jueves, 6 de noviembre de 2025

SAN LEONARDO, Confesor



6 de noviembre
SAN LEONARDO,
Confesor

La paz mía os doy, no os la doy yo
como la da el mundo.
(Juan, 14, 27)

   San Leonardo, noble cortesano de Clodoveo, fue convertido por San Remigio. Quiso el rey ser su padrino, dio libertad a gran número de cautivos a su pedido, y le ofreció un obispado, que él rehusó para entrar al Monasterio de Micy, bajo la dirección de San Mesmino. En seguida entregóse a la vida eremítica y se retiró a una floresta próxima a Limoges. Practicó allí grandes austeridades. Descubierto por el rey en su desierto, recibió el ofrecimiento de un vasto territorio para fundar en él un monasterio que, más tarde, dio nacimiento a la ciudad de San Leonardo.

MEDITACIÓN
SOBRE LAS MISERIAS 
 
DEL MUNDO

   I. Sólo engaño hay en el mundo. No se encuentra fidelidad entre los amigos, ni caridad entre los parientes; por todas partes reina el disimulo; todos disimulan sus sentimientos, ocultan sus proyectos, buscan sus intereses y sus placeres. ¿En quién se podrá uno confiar? ¿De quién no se habrá de desconfiar? Sin embargo, ¡oh Dios mío! ¡nos fiamos en el mundo que tan a menudo nos ha engañado y no en Vos, que siempre habéis sido fiel a vuestras promesas!

   II. No hay paz en el mundo, por todas partes reinan la división y la turbación: los hombres guerrean unos contra otros y se rebelan contra Dios con sus pecados; ¡concedednos esa paz que dais a vuestros servidores y que el mundo no puede darnos! Imita a los santos, que viven sin turbación en medio del mundo, porque no están animados por el espíritu del mundo, sino por el de Jesucristo.

   III. No existen en el mundo verdaderos bienes. Sus favores son emboscadas que nos tiende para perdernos. Sus bienes no son sino aparentes. Sus placeres siempre están mezclados de hiel y de amargura: nunca han contentado ni a uno solo de sus partidarios; cuanto más se tiene, más miserable se es. Renunciemos a un mundo poco fiel y siempre sospechoso: los pequeños son en él presa de oprobios, y los grandes, de la envidia. (San Euquerio).

El desprecio del mundo 
Orad por los jefes de Estado.

ORACIÓN
   Oh Dios, que todos los años nos proporcionáis un nuevo motivo de gozo con la solemnidad del bienaventurado Leonardo, vuestro confesor, haced, por vuestra bondad, que honrando su nacimiento al cielo imitemos sus ejemplos de virtud. Por J. C. N. S. Amén.

miércoles, 5 de noviembre de 2025

SAN ZACARÍAS y SANTA ISABEL

5 de noviembre

SAN ZACARÍAS
y
SANTA ISABEL

Al que tiene, se le dará,
y estará en la abundancia;
mas al que no tiene se le quitará
aun lo que tiene.
(Mateo, 13, 12).


   San Zacarías, sacerdote de la antigua Ley, y su esposa Santa Isabel, tuvieron el honor de tener por hijo a San Juan Bautista, precursor del Mesías. Fuera de lo que el Evangelio nos enseña acerca de la aparición del ángel a Zacarías, sobre el uso de la palabra, perdido en castigo de su incredulidad y recobrado al nacer San Juan, sobre las maravillas cumplidas con ocasión de la visita de la Madre de Dios, ninguna particularidad conocemos de la vida de los dos augustos esposos.


MEDITACIÓN
CÓMO DEBEN USARSE
LAS GRACIAS DE DIOS
 
   I. Dios da a todos los hombres gracias suficientes para salvarse, si ellos quieren aprovecharlas; pero los cristianos reciben muchas más que los otros. Agradece a Dios estas gracias, sobre todo la de tu vocación al cristianismo, que es la fuente de gran número de otras, y sabe que serás castigado más severamente que los paganos, si no sacas provecho de las gracias que Dios te concede tan generosamente. Tanto más graves son nuestros pecados cuanto más abundantes fueron en nosotros las gracias. (San Cesáreo).


   II. Abúsase de la gracia cuando se resiste a sus inspiraciones, se aplaza el obedecerla, o se rehúsa escuchar lo que nos dice en el fondo del corazón. Escucha la voz de Dios que te habla; para oírla, huye del ruido del mundo, calma las tempestades que las pasiones excitan en tu alma, obedece sin tardanza. Camina mientras tienes luz y no remitas tu conversión a la hora de la muerte. 


   III. Recompensa de los que aprovechan las gracias de Dios es recibir otras mayores, como castigo de los que de ellas abusan es ser privados de las que les estaban destinadas. ¡Ten cuidado!, la gracia que desprecias será, acaso, causa de tu reprobación. No has querido trabajar por tu salvación cuando lo podías; vendrá la muerte y te quitará la posibilidad de hacer algo por tu alma. Justo castigo del pecado es no poder ya practicar la virtud después que se ha rehusado hacerlo cuando se podía. (San Agustín).


El respeto a los eclesiásticos
Orad por los sacerdotes. 
 
ORACIÓN
   Haced, oh Señor, que seamos ayudados por las oraciones de San Zacarías y de Santa Isabel, a fin de que recibamos por su intercesión la que no podemos obtener por nosotros mismos. Por J. C. N. S. Amén.

MIÉRCOLES DE LA TRIGÉSIMA PRIMERA SEMANA


PRIMERA LECTURA
Amar es cumplir la ley entera

Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos 13, 8-10

Hermanos: A nadie le debáis nada, más que amor; porque el que ama tiene cumplido el resto de la ley.
De hecho, el «no cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no envidiarás» , y los demás mandamientos que haya, se resumen en esta frase: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo».
Uno que ama a su prójimo no le hace daño; por eso amar es cumplir la ley entera.
Palabra de Dios.
 
Salmo responsorial Sal 111, 1-2. 4-5. 9
V/. Dichoso el que se apiada y presta.
R/. Dichoso el que se apiada y presta.
 
V/. Dichoso quien teme al Señor, y ama de corazón sus mandatos. Su linaje será poderoso en la tierra, la descendencia del justo será bendita. R/.
 
V/. En las tinieblas brilla como una luz el que es justo, clemente y compasivo. Dichoso el que se apiada y presta, y administra rectamente sus asuntos. R/.
 
V/. Reparte limosna a los pobres, su caridad es constante, sin falta y alzará la frente con dignidad. R/.


EVANGELIO
El que no renuncia a todos sus bienes, no puede ser discípulo mío

+Lectura del santo Evangelio según San Lucas 14, 25-33

En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo: Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío.
Quien no lleve su cruz detrás de mí, no puede ser discípulo mío.
Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla? No sea que, si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo: «Este hombre empezó a construir y no ha sido capaz de acabar» ¿O qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que le ataca con veinte mil? Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz.
Lo mismo vosotros: el que no renuncia a todos sus bienes, no puede ser discípulo mío.
Palabra del Señor. 

martes, 4 de noviembre de 2025

SAN CARLOS BORROMEO, Obispo y Confesor



4 de noviembre
SAN CARLOS BORROMEO,
Obispo y Confesor

Conozco tus obras, y tu fe, y caridad,
y tus servicios y paciencia.
(Apocalipsis, 2,

   San Carlos Borromeo, hijo de un senador de Milán y sobrino de Pío IV, cardenal y arzobispo de Milán a los 22 años de edad, consagróse a Dios desde su juventud. Distribuyó a los pobres el precio de un principado que había vendido y se expuso a la peste sirviendo a los atacados por ella; alimentó a tres mil pobres durante una época de hambre, vendiendo para ello su platería y sus muebles más preciosos. Todos los años se retiraba durante ocho días a un lugar solitario para hacer sus ejercicios espirituales. Murió vestido de cilicio en 1584, a la edad de 46 años.

  MEDITACIÓN SOBRE LA VIDA
DE SAN CARLOS BORROMEO

   I. La caridad de San Carlos Borromeo se extendía a todas las necesidades temporales y espirituales de su diócesis. Fundó hospitales, colegios y seminarios; catequizaba y confesaba a los pobres. Y vosotros, hombres sin corazón, ¡no pensáis sino en vuestra propia ventaja! Hasta olvidáis a vuestras almas, para ocuparos únicamente de vuestros intereses temporales. ¿Por qué eres tan mezquino con los pobres? Sabe que las riquezas, que idolatras, no te harán dichoso sino cuando las desprecies y las des a los pobres por amor de Jesucristo. Las riquezas dejan pobres a los que las aman, hacen ricos y dichosos a los que las desprecian por Jesucristo. (Guerrico).

   II. El amor a la oración de tal modo unía a este prelado con Dios, que a veces se lo vio permanecer ocho horas seguidas en ella. Un día, un hombre perverso le lanzó un tiro de arcabuz mientras oraba; interrumpió su oración sólo para prohibir a sus servidores que persiguieran al criminal. ¡Cuán diferente a la vuestra es nuestra oración, oh gran santo! La menor cosa nos distrae. Obtenednos el espíritu de oración. Saber orar bien es saber vivir bien. (San Agustín).

   III. Tanto aborrecimiento tenía para consigo, como caridad para con el prójimo. Sus ayunos, sus disciplinas, sus peregrinaciones a pie, el cilicio que llevaba, hasta en su lecho de muerte, son otras tantas pruebas de su austeridad. ¿Cómo tratas a tu cuerpo? ¿Acaso tú no desprecias las mortificaciones que se imponía este prelado recargado de trabajos? ¡Ah! ¡teme no sea que ellas te acusen en el día del juicio final!

La caridad
Orad por el Colegio de Cardenales.

ORACIÓN
   Señor, guardad vuestra Iglesia con la protección continua de San Carlos, vuestro confesor y pontífice, y que la intercesión de este santo, a quien su solicitud pastoral condujo a la gloria eterna, para siempre nos haga fervorosos en vuestro amor. Por J. C. N. S.  Amén.

MARTES DE LA TRIGÉSIMA PRIMERA SEMANA


PRIMERA LECTURA
Cada miembro está al servicio de los otros miembros
Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos 12, 5-16a
Hermanos: Nosotros, siendo muchos, somos un solo cuerpo en Cristo, pero cada miembro está al servicio de los otros miembros.
Los dones que poseemos son diferentes, según la gracia que se nos ha dado, y se han de ejercer así: si es la predicación, teniendo en cuenta a los creyentes; si es el servicio, dedicándose a servir; el que enseña, aplicándose a enseñar; el que exhorta, a exhortar; el que se encarga de la distribución, hágalo con sencillez; el que preside, con empeño; el que reparte la limosna, con agrado.
Que vuestra caridad no sea una farsa; aborreced lo malo y apegaos a lo bueno.
Como buenos hermanos, sed cariñosos unos con otros, estimando a los demás más que a uno mismo.
En la actividad, no seáis descuidados; en el espíritu, manteneos ardientes.
Servid constantemente al Señor.
Que la esperanza os tenga alegres: estad firmes en la tribulación, sed asiduos en la oración.
Contribuid en las necesidades del Pueblo de Dios; practicad la hospitalidad.
Bendecid a los que os persiguen; bendecid, sí, no maldigáis.
Con los que ríen, estad alegres; con los que lloran, llorad.
Tened igualdad de trato unos con otros: no tengáis grandes pretensiones, sino poneos al nivel de la gente humilde.
Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 130, 1. 2. 3.
V/. Guarda mi alma en la paz junto a ti, Señor.
R/. Guarda mi alma en la paz junto a ti, Señor.

V/. Señor, mi corazón no es ambicioso.
ni mis ojos altaneros; no pretendo grandezas que superan mi capacidad. R/.

V/. Sino que acallo y modero mis deseos, como un niño en brazos de su madre.
Espere Israel en el Señor, ahora y por siempre. R/.



EVANGELIO
Sal por los caminos y senderos, e insísteles hasta que entren y se me llene la casa
+Lectura del santo Evangelio según San Lucas 14, 15-24
En aquel tiempo, uno de los comensales dijo a Jesús: ¡Dichoso el que coma en el banquete del reino de Dios! Jesús le contestó: Un hombre daba un gran banquete y convidó a mucha gente; a la hora del banquete mandó un criado a avisar a los convidados: Venid, que ya está preparado.
Pero ellos se excusaron uno tras otro.
El primero le dijo: He comprado un campo y tengo que ir a verlo. Dispénsame, por favor.
Otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas. Dispénsame, por favor.
Otro dijo: Me acabo de casar y, naturalmente, no puedo ir.
El criado volvió a contárselo al amo.
Entonces el dueño de casa, indignado, le dijo al criado: Sal corriendo a las plazas y calles de la ciudad y tráete a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los cojos.
El criado dijo: Señor, se ha hecho lo que mandaste y todavía queda sitio.
Entonces el amo dijo: Sal por los caminos y senderos, e insísteles hasta que entren y se me llene la casa. Y os digo que ninguno de aquellos convidados probará mi banquete.
Palabra del Señor.

lunes, 3 de noviembre de 2025

SAN MARTÍN DE PORRES

3 de noviembre
    SAN MARTÍN DE PORRES,
(1639 P. C.)


   El Santo Martín de Porres nace en Lima el 9 de diciembre de 1579, hijo de Juan de Porres, caballero español de la Orden de Calatrava y de Ana Velázquez, negra libre panameña. Martín fue bautizado en la iglesia de San Sebastián, en la misma pila bautismal en que siete años más tarde lo sería Santa Rosa de Lima. Juan de Porres marcha a Guayaquil, Ecuador, comisionado por el Virrey Don García Hurtado de Mendoza. Allí reclama a sus dos hijos que salen para Ecuador. Años más tarde, Don Juan Porres es nombrado Gobernador de Panamá por lo que los niños, Martín y Juana, regresan con su madre a Lima; es el año 1590, Martín tiene once años. A los doce Martín está de aprendiz de peluquero, y asistente dentista. La fama de su santidad corre de boca en boca por la ciudad de Lima.

   Son misteriosos los caminos del Señor: no fue sino un santo quien lo confirmó en la fe de sus padres. Fue Santo Toribio de Mogrovejo, primer Arzobispo de Lima, quien hizo descender el Espíritu sobre su moreno corazón, corazón que el Señor fue haciendo manso y humilde como el de su Madre.

LUNES DE LA TRIGÉSIMA PRIMERA SEMANA


PRIMERA LECTURA
Dios nos encerró a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos
Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos 11, 29-36
Hermanos: Los dones y la llamada de Dios son irrevocables.
Vosotros, en otro tiempo, desobedecisteis a Dios; pero ahora, al desobedecer ellos, habéis obtenido misericordia.
Así también ellos que ahora no obedecen, con ocasión de la misericordia obtenida por vosotros, alcanzarán misericordia.
Pues Dios nos encerró a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos.
¡Qué abismo de generosidad, de sabiduría y de conocimiento, el de Dios ! ¡Qué insondables sus decisiones y qué irrastreables sus caminos! ¿Quién conoció la mente del Señor? ¿Quién fue su consejero? ¿Quién le ha dado primero para que él le devuelva? El es el origen, guía y meta del universo.
A él la gloria por los siglos. Amén.
Palabra de Dios.

Salmo Responsoríal Sal 68, 30-31. 33-34. 36-37
V/. Que me escuche, Señor, tu gran bondad.
R/. Que me escuche, Señor, tu gran bondad.

V/. Yo soy un pobre malherido, Dios mío, tu salvación me levante.
Alabaré el nombre de Dios con cantos, proclamaré su grandeza con acción de gracias. R/.

V/. Miradlo, los humildes, y alegraos, buscad al Señor, y vivirá vuestro corazón.
Que el Señor escucha a sus pobres, no desprecia a sus cautivos. R/.

V/. El Señor salvará a Sión, reconstruirá las ciudades de Judá, y las habitarán en posesión.
La estirpe de sus siervos la heredará, los que aman su nombre vivirán en ella. R/.


EVANGELIO
No invites a tus amigos, sino a pobres y lisiados
+Lectura del santo Evangelio según San Lucas 14, 12-14
En aquel tiempo, decía Jesús a uno de los principales fariseos que le había invitado: Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos ni a tus hermanos ni a tus parientes ni a los vecinos ricos: porque corresponderán invitándote y quedarás pagado.
Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; dichoso tú, porque no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los justos.
Palabra del Señor.