miércoles, 12 de noviembre de 2025

SAN JOSAFAT , Mártir

12 de noviembre

SAN JOSAFAT , Mártir
(
1580-1623)

   La unión sellada en el Concilio de Florencia (1439) entre las Iglesias de Roma y Constantinopla careció de continuidad. Con todo, se mantuvieron en la región de Kiev algunos fermentos de unión. De ahí que, en 1595, varios obispos proclamasen en el Concilio provincial de Brest-Litovsk el restablecimiento de la unidad la Iglesia ukraniana. Unida había de asegurar, a partir de entonces, la presencia del mundo eslavo dentro de la unidad católica. Lo ha hecho al precio de no pocos sufrimientos. La primera sangre vertida fue la de San Josafat Kuncewycz, Juan Kuncewycz, nacido dentro de la ortodoxia hacia el año 1580 en Wolodymyr (Ukrania), se adhirió a la Unión desde su juventud. En 1604 se hizo monje basiliano en Vilna, siendo más tarde ordenado como sacerdote. Este hombre de carácter, una vez llegado archimandrita con el nombre de Josafat, se impuso por su elevada virtud, por su ciencia teológica, por el vigor de su oratoria v por su adhesión a la Sede de Roma. En 1617, pasó a ser arzobispo de Polotz, y su personalidad pudo mostrar la magnitud de su talla. No contento con reunir sínodos cada año, visitaba a cada uno de sus sacerdotes, atendiendo a que se celebrase la liturgia con el esplendor requerido y a que se instruyese al pueblo en la fe. Ante el éxito de su acción apostólica, se desencadenó contra él una campaña de calumnias y de incitaciones a la violencia. Josafat aguardaba con serenidad el martirio. Fue ejecutado en Vitebsk durante una de sus visitas pastorales (1623).

SAN MILLÁN DE LA COGOLLA, Abad



12 de noviembre
 
SAN MILLÁN DE LA COGOLLA
Abad
(574)


   Santo español, nacido en el año 473 en Berceo (La Rioja). Hijo de una familia campesina de origen hispanorromano, siendo en su juventud pastor de ovejas. Decidió dedicarse a la vida contemplativa, por lo que pasó a ser uno de los discípulos del monje Félix, retirado en los montes de Bilibio, cerca de Haro, donde llevó una vida solitaria y penitente. Sujetó a la disciplina monacal, pero encontrándola demasiado holgada, se retiró a la soledad durante cuarenta y cuatro años en los montes Distercio, soportando allí las inclemencias del tiempo y la dureza de condiciones del lugar.
   Su fama de santidad se extendió de tal manera que todos los que estaban en dificultades espirituales acudían a él y fue llamado por el obispo de Tarrazona, Dídimo, quien no consintió que tanta virtud se perdiese en la soledad del monte, le ordenó sacerdote y le puso al cargo de la parroquia de Santa Eulalia, en su pueblo natal Berceo.
   El paso por la parroquia resultó un estruendoso fracaso ya que las tareas administrativas no parecían encajar con su carácter y entregaba todas las donaciones propiedad de la parroquia a los necesitados por lo que fue acusado de malversación del dinero parroquial por sus hermanos sacerdotes y reprendido por el obispo, quien lo destituyó del cargo.
   Decide volver a su soledad y se retira al valle de Suso o de arriba, cercano a su pueblo, donde transcurre la última etapa de su vida. En torno al santo va formándose una comunidad de hermanos y hermanas que formarán un oratorio primitivo, sus nombres son: Aselo, Geroncio, Citonato, Sofronio, Oria y Potamia.
   San Millán es visitado, consultado y venerado. Salió al parecer muy poco de su eremitorio. La última salida que hace es para anunciar la destrucción de algunas ciudades de Cantabria. La tradición le atribuye numerosos milagros tanto en vida como después de su muerte, acaecida el 12 de noviembre del 574, con ciento un años, fue enterrado en el suelo del oratorio. Los monjes eligieron otro abad y permanecieron como ermitaños alrededor del sepulcro de San Millán, formando después de la muerte de San Millán el gran Monasterio de San Millán de la Cogolla, en la actualidad declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
   No dejó nada escrito, y fue hacia el 650 cuando el obispo de Zaragoza, San Braulio escribió Vita Sancti Emiliani, primera biografía de San Millán basándose en los relatos que había escuchado de su hermano Fronimiano, monje en la Cogolla y más tardíamente Gonzalo de Berceo escribió la Historia del Señor San Millán.

MONASTERIOS DE MILLÁN DE LA COGOLLA
(SUSO y YUSO)



A



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   Los monasterios de San Millán, el de Suso y el de Yuso están ubicados en el alto curso del Cárdenas, en plena Sierra de La Demanda. Su origen arranca de las primitivas cuevas y el pequeño oratorio en los que vivieron San Millán y sus discípulos desde el siglo VI. 
   En el monasterio de Suso (arriba), fundado por San Millán en el siglo VI, como su oratorio,  fue uno de los centros espirituales más importantes de Castilla.
   El de Yuso fue fundado por el rey don García de Nájera en el lugar exacto donde los bueyes que transportaban las reliquias de San Millán a la corte najerina se negaron a continuar. En este monasterio fueron descubiertas las Glosas, primeras letras del idioma castellano, hoy en Madrid.
   En Yuso se conservan las reliquias de San Millán y de San Felices en sendas arquetas de oro, pedrería preciosa y marfiles tallados del siglo XI.

MIÉRCOLES DE LA TRIGÉSIMA SEGUNDA SEMANA


PRIMERA LECTURA
Oíd, reyes, para que aprendáis sabiduría
Lectura del libro de la Sabiduría 6, 2-12
Oíd, reyes, y entended.
Aprended, soberanos de los confines de la tierra.
Estad atentos los que gobernáis multitudes y estáis orgullosos de la muchedumbre de vuestros pueblos.
Porque del Señor habéis recibido el poder, del Altísimo la soberanía; él examinará vuestras obras y sondeará vuestras intenciones.
Si, como ministros que sois de su reino, no habéis gobernado rectamente, ni guardado la ley, ni caminado siguiendo la voluntad de Dios, terrible y repentino caerá sobre vosotros.
Porque un juicio implacable espera a los que mandan; al pequeño, por piedad, se le perdona, pero los poderosos serán poderosamente castigados.
Que el Señor de todos ante nadie retrocede, no hay grandeza que se le imponga; al pequeño como al grande él mismo los hizo y de todos tiene igual cuidado, pero un examen severo espera a los que están en el poder.
A vosotros, pues, soberanos, se dirigen mis palabras para que aprendáis sabiduría y no caigáis; porque los que guardaren santamente las cosas santas, serán reconocidos santos, y los que se dejaren instruir en ellas, encontrarán defensa.
Desead, pues, mis palabras; ansiadlas, que ellas os instruirán.
Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 81, 3-4. 6-7
V/. Levántate, oh Dios, y juzga la tierra.
R/. Levántate, oh Dios, y juzga la tierra.

V/. Proteged al desvalido y al huérfano, haced justicia al humilde y al necesitado, defended al pobre y al indigente, sacándolos de las manos del culpable. R/.

V/. Yo declaro: «Aunque seáis dioses e hijos del Altísimo todos, moriréis como cualquier hombre, caeréis, príncipes, como uno de tantos». R/.


EVANGELIO
¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?

+Lectura del santo Evangelio según San Lucas 17, 11-19

En aquel tiempo, yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea.
Cuando iba a entrar en un pueblo, vinieron a su encuentro diez leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían: Jesús, maestro, ten compasión de nosotros.
Al verlos, les dijo: Id a presentaros a los sacerdotes.
Y mientras iban de camino, quedaron limpios.
Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos, y se echó por tierra a los pies de Jesús, dándole gracias.
Este era un samaritano.
Jesús tomó la palabra y dijo: ¿No han quedado limpios los diez? ; los otros nueve ¿dónde están? ¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios ? Y le dijo: Levántate, vete: tu fe te ha salvado.


Palabra del Señor.