viernes, 6 de febrero de 2026

SANTA DOROTEA, Mártir



6 de febrero
SANTA DOROTEA, *
Mártir
¿Quién podrá separarnos del amor de Cristo? ¿Acaso
la tribulación, o la angustia, o el hambre,
o la desnudez, o el peligro, o la persecución,
o el cuchillo
?
(Rom. 8,35).

   
Santa Dorotea es representada con rosas en la mano. Estas flores son prendas preciosas del amor de Jesús, su divino Esposo. En el momento en que iba a ser muerta, un pagano, llamado Teófilo, le declaró que creería en el Dios de los cristianos, si le mostraba flores y frutos del huerto de su Esposo. Dorotea levantó los ojos al cielo y un ángel le trajo una canastilla con tres rosas y tres manzanas. Este milagro convirtió a Teófilo, que, con Dorotea, recibió la corona del martirio, hacia el año 303.

LOS MÁRTIRES DE JAPÓN

  6 de febrero
LOS MÁRTIRES DE JAPÓN *

   San Francisco Javier sembró el cristianismo en Japón, adonde llegó en 1549. El mismo convirtió y bautizó a considerable número de paganos. Posteriormente provincias enteras recibieron la fe. Se dice que en 1587 había en Japón más de doscientos mil cristianos. En 1588, el altivo emperador Cambacundono, habiéndose arrogado los honores de una deidad, ordenó que todos los misioneros deberian abandonar sus dominios en un término de seis meses. Algunos obedecieron, pero muchos permanecieron disfrazados. En 1596, el emperador Tagcosama (1), uno de los hombres más orgullosos y llenos de vicios, se enfureció por la jactancia del capitán de un barco español que dijo que el propósito de los misioneros era facilitar la conquista de Japón a los portugueses o españoles, y tres jesuitas y seis franciscanos fueron crucificados en una colina cerca de Nagasaki, en 1597.

VIERNES DE LA CUARTA SEMANA


PRIMERA LECTURA
De todo corazón amó David a su Creador, entonando salmos cada día
Lectura del libro del Eclesiástico 47, 2-13
Como la grasa es lo mejor del sacrificio, así David es el mejor de Israel.
Jugaba con leones como con cabritos, y con osos como con corderillos; siendo un muchacho mató a un gigante, removiendo la afrenta del pueblo, cuando su mano hizo girar la honda, y derribó el orgullo de Goliat. Invocó al Dios Altísimo, quien hizo fuerte su diestra para eliminar al hombre aguerrido y restaurar el honor de su pueblo.
Por eso le cantaban las mozas, alabándole por sus diez mil.
Ya coronado, peleó y derrotó a sus enemigos vecinos, derrotó a los filisteos hostiles, quebrantando su poder hasta hoy.
De todas sus empresas daba gracias, alabando la gloria del Dios Altísimo; de todo corazón amó a su Creador, entonando salmos cada día; trajo instrumentos para servicio del altar y compuso música de acompañamiento; celebró solemnemente fiestas y ordenó el ciclo de las solemnidades; cuando alababa el nombre santo, de madrugada, resonaba el rito.
El Señor perdonó su delito y exaltó su poder para siempre; le confirió el poder real y le dio un trono en Jerusalén.
Palabra del Señor.

Salmo responsorial Sal 17, 31. 47 y 50. 51
V/. Sea ensalzado mi Dios y Salvador.
R/. Sea ensalzado mi Dios y Salvador.

V/. Perfecto es el camino de Dios, acendrada es la promesa del Señor, él es escudo para los que a él se acogen. R/.

V/. Viva el Señor, bendita sea mi Roca, sea ensalzado mi Dios y Salvador: Te daré gracias entre las naciones, Señor, y tañeré en honor de tu nombre. R/.

V/. Tú diste gran victoria a tu rey, tuviste misericordia de tu Ungido, de David y su linaje por siempre. R/.


EVANGELIO
Es Juan, a quien yo decapité, que ha resucitado
+Lectura del santo Evangelio según San Marcos 6, 14-29
En aquel tiempo, como la fama de Jesús se había extendido, el rey Herodes oyó hablar de él.
Unos decían: Juan Bautista ha resucitado, y por eso los ángeles actúan en él.
Otros decían: Es Elías.
Otros: Es un profeta como los antiguos.
Herodes, al oírlo, decía: Es Juan, a quien yo decapité, que ha resucitado.
Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado. El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Felipe, y Juan le decía que no le era lícito tener la mujer de su hermano.
Herodías aborrecía a Juan y quería quitarlo de en medio; no acababa de conseguirlo, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre honrado y santo, y lo defendía.
En muchos asuntos seguía su parecer y lo escuchaba con gusto.
La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea.
La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados.
El rey le dijo a la joven: Pídeme lo que quieras, que te lo doy.
Y le juró: Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino.
Ella salió a preguntarle a su madre: ¿Qué le pido? La madre le contestó: La cabeza de Juan el Bautista.
Entró ella en seguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió: Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista.
El rey se puso muy triste; pero por el juramento y los convidados no quiso desairarla.
En seguida le mandó a uno de su guardia que trajese la cabeza de Juan.
Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre.

Al enterarse sus discípulos fueron a recoger el cadáver y lo enterraron.
Palabra del Señor.

jueves, 5 de febrero de 2026

SANTA ÁGATA o ÁGUEDA, Mártir



5 de febrero
SANTA ÁGATA, *
Mártir
Nos hace servir de espectáculo al mundo,
a los ángeles y a los hombres.
(1 Cor. 4, 9).   

   
¡Qué hermoso espectáculo para Jesús, ver a Ágata despreciar los halagos y amenazas del pretor, a fin de conservar su castidad y su fe! Se le quema el pecho, pero San Pedro se le aparece en la prisión y la sana. Se la desnuda y se la arrastra sobre trozos de vasijas rotas y brasas encendidas, y he aquí que un temblor derriba varios edificios y aplasta bajo sus escombros a dos miembros de la familia del tirano. Asustado el gobernador de las murmuraciones del pueblo, la hace conducir de nuevo a la prisión, en la cual expira, después de una breve oración, el año 251.

JUEVES DE LA CUARTA SEMANA

PRIMERA LECTURA
Yo emprendo el viaje de todos. ¡Animo, Salomón, sé un hombre!

Lectura del primer libro de los Reyes 2, 1-4. 10-12

Estando ya próximo a morir, David hizo estas recomendaciones a su hijo Salomón: Yo emprendo el viaje de todos.
¡Animo, sé un hombre! Guarda las consignas del Señor tu Dios, caminando por sus sendas, guardando sus preceptos, mandatos, decretos y normas, como están escritos en la Ley de Moisés; para que tengas éxito en todas tus empresas dondequiera que vayas; para que el Señor cumpla la promesa que me hizo: «Si tus hijos saben comportarse, caminando sinceramente en mi presencia, con todo el corazón y con toda el alma, no te fallará un descendiente en el trono de Israel».
David murió, y lo enterraron en la Ciudad de David.
Reinó en Israel cuarenta años: siete en Hebrón y treinta y tres en Jerusalén.
Salomón le sucedió en el trono, y su reino se consolidó.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial 1 Cro 29, 10. 11ab. 11d-12a. 12bcd
V/. Tú eres Señor del universo.
R/. Tú eres Señor del universo.


V/. Bendito eres, Señor, Dios de nuestro padre Israel, por los siglos de los siglos. R/.


V/. Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder, la gloria, el esplendor, la majestad, porque tuyo es cuanto hay en cielo y tierra. R/.


V/. Tú eres rey y soberano de todo; de ti viene la riqueza y la gloria. R/.


V/. Tú eres Señor del universo, en tu mano está el poder y la fuerza, tú engrandeces y confortas a todos. R/.




EVANGELIO
Los fue enviando

+Lectura del santo Evangelio según San Marcos 6, 7-13

En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos.
Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto.
Y añadió: quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio.
Y si un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos sacudíos el polvo de los pies, para probar su culpa.
Ellos salieron a predicar la conversión, echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.

Palabra del Señor.

miércoles, 4 de febrero de 2026

SAN ANDRÉS CORSINI, Obispo y Confesor

4 de febrero
SAN ANDRÉS CORSINI,*
Obispo y Confesor
Traemos siempre en nuestro cuerpo la mortificación
de Jesús, a fin de que la vida de Jesús
se manifieste también en nuestros cuerpos.
(2 Coro 4, 10).

   Este santo no respondió al principio a los cuidados de que lo hicieron objeto sus padres; pero a raíz del relato que le hizo su madre de un sueño maravilloso que tuvo a su respecto, fue Andrés a arrojarse a los pies de la Santísima Virgen y tomó la resolución de entrar en la orden del Carmelo. Nombrado a pesar de sus resistencias, obispo de Fiésole, redobló sus austeridades. Todos los días recitaba los salmos penitenciales y las letanías de los santos disciplinándose sin compasión. Murió el 6 de enero de 1373, a los 72 años de edad y a los 13 de su episcopado. 

MIÉRCOLES DE LA CUARTA SEMANA


PRIMERA LECTURA
Soy yo el que he pecado, haciendo el censo de la población. ¿Qué han hecho estas ovejas ?
Lectura del segundo libro de Samuel 24, 2. 9-17
En aquellos días, el rey ordenó a Joab y a los jefes del ejército que estaban con él: Id por todas las tribus de Israel, desde Dan hasta Berseba, a hacer el censo de la población, para que yo sepa cuánta gente tengo.
Joab entregó al rey los resultados del censo: en Israel había ochocientos mil hombres aptos para el servicio militar, y en Judá quinientos mil.
Pero, después de haber hecho el censo del pueblo, a David le remordió la conciencia, y dijo al Señor: He cometido un grave error.
Ahora, Señor, perdona la culpa de tu siervo, porque he hecho una locura.
Antes que David se levantase por la mañana, el profeta Gad, vidente de David, recibió la palabra del Señor: Vete a decir a David: «Así dice el Señor: Te propongo tres castigos; elige uno y yo lo ejecutaré». Gad se presentó a David y le notificó: ¿Qué castigo escoges: tres años de hambre en tu territorio, tres meses huyendo perseguido por tu enemigo, o tres días de peste en tu territorio ? ¿Qué le respondo al Señor que me ha enviado ? David contestó: Estoy en un gran apuro.
Mejor es caer en manos de Dios, que es compasivo, que caer en manos de hombres.
El Señor mandó entonces la peste a Israel, desde la mañana hasta el tiempo señalado.
Y, desde Dan hasta Berseba, murieron setenta mil hombres del pueblo.
El ángel extendió su mano hacia Jerusalén para asolarla.
Entonces David, al ver al ángel que estaba hiriendo a la población, dijo al Señor: ¡Soy yo el que ha pecado! ¡Soy yo el culpable! ¿Qué han hecho estas ovejas? Carga la mano sobre mí y sobre mi familia.
El Señor se arrepintió del castigo, y dijo al ángel que estaba asolando a la población: ¡Basta! ¡Detén tu mano!
Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 31, 1-2. 5. 6. 7.
V/. Perdona, Señor, mi culpa y mi pecado.
R/. Perdona, Señor, mi culpa y mi pecado.

V/. Dichoso el que está absuelto de su culpa, a quien le han sepultado su pecado; dichoso el hombre a quien el Señor no le apunta el delito. R/.

V/. Había pecado, lo reconocí, no te encubrí mi delito; propuse: Confesaré al Señor mi culpa, y tú perdonaste mi culpa y mi pecado. R/.

V/. Por eso, que todo fiel te suplique en el momento de la desgracia: la crecida de las aguas caudalosas no lo alcanzará. R/.

V/. Tú eres mi refugio: me libras del peligro, me rodeas de cantos de liberación. R/.


EVANGELIO
No desprecian a un profeta más que en su tierra

+Lectura del santo Evangelio según San Marcos 6, 1-6

En aquel tiempo, fue Jesús a su tierra en compañía de sus discípulos.
Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada: ¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es ésa que le han enseñado? ¿Y esos milagros de sus manos? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón ? Y sus hermanas ¿no viven con nosotros aquí ? Y desconfiaban de él.
Jesús les decía: No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa.
No pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos.
Y se extrañó de su falta de fe.
Y recorría los pueblos de alrededor enseñando.
 

Palabra del Señor.