miércoles, 6 de noviembre de 2013
MIÉRCOLES DE LA TRIGÉSIMA PRIMERA SEMANA
PRIMERA LECTURA
Amar es cumplir la ley entera
Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos 13, 8-10
Hermanos: A nadie le debáis nada, más que amor; porque el que ama tiene
cumplido el resto de la ley.
De hecho, el «no cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no envidiarás» , y los demás mandamientos que haya, se resumen en esta frase: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo».
Uno que ama a su prójimo no le hace daño; por eso amar es cumplir la ley entera.
Salmo responsorial Sal 111, 1-2. 4-5. 9V/. Dichoso el que se apiada y presta.
R/. Dichoso el que se apiada y presta.
V/. Dichoso quien teme al Señor, y ama de corazón sus mandatos. Su linaje será poderoso en la tierra, la descendencia del justo será bendita. R/.
V/. En las tinieblas brilla como una luz el que es justo, clemente y compasivo. Dichoso el que se apiada y presta, y administra rectamente sus asuntos. R/.
V/. Reparte limosna a los pobres, su caridad es constante, sin falta y alzará la frente con dignidad. R/.
EVANGELIO
El que no renuncia a todos sus bienes, no puede ser discípulo mío
Lectura del santo Evangelio según San Lucas 14, 25-33
En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo: Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío.
Quien no lleve su cruz detrás de mí, no puede ser discípulo mío.
Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla? No sea que, si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo: «Este hombre empezó a construir y no ha sido capaz de acabar» ¿O qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que le ataca con veinte mil? Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz.
Lo mismo vosotros: el que no renuncia a todos sus bienes, no puede ser discípulo mío.
Palabra del Señor.
martes, 5 de noviembre de 2013
SANTA BERTILA, Abadesa
5 de noviembre
SANTA BERTILA,*
Abadesa
La ejemplarísima abadesa santa
Bertila, fue francesa de
nacimiento, e hija de padres muy nobles e ilustres, en el territorio de
Soissons. Desde su niñez
fue muy inclinada a toda piedad, y deseosa de toda virtud. Era en
extremo retirada, modesta y
sincera en su trato; huía de todo vano entretenimiento, y de cualquier
estorbo que la pudiese distraer de
sus santos intentos de servir a Dios nuestro Señor, y de gozar de su
dulce trato en la oración.
Entrando en más años, anhelaba mayor perfección, y aunque en la casa de
sus
padres podía gozar de todos los bienes y gustos del mundo, lo hallaba
todo tan sin jugo y sustancia, que
generosamente se dio a buscar un solo y perfecto bien, en que hallase
una satisfacción y paz
cabal. Fue grande el cuidado que nuestro Señor tuvo de su sierva, y su
divina y dulcísima disposición la guiaba por las seguras sendas de una
vida santísima. Entendiendo, pues, sus padres, que estaba tocada de
Dios, la llevaron al
monasterio de Jouarre, que estaba a cuatro leguas
de Meaux, en donde la abadesa santa Telchildes y todas sus monjas la
recibieron con singulares muestras de gozo. Allí consagró a Dios
todos sus adornos, despojóse de todos los vestidos de seda, de los
anillos
y joyas preciosas, se cortó las trenzas de sus hermosos cabellos, y
trocó los atavíos mundanos por el hábito pobre de sierva de Jesucristo.
Encendióse
con una emulación santa y generosa en imitar a sus
religiosas hermanas. No había acción virtuosa, que no tratase de
copiar en sí misma, libando y convirtiendo en sí, como cuidadosa
abeja, lo más precioso y escogido de cada flor. Servía a sus hermanas
enfermas con dulcísima caridad en los oficios más humildes, enseñaba
toda virtud a las niñas nobles que se educaban en el monasterio.
Recibiendo a las personas
que la visitaban, derramaba un perfume de santidad que parecía del
cielo. Tenía el cargo de priora, cuando la esposa
de
Clodoveo reedificó la abadía de Chelles, y fue nombrada, con aprobación
común, primera abadesa de aquel monasterio. Fueron muchas las señoras y
doncellas ilustres que,
por su ejemplo y
conversación, se movieron a dejar las cosas del mundo y abrazarse con la
pobreza y humildad de
Jesucristo; y entre otras princesas extranjeras, tomó
el hábito de su mano, Hereswita, reina de los ingleses orientales, y más
tarde
también Batilde, viuda de Clodoveo II. Finalmente, habiendo gobernado
santísimamente aquel monasterio por espacio de cuarenta y seis años, y
llegado
a una ancianidad venerable por los méritos y los días, entre tiernas
lágrimas
de todas sus hijas, y abrazada a una imagen de su Redentor crucificado,
entregó
su espíritu en las manos de Dios.
REFLEXIÓN
Toda mortificación y austeridad se hace leve cuando se ama a
Dios, se desea contemplar la claridad y hermosura de su divino rostro. Así lo
vemos en toda la vida de santa Bertila. Sí: cuando hay amor de Dios, los ayunos
no se cumplen ya con repugnancia: los trabajos de cada día ya no tienen nada
de penosos: la separación de los amigos y parientes no inspira ya tristeza: y
un alma dispuesta, llena de desprecio por todas las cosas presentes,
animada de un solo deseo que la arrebata sobre todo, merece la muerte de amor, la
muerte del justo.
ORACIÓN
Óyenos, oh Dios Salvador nuestro, para que así como nos
alegramos en la fiesta de tu bienaventurada virgen Bertila, así aprendamos de
ella el afecto de su piadosa devoción. Por J. C. N. S. Amén.
* Tomado de "FLOS SANTORUM de la Familia
Cristiana, del P. Francisco De Paula Morell, S. J., Editorial
Difusión, S. A., 1943.
MARTES DE LA TRIGÉSIMA PRIMERA SEMANA
PRIMERA LECTURA
Cada miembro está al servicio de los otros miembros
Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos 12, 5-16a
Hermanos: Nosotros, siendo muchos, somos un solo cuerpo en Cristo, pero cada miembro está al servicio de los otros miembros.Los dones que poseemos son diferentes, según la gracia que se nos ha dado, y se han de ejercer así: si es la predicación, teniendo en cuenta a los creyentes; si es el servicio, dedicándose a servir; el que enseña, aplicándose a enseñar; el que exhorta, a exhortar; el que se encarga de la distribución, hágalo con sencillez; el que preside, con empeño; el que reparte la limosna, con agrado.
Que vuestra caridad no sea una farsa; aborreced lo malo y apegaos a lo bueno.
Como buenos hermanos, sed cariñosos unos con otros, estimando a los demás más que a uno mismo.
En la actividad, no seáis descuidados; en el espíritu, manteneos ardientes.
Servid constantemente al Señor.
Que la esperanza os tenga alegres: estad firmes en la tribulación, sed asiduos en la oración.
Contribuid en las necesidades del Pueblo de Dios; practicad la hospitalidad.
Bendecid a los que os persiguen; bendecid, sí, no maldigáis.
Con los que ríen, estad alegres; con los que lloran, llorad.
Tened igualdad de trato unos con otros: no tengáis grandes pretensiones, sino poneos al nivel de la gente humilde.
Salmo responsorial Sal 130, 1. 2. 3.
V/. Guarda mi alma en la paz junto a ti, Señor.
R/. Guarda mi alma en la paz junto a ti, Señor.
V/. Señor, mi corazón no es ambicioso.
ni mis ojos altaneros; no pretendo grandezas que superan mi capacidad. R/.
V/. Sino que acallo y modero mis deseos, como un niño en brazos de su madre.
Espere Israel en el Señor, ahora y por siempre. R/.
EVANGELIO
Sal por los caminos y senderos, e insísteles hasta que entren y se me llene la casa
+ Lectura del santo Evangelio según San Lucas 14, 15-24
En aquel tiempo, uno de los comensales dijo a Jesús: ¡Dichoso el que coma en el banquete del reino de Dios! Jesús le contestó: Un hombre daba un gran banquete y convidó a mucha gente; a la hora del banquete mandó un criado a avisar a los convidados: Venid, que ya está preparado.
Pero ellos se excusaron uno tras otro.
El primero le dijo: He comprado un campo y tengo que ir a verlo. Dispénsame, por favor.
Otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas. Dispénsame, por favor.
Otro dijo: Me acabo de casar y, naturalmente, no puedo ir.
El criado volvió a contárselo al amo.
Entonces el dueño de casa, indignado, le dijo al criado: Sal corriendo a las plazas y calles de la ciudad y tráete a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los cojos.
El criado dijo: Señor, se ha hecho lo que mandaste y todavía queda sitio.
Entonces el amo dijo: Sal por los caminos y senderos, e insísteles hasta que entren y se me llene la casa. Y os digo que ninguno de aquellos convidados probará mi banquete.
Palabra del Señor.
Cada miembro está al servicio de los otros miembros
Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos 12, 5-16a
Hermanos: Nosotros, siendo muchos, somos un solo cuerpo en Cristo, pero cada miembro está al servicio de los otros miembros.Los dones que poseemos son diferentes, según la gracia que se nos ha dado, y se han de ejercer así: si es la predicación, teniendo en cuenta a los creyentes; si es el servicio, dedicándose a servir; el que enseña, aplicándose a enseñar; el que exhorta, a exhortar; el que se encarga de la distribución, hágalo con sencillez; el que preside, con empeño; el que reparte la limosna, con agrado.
Que vuestra caridad no sea una farsa; aborreced lo malo y apegaos a lo bueno.
Como buenos hermanos, sed cariñosos unos con otros, estimando a los demás más que a uno mismo.
En la actividad, no seáis descuidados; en el espíritu, manteneos ardientes.
Servid constantemente al Señor.
Que la esperanza os tenga alegres: estad firmes en la tribulación, sed asiduos en la oración.
Contribuid en las necesidades del Pueblo de Dios; practicad la hospitalidad.
Bendecid a los que os persiguen; bendecid, sí, no maldigáis.
Con los que ríen, estad alegres; con los que lloran, llorad.
Tened igualdad de trato unos con otros: no tengáis grandes pretensiones, sino poneos al nivel de la gente humilde.
Salmo responsorial Sal 130, 1. 2. 3.
V/. Guarda mi alma en la paz junto a ti, Señor.
R/. Guarda mi alma en la paz junto a ti, Señor.
V/. Señor, mi corazón no es ambicioso.
ni mis ojos altaneros; no pretendo grandezas que superan mi capacidad. R/.
V/. Sino que acallo y modero mis deseos, como un niño en brazos de su madre.
Espere Israel en el Señor, ahora y por siempre. R/.
EVANGELIO
Sal por los caminos y senderos, e insísteles hasta que entren y se me llene la casa
+ Lectura del santo Evangelio según San Lucas 14, 15-24
En aquel tiempo, uno de los comensales dijo a Jesús: ¡Dichoso el que coma en el banquete del reino de Dios! Jesús le contestó: Un hombre daba un gran banquete y convidó a mucha gente; a la hora del banquete mandó un criado a avisar a los convidados: Venid, que ya está preparado.
Pero ellos se excusaron uno tras otro.
El primero le dijo: He comprado un campo y tengo que ir a verlo. Dispénsame, por favor.
Otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas. Dispénsame, por favor.
Otro dijo: Me acabo de casar y, naturalmente, no puedo ir.
El criado volvió a contárselo al amo.
Entonces el dueño de casa, indignado, le dijo al criado: Sal corriendo a las plazas y calles de la ciudad y tráete a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los cojos.
El criado dijo: Señor, se ha hecho lo que mandaste y todavía queda sitio.
Entonces el amo dijo: Sal por los caminos y senderos, e insísteles hasta que entren y se me llene la casa. Y os digo que ninguno de aquellos convidados probará mi banquete.
Palabra del Señor.
lunes, 4 de noviembre de 2013
LUNES DE LA TRIGÉSIMA PRIMERA SEMANA
PRIMERA LECTURA
Dios nos encerró a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos
Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos 11, 29-36
Hermanos: Los dones y la llamada de Dios son irrevocables.
Vosotros, en otro tiempo, desobedecisteis a Dios; pero ahora, al desobedecer ellos, habéis obtenido misericordia.
Así también ellos que ahora no obedecen, con ocasión de la misericordia obtenida por vosotros, alcanzarán misericordia.
Pues Dios nos encerró a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos.
¡Qué abismo de generosidad, de sabiduría y de conocimiento, el de Dios ! ¡Qué insondables sus decisiones y qué irrastreables sus caminos! ¿Quién conoció la mente del Señor? ¿Quién fue su consejero? ¿Quién le ha dado primero para que él le devuelva? El es el origen, guía y meta del universo.
A él la gloria por los siglos. Amén.
Salmo responsorial Sal 68, 30-31. 33-34. 36-37
V/. Que me escuche, Señor, tu gran bondad.
R/. Que me escuche, Señor, tu gran bondad.
V/. Yo soy un pobre malherido, Dios mío, tu salvación me levante.
Alabaré el nombre de Dios con cantos, proclamaré su grandeza con acción de gracias. R/.
V/. Miradlo, los humildes, y alegraos, buscad al Señor, y vivirá vuestro corazón.
Que el Señor escucha a sus pobres, no desprecia a sus cautivos. R/.
V/. El Señor salvará a Sión, reconstruirá las ciudades de Judá, y las habitarán en posesión.
La estirpe de sus siervos la heredará, los que aman su nombre vivirán en el1a. R/.
EVANGELIO
No invites a tus amigos, sino a pobres y lisiados
+ Lectura del santo Evangelio según San Lucas 14, 12-14
En aquel tiempo, decía Jesús a uno de los principales fariseos que le había invitado: Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos ni a tus hermanos ni a tus parientes ni a los vecinos ricos: porque corresponderán invitándote y quedarás pagado.
Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; dichoso tú, porque no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los justos.
domingo, 3 de noviembre de 2013
SAN MARTÍN DE PORRES
3 de noviembre
SAN MARTÍN DE PORRES,
(1639 P. C.)
El Beato Martín de Porres nace
en Lima el 9 de diciembre de 1579, hijo de Juan de Porres, caballero español de
la Orden de Calatrava y de Ana Velázquez, negra libre panameña. Martín fue
bautizado en la iglesia de San Sebastián, en la misma pila bautismal en que
siete años más tarde lo sería Santa Rosa de Lima. Juan de Porres marcha a
Guayaquil, Ecuador, comisionado por el Virrey Don García Hurtado de Mendoza.
Allí reclama a sus dos hijos que salen para Ecuador. Años más tarde, Don Juan
Porres es nombrado Gobernador de Panamá por lo que los niños, Martín y Juana,
regresan con su madre a Lima; es el año 1590, Martín tiene once años. A los
Doce Martín está de aprendiz de peluquero, y asistente dentista. La fama de su
santidad corre de boca en boca por la ciudad de Lima.
Son misteriosos los caminos del
Señor: no fue sino un santo quien lo confirmó en la fe de sus padres. Fue
Santo Toribio de Mogrovejo, primer Arzobispo de Lima, quien hizo descender el
Espíritu sobre su moreno corazón, corazón que el Señor fue haciendo manso y
humilde como el de su Madre.
Conoce a Fray Juan de Lorenzana,
famoso dominico como teólogo y hombre de virtudes. Le invita a entrar en el
Convento de Nuestra Señora del Rosario.
La legislación de entonces impedía
ser religioso por el color y por la raza, por lo que Martín de Porres ingresa
como Donado, pero él se entrega a Dios y su vida está presidida por el
servicio, la humildad, la obediencia y un amor sin medida.
San Martín tiene un sueño que
Dios le desbarata: “Pasar desapercibido y ser el último”. Su
anhelo es seguir a Jesús de Nazaret. Se le confía la limpieza de la casa; su
escoba será, con la cruz, la gran compañera de su vida.
Sirve y atiende a todos, pero no
es de todos comprendido. Un día cortaba el pelo y hacía el cerquillo a un
estudiante: éste molesto ante la mejor sonrisa de Fray Martín, no duda en
insultarle: ¡Perro mulato! ¡Hipócrita! La respuesta fue una generosa sonrisa.
San Martín lleva dos años en el
convento, hace ya seis que no ve a su padre, éste le visita y… después de
dialogar con el P. Provincial, éste y el Consejo Conventual deciden que Fray
Martín sea hermano cooperador.
El 2 de junio de 1603 se consagra
a Dios por su profesión religiosa. El P. Fernando Aragonés testificará: “Se
ejercitaba en la caridad día y noche, curando enfermos, dando limosna a españoles,
indios y negros, a todos quería, amaba y curaba con singular amor”. La
portería del convento es un reguero de soldados humildes, indios, mulatos, y
negros; él solía repetir: “No hay gusto mayor que dar a los pobres”.
San Martín de Porres es un amor
desbordante y universal. Su hermana Juana disfruta de buena posición social,
por lo que, en una finca de ésta, da cobijo a enfermos y pobres. Y en su patio
acoge a perros, gatos y ratones.
Los religiosos de la Ciudad
Virreinal van de sorpresa en sorpresa. El Superior le prohibe realizar nada
extraordinario sin su consentimiento. Un día, cuando regresaba al Convento, un
albañil le grita al caer del andamio; el Santo le hace señas y corre a pedir
permiso al superior, éste y el interesado quedan cautivados pos su docilidad.
Su vida termina en olor de multitudes el 3 de noviembre de 1639.
San Martín ve confirmado en su
persona el Evangelio: “El que se humilla será ensalzado”. Este
hombre que sintonizaba con la oscuridad de su piel y que disfrutaba en Dios al
verse humillado y postergado, pasados los siglos será un Santo que centre en su
persona los dos continentes: Europa y América, San Martín es querido por
todos, invocado por ricos y pobres, enfermos y menesterosos, por hombres de
ciencia y por ignorantes. Su imagen o su estampa va en los viajes, está en las
casas y en los hospitales, en los libros de rezo y en los de estudio. A nadie
extraña que sea Patrono de los Hermanos Cooperadores Dominicos, del Gremio de
los Peluqueros, de la Limpieza Pública, Farmacéuticos y Enfermeros. Una
Congregación sudafricana le tiene por abogado: Son las Hermanas Dominicas de
San Martín de Porres y muchos más. Todos ellos se gozan de que “Fray
Escoba” sea su patrono y su ejemplo.
sábado, 2 de noviembre de 2013
DOMINGO XXXI DEL TEMPO ORDINARIO
PRIMERA LECTURA
Te compadeces, Señor, de todos, porque amas a todos los seres
Lectura del libro de la Sabiduría 11, 22—12, 2
Señor, el mundo entero es ante ti como grano de arena en la
balanza,
como gota de rocío mañanero que cae sobre la tierra.
Pero te compadeces de todos, porque todo lo puedes, cierras los ojos a los pecados de los hombres, para que se arrepientan.
Amas a todos los seres y no odias nada de lo que has hecho; si hubieras odiado alguna cosa, no la habrías creado.
Y ¿cómo subsistirían las cosas, si tú no lo hubieses querido?
¿Cómo conservarían su existencia, si tú no las hubieses llamado?
Pero a todos perdonas, porque son tuyos, Señor, amigo de la vida.
Todos llevan tu soplo incorruptible.
Por eso, corriges poco a poco a los que caen, les recuerdas su pecado y los
reprendes, para que se conviertan y crean en ti, Señor.
Palabra de Dios.
Salmo responsorial Sal 144, 1-2. 8-9. 10-11. 13cd-14 (R.: cf. 1)
R. Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey.
Te ensalzaré, Dios mío, mi rey; bendeciré tu nombre por siempre jamás. Día tras día, te bendeciré y alabaré tu nombre por siempre jamás. R.
El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad; el Señor es bueno con todos, es cariñoso con todas sus criaturas. R.
Que todas tus criaturas te den gracias, Señor, que te bendigan tus fieles; que proclamen la gloria de tu reinado, que hablen de tus hazañas. R.
El Señor es fiel a sus palabras, bondadoso en todas sus acciones. El Señor sostiene a los que van a caer, endereza a los que ya se doblan. R.
SEGUNDA LECTURA
Que Cristo sea glorificado en vosotros, y vosotros en él
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 1, 11 - 2,2
Hermanos:
Pedimos continuamente a Dios que os considere dignos de vuestra vocación, para que con su fuerza os permita cumplir buenos deseos y la tarea de la fe; para que así Jesús, nuestro Señor, sea glorificado en vosotros, y vosotros en él, según la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.
Os rogamos, hermanos, a propósito de la venida de nuestro Señor Jesucristo y de nuestra reunión con él, que no perdáis fácilmente la cabeza ni os alarméis por supuestas revelaciones, dichos o cartas nuestras, como si afirmásemos que el día del Señor está encima.
Palabra de Dios.
Aleluya Jn 3, 16
Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único. Todo el que cree en él tiene vida eterna.
EVANGELIO
El Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido
+Lectura del santo evangelio según san Lucas 19, 1-10
En aquel tiempo, entró Jesús en Jericó y atravesaba la ciudad.
Un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de distinguir quién
era Jesús, pero la gente se lo impedía, porque era bajo de estatura. Corrió más adelante y se subió a una higuera, para verlo, porque tenía que pasar por allí.
Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y dijo:
—«Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa.»
É1 bajó en seguida y lo recibió muy contento.
Al ver esto, todos murmuraban, diciendo:
—«Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador.»
Pero Zaqueo se puso en pie y dijo al Señor:
—«Mira, la mitad de mis bienes, Señor, se la doy a los pobres; y si de alguno me he aprovechado, le restituiré cuatro veces más.»
Jesús le contestó:
—«Hoy ha sido la salvación de esta casa; también éste es hijo de Abrahán.
Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido.»
Palabra del Señor.
viernes, 1 de noviembre de 2013
1 de noviembre TODOS LOS SANTOS, Solemnidad
PRIMERA LECTURA
Apareció en la visión una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación, raza, pueblo y lengua
Lectura del libro del Apocalipsis 7, 2-4. 9-14
Yo, Juan, vi a otro ángel que subía del oriente llevando el sello del Dios vivo. Gritó con voz potente a los cuatro ángeles encargados de dañar a la tierra y al mar, diciéndoles:
-«No dañéis a la tierra ni al mar ni a los árboles hasta que marquemos en la frente a los siervos de nuestro Dios.»
Oí también el número de los marcados, ciento cuarenta y cuatro mil, de todas las tribus de Israel.
Después de esto apareció en la visión una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación, raza, pueblo y lengua, de pie delante del trono y del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en sus manos. Y gritaban con voz potente:
-«¡La victoria es de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del Cordero!»
Y todos los ángeles que estaban alrededor del trono y de los ancianos y de los cuatro vivientes cayeron rostro a tierra ante el trono, y rindieron homenaje a Dios, diciendo:
-«Amén.
La alabanza y la gloria y la sabiduría
y la acción de gracias y el honor y el poder y la fuerza son de nuestro Dios, por los siglos de los siglos. Amén.»
Y uno de los ancianos me dijo:
-«Ésos que están vestidos con vestiduras blancas ¿quiénes son y de dónde han venido?»
Yo le respondí:
-«Señor mío, tú lo sabrás.»
Él me respondió.
-«Éstos son los que vienen de la gran tribulación: han lavado y blanqueado sus vestiduras en la sangre del Cordero.»
Palabra de Dios.
Salmo responsorial Sal 23, 1-2. 3-4ab. 5-6 (R.: cf. 6)
R. Éste es el grupo que viene a tu presencia, Señor.
Del Señor es la tierra y cuanto la llena, el orbe y todos sus habitantes: él la fundó sobre los mares, él la afianzó sobre los ríos. R.
¿Quién puede subir al monte del Señor? ¿Quién puede estar en el recinto sacro? El hombre de manos inocentes y puro corazón, que no confía en los ídolos. R.
Ése recibirá la bendición del Señor, le hará justicia el Dios de salvación. Éste es el grupo que busca al Señor, que viene a tu presencia, Dios de Jacob. R.
SEGUNDA LECTURA
Veremos a Dios tal cual es
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 3, 1-3
Queridos hermanos:
Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos!
El mundo no nos conoce porque no le conoció a él.
Queridos, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es.
Todo el que tiene esperanza en él se purifica a sí mismo, como él es puro.
Palabra de Dios.
Aleluya Mt 11, 28
Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré -dice el Señor-.
EVANGELIO
Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo
Lectura del santo evangelio según san Mateo 5, 1-12a
En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles:
-«Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados.
Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra.
Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados.
Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los Hijos de Dios.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo,»
Palabra del Señor.
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