asemejársele. Fue condenado a ser comido por los leones. Soy, dice el santo, trigo de Dios que debe ser molido por los dientes de las fieras para ser pan de Cristo. Murió pronunciando el nombre de Jesús, el año 110.

  MEDITACIÓN SOBRE
EL AMOR A JESÚS
   I. Jesús nos dio todo para obtener nuestro amor. ¿Quieres ser amigo suyo? Es preciso que por entero te des a Él. ¡Cuán dulce es dar el corazón, el cuerpo, el alma, a Jesús! ¡Ah! ¡cuán generoso es este Señor, cuán fiel este Amigo, cuán magníficamente recompensa este Dios a todos aquellos que le sirven! Que las creaturas no me importunen más, yo quiero ser todo de Jesús. Sufriré, mas, qué me importa. En nada tengo los suplicios, no amo esta vida hasta el punto de preferirla al Señor (San Ignacio).

   II. Por nosotros ha trabajado Jesús durante toda su vida. Seamos agradecidos para con un amigo tan generoso; que nuestro amor no piense sino en Jesús, que nuestros actos sean todos para Él, que nuestra lengua en todo momento pronuncie su Nombre adorable. Amemos a nuestros parientes y a nuestros amigos porque Jesús lo quiere, hagamos bien a nuestros enemigos por amor a Él. Veamos a Jesucristo en la persona de nuestro prójimo, y el amor se nos hará fácil.

   III. Para coronar la ofrenda que de ti mismo y de tus acciones le has hecho a Jesús, es preciso que las realices como Jesús las hubiera hecho. Al comenzar el día llénate de este pensamiento: Quiero ser amigo de Jesús, quiero parecerme a Él. ¿Cómo oraba a su Padre celestial? ¿Cómo conversaba con los hombres? Con frecuencia pregúntate: ¿hubiera hecho esto Jesús como yo lo hago? No te separes de Jesús, que Él sea tu compañero, tu convidado, aun más, que Cristo sea tus delicias  (San Pedro Damián).

El amor a Jesús
Orad por China

ORACIÓN
      Omnipotente Dios, mirad nuestra debilidad, mirad como el peso de nuestras propias obras nos agobia, y fortificadnos por la gloriosa intercesión de San Ignacio, vuestro mártir y pontífice. Por J. C. N. S. Amén
  • * Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)