Fuente: EWTN
|
martes, 7 de febrero de 2012
San Tobías
lunes, 6 de febrero de 2012
MARTES DE LA QUINTA SEMANA
MARTES DE LA QUINTA SEMANA
PRIMERA
LECTURA
Sobre este
templo quisiste que residiera tu nombre. Escucha la súplica de tu pueblo Israel
Lectura del primer libro de los Reyes
8, 22-23. 27-30
En
aquellos días, Salomón, en pie ante el altar del Señor, en presencia de toda la
asamblea de Israel, extendió las manos al cielo y dijo:
–¡Señor,
Dios de Israel! Ni arriba en el cielo ni abajo en la tierra hay un Dios como
tú, fiel a la alianza con tus vasallos, si caminan de todo corazón en tu
presencia.
¿Es
posible que Dios habite en la tierra? Si no cabes en el cielo y en lo más alto
del cielo, ¡cuánto menos en este templo que te he construido!
Vuelve
tu rostro a la oración y súplica de tu siervo, Señor Dios mío. escucha el
clamor y la oración que te dirige hoy tu siervo.
Día
y noche estén tus ojos abiertos sobre este templo, sobre el sitio donde
quisiste que residiera tu Nombre.
Escucha
la oración que tu siervo te dirige en este sitio.
Escucha
la súplica de tu siervo y de tu pueblo Israel, cuando recen en este sitio;
escucha tú desde tu morada del cielo y perdona.
Palabra
de Dios.
Salmo responsorial Sal 83, 3. 4. 5 y 10. 11
R.
¡Qué deseables son tus moradas,
Señor de los Ejércitos!
Mi alma se
consume y anhela
los atrios
del Señor;
mi corazón y
mi carne
retozan por
el Dios vivo. R.
Hasta el
gorrión ha encontrado una casa,
y la
golondrina, un nido
donde
colocar sus polluelos:
tus altares,
Señor de los Ejércitos,
rey
mío y Dios mío. R.
Dichosos los
que viven en tu casa,
alabándote
siempre.
Fíjate, oh
Dios, en nuestro Escudo,
mira el
rostro de tu Ungido. R.
Vale más un
día en tus atrios
que mil en
mi casa,
y prefiero
el umbral de la casa de Dios
a vivir con
los malvados. R.
EVANGELIO
Dejáis a un lado el
mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres
+ Lectura
del santo Evangelio según San Marcos 7, 1-13
En
aquel tiempo, se acercó a Jesús un grupo de fariseos con algunos letrados de
Jerusalén y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras (es decir,
sin lavarse las manos).
(Los fariseos, como los demás judíos, no comen sin
lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus
mayores, y al volver de la plaza no comen sin lavarse antes y se aferran
a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas.)
Según
eso, los fariseos y los letrados preguntaron a Jesús:
–¿Por
qué comen tus discípulos con manos impuras y no siguen tus discípulos la
tradición de los mayores?
El
les contestó:
–Bien
profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito:
«Este
pueblo me honra con los labios,
pero
su corazón está lejos de mí.
El
culto que me dan está vacío,
porque
la doctrina que enseñan
son
preceptos humanos».
Dejáis
a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres.
Y
añadió:
–Anuláis
el mandamiento de Dios por mantener vuestra tradición. Moisés dijo: «Honra a tu
padre y a tu madre» y «el que maldiga a su padre o a su madre tiene pena de
muerte».
En
cambio vosotros decís:
–Si
uno le dice a su padre o a su madre: «Los bienes con que podría ayudarte los
ofrezco al templo, ya no le permitís hacer nada por su padre o por su madre;
invalidando la palabra de Dios con esa tradición que os trasmitís; y como éstas
hacéis muchas.
Palabra
del Señor.
SANTA DOROTEA, Mártir
|
|
|
6 de febrero
¿Quién podrá separarnos del amor de Cristo?
¿Acaso
la tribulación, o la angustia, o el hambre,
o la desnudez, o el peligro, o la persecución,
o el cuchillo?
(Rom. 8,35).
la tribulación, o la angustia, o el hambre,
o la desnudez, o el peligro, o la persecución,
o el cuchillo?
(Rom. 8,35).
Santa Dorotea es representada con rosas en la mano. Estas flores son prendas preciosas del amor de Jesús, su divino Esposo. En el momento en que iba a ser muerta, un pagano, llamado Teófilo, le declaró que creería en el Dios de los cristianos, si le mostraba flores y frutos del huerto de su Esposo. Dorotea levantó los ojos al cielo y un ángel le trajo una canastilla con tres rosas y tres manzanas. Este milagro convirtió a Teófilo, que, con Dorotea, recibió la corona del martirio, hacia el año 303.
MEDITACIÓN
SOBRE LA CASTIDAD REPRESENTADA POR LA ROSA
I. Considera las rosas que trae el ángel a Dorotea; descubrirás en ellas tres cualidades que debe poseer una virgen para
conservar la pureza. El color de la rosa es el pudor, y el pudor es el compañero
de la virtud. ¿Quieres ser casto? Ten pudor; él guarda las murallas de tu
corazón. Huye de los lugares donde se ven o se oyen cosas capaces de herir la
pureza y de avergonzar a la virtud.
II. Tiene la rosa sus espinas, que punzan a todos los que se le aproximan, nobles o ricos, rústicos o pobres. ¡Qué gran
lección para una virgen! Siempre debe conservar una circunspección y una
severidad que aparten de ella a las personas de vida desordenada; nunca debe
complacerse en palabras, ni en actos, por mínimamente deshonestos que sean.
Además, las espinas son emblema de la mortificación, y la mortificación es la
salvaguardia de la pureza del cuerpo y del alma. Sin ella, imposible conservarse
puro.
III. La rosa se eleva hacia el cielo, como para
decir que sólo tiene belleza y amor para Dios, y que de Él espera el rocío y la
luz necesarios para su conservación. Almas castas, pedid a Dios la pureza, no os
fiéis de vosotras mismas; si Dios no os la concede, inútiles son vuestros
cuidados y austeridades. Aprended de esta flor, vírgenes consagradas a Dios, que
no debéis tener belleza sino para agradar a Dios, ni amor sino para Él. Que
las vírgenes no busquen otra cosa que agradar a Dios, porque de Él solo esperan
la recompensa de su virginidad. (San Cipriano)
La confianza en Dios
Orad por vuestros amigos.
ORACIÓN
Que la bienaventurada Dorotea, virgen y
mártir, implore por nosotros, oh Señor, vuestra misericordia, ella que
siempre os fue agradable por la hermosura de su castidad y por su valentía en
confesar vuestro Santo Nombre. Por J. C. N. S. Amén.
|
| . |
|
domingo, 5 de febrero de 2012
LUNES DE LA QUINTA SEMANA
LUNES DE LA QUINTA SEMANA
PRIMERA LECTURA
Llevaron el Arca de la
Alianza al Santísimo, y la nube llenó el templo
Lectura del primer libro de los Reyes 8, 1-7. 9-13
En
aquellos días, Salomón convocó a palacio, en Jerusalén, a los ancianos de
Israel, a los jefes de tribu y a los cabezas de familia de los israelitas, para
trasladar el Arca de la Alianza del Señor desde la Ciudad de David (o sea
Sión).
Todos
los israelitas se congregaron en torno al rey Salomón en el mes de Etaním (el
mes séptimo), en la fiesta de los Tabernáculos.
Cuando
llegaron los ancianos de Israel, los sacerdotes cargaron con el Arca del Señor,
y los sacerdotes levitas llevaron la Tienda del Encuentro, más los utensilios
del culto que había en la Tienda.
El
rey Salomón, acompañado de toda la asamblea de Israel reunida con él ante el
Arca, sacrificaba una cantidad incalculable de ovejas y bueyes.
Los
sacerdotes llevaron el Arca de la Alianza del Señor a su sitio, el camarín del
templo, al Santísimo, bajo las alas de los querubines, pues los querubines
extendían las alas sobre el sitio del Arca y cubrían el Arca y los varales por
encima.
En
el Arca sólo había las dos Tablas de piedra que colocó allí Moisés en el Horeb,
cuando el Señor pactó con los israelitas al salir del país de Egipto, y allí se
conservan actualmente.
Cuando
los sacerdotes salieron del Santo, la nube llenó el templo, de forma que los
sacerdotes no podían seguir oficiando a causa de la nube, porque la gloria del
Señor llenaba el templo.
Entonces
Salomón dijo:
«El
Señor quiere habitar en las tinieblas;
y
yo te he construido un palacio,
un
sitio donde vivas para siempre».
Palabra de
Dios.
Salmo responsorial Sal 131, 6-7. 8-10
R.
Levántate, Señor, ven a tu mansión.
Oímos que
estaba en Efrata,
la
encontramos en el Soto de Jaar:
entremos en
su morada,
postrémonos
ante el estrado de sus pies. R.
Levántate,
Señor, ven a tu mansión,
ven con el
arca de tu poder:
que tus
sacerdotes se vistan de gala,
que tus
fieles vitoreen.
Por amor a
tu siervo David,
no niegues
audiencia a tu Ungido. R.
EVANGELIO
Los que lo tocaban se
ponían sanos
+ Lectura
del santo Evangelio según San Marcos 6, 53-56
En
aquel tiempo, cuando Jesús y sus discípulos terminaron la travesía, tocaron
tierra en Genesaret, y atracaron.
Apenas
desembarcados, algunos lo reconocieron, y se pusieron a recorrer toda la
comarca; cuando se enteraba la gente dónde estaba Jesús, le llevaba los enfermos
en camillas.
En la aldea o pueblo o caserío donde llegaba, colocaban a
los enfermos en la plaza, y le rogaban que les dejase tocar al menos el borde
de su manto; y los que lo tocaban se ponían sanos.
Palabra del
Señor.
SANTA ÁGATA, Mártir
|
|
|
5 de febrero
Nos hace servir de espectáculo al mundo,
a los ángeles y a los hombres.(1 Cor. 4, 9).
a los ángeles y a los hombres.(1 Cor. 4, 9).
¡Qué hermoso espectáculo para Jesús, ver a Ágata despreciar los halagos y amenazas del pretor, a fin de conservar su castidad y su fe! Se le quema el pecho, pero San Pedro se le aparece en la prisión y la sana. Se la desnuda y se la arrastra sobre trozos de vasijas rotas y brasas encendidas, y he aquí que un temblor derriba varios edificios y aplasta bajo sus escombros a dos miembros de la familia del tirano. Asustado el gobernador de las murmuraciones del pueblo, la hace conducir de nuevo a la prisión, en la cual expira, después de una breve oración, el año 251.
MEDITACIÓN SOBRE LA VIDA
DE SANTA ÁGATA
I. Santa Ágata resistió al mundo. Ni todos sus
honores pudieron seducirla. Sabía que los bienes de la tierra nada son
comparados con los celestiales. ¡Oh mundo, qué mala reputación es la tuya! Los
santos te abandonan y te desprecian; hasta tus partidarios se quejan de ti, y
dicen que sólo tienes bienes aparentes y males reales en exceso. Tú, que lees o
escuchas, estás convencido de esta verdad, y sin embargo amas al mundo. El
mundo es malo y lo amas; ¿qué no harías si fuese bueno? (San
Agustín).
II. La santa ha resistido a los hombres. Sus
amenazas como sus halagos han fracasado ante su constancia. ¡Cuán difícil es
resistir a estos dos enemigos, uno de los cuales ataca desembozadamente, y el
otro con astucia, sobre todo teniendo un cuerpo que se rebela contra el alma, y
que se inclina siempre para el lado de los placeres! ¿Qué hubieras hecho tú en
el lugar de Ágata, tú que ofendes a Dios a menudo antes que privarte de la menor
satisfacción?
III. Ágata, por su pureza, fue émula de los
Ángeles; o más bien, con San Ambrosio, digamos que la victoria de las vírgenes
es más gloriosa que la de los Ángeles, pues éstos, no teniendo cuerpo, ninguna
dificultad tienen en ser castos. Para conservar el tesoro de la pureza, es
menester, como los Ángeles, pensar siempre en Dios, obedecer incesantemente sus
órdenes, desasirse en cuanto sea posible de los placeres del cuerpo, y tener
amor sólo para el cielo y para Dios. El hombre casto y el Ángel difieren no
por la virtud, sino por la felicidad. La castidad de éste es más feliz, la de
aquél más valiente. (San Ambrosio).
La Castidad
Orad por las vírgenes.
ORACIÓN
Oh Dios, que entre otros milagros de vuestro
poder, habéis hecho obtener la victoria del martirio al sexo más débil, haced
por vuestra bondad que, celebrando la nueva vida que ha recibido en el cielo la
bienaventurada Ágata, vuestra virgen mártir, saquemos provecho de sus ejemplos
para marchar por el camino que conduce a Vos. Por J. C. N. S. Amén.
|
| . |
|
sábado, 4 de febrero de 2012
DOMINGO V DEL TIEMPO ORDINARIO
DOMINGO V
DEL TIEMPO
ORDINARIO
PRIMERA
LECTURA
Mis días se
consumen sin esperanza
Lectura del libro de Job
7, 1-4. 6-7
Habló
Job, diciendo:
–«El
hombre está en la tierra cumpliendo un servicio,
sus
días son los de un jornalero;
Como
el esclavo, suspira por la sombra,
como
el jornalero, aguarda el salario.
Mi
herencia son meses baldíos,
me
asignan noches de fatiga;
al
acostarme pienso: ¿Cuándo me levantaré?
Se
alarga la noche
y
me harto de dar vueltas hasta el alba.
Mis
días corren más que la lanzadera,
y
se consumen sin esperanza.
Recuerda
que mi vida es un soplo,
y
que mis ojos no verán más la dicha.»
Palabra
de Dios.
Salmo
responsorial Sal 146, 1-2. 3-4. 5-6 (R.: Cf. 5a)
R.
Alabad al Señor, que sana los corazones destrozados.
O
bien:
Aleluya.
Alabad
al Señor, que la música es buena;
nuestro
Dios merece una alabanza armoniosa.
El
Señor reconstruye Jerusalén,
reúne
a los deportados de Israel. R.
Él
sana los corazones destrozados,
venda
sus heridas.
Cuenta
el número de las estrellas,
a
cada una la llama por su nombre. R.
Nuestro
Señor es grande y poderoso,
su
sabiduría no tiene medida.
El
Señor sostiene a los humildes,
humilla
hasta el polvo a los malvados. R.
SEGUNDA
LECTURA
¡Ay de mí si
no anuncio el Evangelio!
Lectura de la primera
carta del apóstol san Pablo a los Corintios 9, 16-19. 22-23
Hermanos:
El
hecho de predicar no es para mí motivo de orgullo. No tengo más remedio y, ¡ay
de mí si no anuncio el Evangelio!
Si
yo lo hiciera por mi propio gusto, eso mismo sería m paga. Pero, si lo hago a
pesar mío, es que me han encargado este oficio. Entonces, ¿cuál es la paga?
Precisamente dar a conocer el Evangelio, anunciándolo de balde, sin usar el
derecho que me da la predicación del Evangelio.
Porque,
siendo libre como soy, me he hecho esclavo de todos para ganar a los más
posibles. Me he hecho débil con los débiles, para ganar a los débiles; me he,
hecho todo a todos, para ganar, sea como sea, a algunos.
Y
hago todo esto por el Evangelio, para participar yo también de sus bienes.
Palabra
de Dios.
Aleluya Mt 8, 17
Cristo
tomó nuestras dolencias y cargó con nuestras enfermedades.
EVANGELIO
Curó a muchos
enfermos de diversos males
+Lectura del santo
evangelio según san Marcos 1, 29-39
En
aquel tiempo, al salir Jesús y sus discípulos de la sinagoga, fue con Santiago
y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre,
y se lo dijeron. Jesús se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó
la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando se puso el sol, le
llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a
la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios;
y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar.
Se
levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar. Simón y
sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron:
–
«Todo el mundo te busca.»
Él
les respondió:
–
«Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que
para eso he salido.»
Así
recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando los demonios.
Palabra
del Señor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


