viernes, 17 de julio de 2026

SAN ALEJO, Confesor



17 de julio
SAN ALEJO,

Confesor


Quienquiera haya dejado casa o hermanos,
o hermanas, o padre, o madre, o esposa, o hijos,
o heredades, por causa de mi nombre, recibirá
el ciento por uno y poseerá la vida eterna. 
 
(Mateo, 19,29).

   San Alejo dejó a su esposa el mismo día de su casamiento, y se retiró a la ciudad de Édesa, donde distribuyó sus bienes entre los pobres y mendigó por espacio de 17 años, hasta que sus milagros lo dieron a conocer. Embarcóse entonces para Sicilia; pero una tempestad lo arrojó al puerto de Ostia. Recibido como extraño en la casa de su padre, vivió en ella 17 años, desconocido de todos, sufriendo las afrentas de sus propios sirvientes, y oyendo a toda hora los lamentos con que lo recordaban sus padres y su esposa. Una esquela que se encontró con él después de su muerte, dio a conocer su nombre y la historia de su vida. Murió en los comienzos del siglo V.

VIERNES DE LA DECIMOQUINTA SEMANA


PRIMERA LECTURA
He escuchado tu oración, he visto tus lágrimas
Lectura del Profeta Isaías 38, 1-6. 21-22. 7-8
En aquel tiempo Ezequías cayó enfermo de muerte; y vino a visitarlo el profeta Isaías, hijo de Amós, y le dijo: Así dice el Señor: Haz testamento, porque vas a morir y no vivirás.
Entonces, Ezequiel volvió la cara a la pared y oró al Señor:
Señor, acuérdate que he caminado en tu presencia, con corazón sincero e íntegro, y que he hecho lo que te agrada.
Y Ezequías lloró con largo llanto.
Y vino la palabra del Señor a Isaías: Ve y dile a Ezequías: Así dice el Señor Dios de David, tu padre.
He escuchado tu oración he visto tus lágrimas.
Mira, añado a tus días otros quince años.
Te libraré de las manos del rey de Asiria, a ti y a esta ciudad, y la protegeré.
Isaías dijo: Que traigan un emplasto de higos y lo apliquen a la herida para que se cure.
Ezequías dijo: ¿Cuál es la prueba de que subiré a la casa del Señor? Esta es la señal del Señor, de que cumplirá el Señor la palabra dada: «En el reloj de sol de Acaz haré que la sombra suba los diez grados que ha bajado».
Y desandó el sol en el reloj los diez grados que había avanzado.
Palabra de Dios.

Salmo responsorial Is 38, 10. 11. 12abcd. 16
V/. Tú, Señor, detuviste mi alma ante la tumba vacía.
R/. Tú, Señor, detuviste mi alma ante la tumba vacía.

V/. Yo pensé: En medio de mis días tengo que marchar hacia las puertas del Abismo; me privan del resto de mis años. R/.

V/. Yo pensé: Ya no veré más al Señor en la tierra de los vivos, ya no miraré a los hombres entre los habitantes del mundo. R/.

V/. Levantan y enrollan mi vida como una tienda de pastores.
Como un tejedor devanaba yo mi vida, y me cortan la trama. R/.

V/. Los que Dios protege, viven, y entre ellos vivirá mi espíritu: me has curado, me has hecho revivir. R/.



EVANGELIO
El Hijo del Hombre es señor del sábado
+Lectura del santo Evangelio según San Mateo 12, 1-8
Un sábado de aquellos, Jesús atravesaba un sembrado; los discípulos, que tenían hambre, empezaron a arrancar espigas y a comérselas.
Los fariseos, al verlo, le dijeron: Mira, tus discípulos están haciendo una cosa que no está permitida en sábado.
Les replicó: ¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y sus hombres sintieron hambre? Entró en la casa de Dios y comieron de los panes presentados, cosa que no les estaba permitida ni a él ni a sus compañeros, sino sólo a los sacerdotes.
¿Y no habéis leído en la ley que los sacerdotes pueden violar el sábado en el templo sin incurrir en culpa? Pues os digo que aquí hay uno que es más que el templo.
Si comprendierais lo que significa «quiero misericordia y no sacrificio», no condenaríais a los que no tienen culpa.
Porque el Hijo del Hombre es señor del sábado.
Palabra del Señor