jueves, 30 de agosto de 2012
JUEVES DE LA VIGÉSIMA PRIMERA SEMANA
PRIMERA LECTURA
Por él habéis sido enriquecidos en todo
Comienzo de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Corintios 1, 1-9
Yo Pablo,
llamado a ser Apóstol de Jesucristo por voluntad
de Dios, y Sóstenes
nuestro hermano escribimos a
la iglesia de Dios en Corinto, a los
consagrados por Jesucristo, al pueblo
santo que él llamó y a todos
los demás que en cualquier lugar invocan el
nombre de Jesucristo, Señor
nuestro y de ellos.
La
gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo sean
con vosotros.
En
mí Acción de Gracias a Dios os tengo siempre presentes, por la gracia que Dios
os ha dado en Cristo Jesús.
Pues
por él habéis sido enriquecidos en todo: en el hablar y en el saber; porque en
vosotros se ha probado el testimonio de Cristo.
De
hecho, no carecéis de ningún don, vosotros que aguardáis la manifestación de
nuestro Señor Jesucristo.
El
os mantendrá firmes hasta el final, para que no tengan de qué acusaros en el
tribunal de Jesucristo Señor nuestro.
Dios
os llamó a participar en la vida de su Hijo, Jesucristo Señor nuestro. ¡Y él es
fiel!
Palabra de
Dios.
Salmo responsorial Sal 144, 2-3. 4-5. 6-7
R.
Bendeciré tu nombre por siempre jamás, Dios mío, mi Rey.
Día tras día
te bendeciré
y alabaré tu
nombre por siempre jamás.
Grande es el
Señor y merece toda alabanza,
es
incalculable su grandeza. R.
Una
generación pondera tus obras a otra
y le cuenta
tus hazañas;
alaban ellos
la gloria de tu majestad,
y yo repito
tus maravillas. R.
Encarecen
ellos tus temibles proezas,
y yo narro
tus grandes acciones;
difunden la
memoria de tu inmensa bondad
y aclaman
tus victorias. R.
EVANGELIO
Estad preparados
+ Lectura del santo Evangelio según San Mateo 24, 42-51
En
aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
–Estad
en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor.
Comprended
que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría
en vela y no dejaría abrir un boquete en su casa.
Por
eso estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene
el Hijo del Hombre.
¿Dónde
hay un criado fiel y cuidadoso, a quien el amo encarga de dar a la servidumbre
la comida a sus horas?
Pues
dichoso ese criado, si el amo, al llegar, lo encuentra portándose así. Os
aseguro que le confiará la administración de todos sus bienes.
Pero
si el criado es un canalla y, pensando que su amo tardará, empieza a pegar a
sus compañeros, y a comer y a beber con los borrachos, el día y la hora que
menos se lo espera, llegará el amo y lo hará pedazos, como se merecen los
hipócritas.
Allí
será el llanto y el rechinar de dientes.
Palabra del
Señor.
miércoles, 29 de agosto de 2012
29 de agosto Martirio de san Juan Bautista
29 de agosto
Martirio de san Juan
Bautista
PRIMERA LECTURA
Diles todo lo que yo te
mando. No temas delante de ellos
Lectura del libro del profeta
Jeremías 1, 17-19
En
aquellos días, el Señor me dirigió estas palabras:
«Cíñete
y prepárate; ponte en pie y diles lo que yo te mando. No temas, no titubees
delante de ellos, para que yo no te quebrante.
Mira:
hoy te hago ciudad fortalecida, columna de hierro y muralla de bronce, frente a
toda esta tierra, así se trate de los reyes de Judea, como de sus jefes, de sus
sacerdotes o de la gente del campo; te harán la guerra, pero no podrán contigo,
porque yo estoy a tu lado para salvarte».
Palabra de
Dios.
Salmo responsorial
Sal 70
R.
Proclamaré, Señor, tu misericordia.
A
ti, Señor, me acojo, que no quede yo nunca defraudado; tú que eres justo,
ayúdame y defiéndeme, escucha mi oración y ponme a salvo. R.
Sé
para mí, refugio y salvación, pues eres tú mi roca y mi baluarte; del poder del
inicuo y del violento, ven, Dios mío, a librarme. R.
Desde
mi juventud, Señor, mi esperanza tú fuiste; desde antes de nacer me apoyé en ti
y tú me protegiste. R.
Yo
proclamaré siempre tu justicia, y tu gran compasión, a todas horas. Me
enseñaste a alabarte desde joven y no he dejado de anunciar tus obras. R.
Aclamación
antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Dichosos los
perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los
cielos, dice el Señor.
Aleluya.
EVANGELIO
Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el
Bautista
Lectura del santo Evangelio según san
Marcos 6, 17-29
En
aquel tiempo, Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la
cárcel, encadenado.
El
motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano
Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener la mujer de su hermano.
Herodías
aborrecía a Juan y quería quitarlo de en medio; no acababa de conseguirlo, porque
Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre honrado y santo, y lo
defendía.
Cuando
lo escuchaba, quedaba desconcertado, y lo escuchaba con gusto. La ocasión llegó
cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales
y a la gente principal de Galilea.
La
hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El
rey le dijo a la joven:
-«Pídeme
lo que quieras, que te lo doy.»
Y
le juró:
-«Te
daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino.»
Ella
salió a preguntarle a su madre:
-«¿Qué
le pido?»
La
madre le contestó:
-«La
cabeza de Juan, el Bautista.»
Entró
ella en seguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió:
-«Quiero
que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista.»
El
rey se puso muy triste; pero, por el juramento y los convidados, no quiso
desairarla. En seguida le mandó a un verdugo que trajese la cabeza de Juan.
Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a
la joven; la joven se la entregó a su madre.
Al
enterarse sus discípulos, fueron a recoger el cadáver y lo enterraron.
Palabra del Señor.
martes, 28 de agosto de 2012
28 de agosto San Agustín, obispo y doctor de la Iglesia
28 de agosto
San Agustín,
obispo y doctor de la Iglesia
PRIMERA LECTURA
Si nos amamos los unos a
los otros, Dios permanece en nosotros
Lectura de la primera carta del
apóstol san Juan 4, 4-16
Queridos
hijos: Amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios y todo el
que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama, no conoce a Dios,
porque Dios es amor. El amor que Dios nos tiene, se ha manifestado en que envió
al mundo a su Hijo unigénito para que vivamos por él.
El
amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él
nos amó primero y nos envió a su Hijo, como víctima de expiación por nuestros
pecados.
Si
Dios nos ha amado tanto, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros.
A Dios nadie lo ha visto nunca; pero si nos amamos los unos a los otros, Dios
permanece en nosotros y su amor en nosotros es perfecto.
En
esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros: en que nos ha dado su
Espíritu. Nosotros hemos visto y de ello damos testimonio, que el Padre envió a
su Hijo como salvador del mundo. Quien confiesa que Jesús es el Hijo de Dios,
permanece en Dios y Dios en él.
Nosotros
hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en ese amor. Dios es
amor y quien permanece en el amor, permanece en Dios y Dios en él.
Palabra
de Dios.
Salmo responsorial
Sal 118
R. Enséñame,
Señor, a gustar tus mandamientos.
Sólo
cumpliendo todos tus mandatos puede un joven vivir honestamente. R.
Con todo el
corazón te estoy buscando, de tu ley no permitas que me aleje. R.
Guardo tus
mandamientos en mi pecho para nunca ofenderte. R.
Bendito
eres, Señor, enséñale a tu siervo lo que ordenas. R.
Todos los
mandamientos de tu boca mis labios enumeran. R.
Me gozo más
cumpliendo tus preceptos, que teniendo riquezas. R.
Aclamación
antes del Evangelio
Aleluya,
aleluya.
Su maestro
es uno solo, Cristo, y su Padre es uno solo, el del cielo, dice el Señor.
Aleluya.
EVANGELIO
Que el mayor de ustedes sea
su servidor
+ Lectura del santo Evangelio según
san Mateo 23, 8-12
En
aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
«No
dejen que los llamen “maestros”, porque no tienen más que un Maestro y todos
ustedes son hermanos. A ningún hombre sobre la tierra lo llamen “padre”, porque
el Padre de ustedes es sólo el Padre celestial. No se dejen llamar ”guías”,
porque el guía de ustedes es solamente Cristo.
Que
el mayor de entre ustedes sea su servidor, porque el que se enaltece será
humillado y el que se humilla será enaltecido».
Palabra
del Señor.
MARTES DE LA VIGÉSIMA PRIMERA SEMANA
PRIMERA LECTURA
Conservad las tradiciones que habéis aprendido
Lectura de la segunda carta del
Apóstol San Pablo a los Tesalonicenses 2, 1-3a. 13-16
Hermanos:
Os rogamos a
propósito de la última venida
de nuestro
Señor Jesucristo
y de nuestro
encuentro con él,
que no perdáis
fácilmente la cabeza
ni os
alarméis por supuestas revelaciones,
dichos o
cartas nuestras:
como si
afirmásemos que el día del Señor está encima.
Que nadie en
modo alguno os desoriente.
Dios os
llamó por medio del Evangelio que predicamos,
para que sea
vuestra la gloria de nuestro Señor Jesucristo.
Así, pues,
hermanos, manteneos firmes
y conservad
las tradiciones que habéis aprendido de nosotros,
de viva voz
o por carta.
Que
Jesucristo nuestro Señor
y Dios
nuestro Padre
–que nos ha
amado tanto
y nos ha regalado
un consuelo permanente
y una gran
esperanza–
os consuele
internamente y os dé fuerza
para toda
clase de palabras y de obras buenas.
Palabra de
Dios.
Salmo responsorial Sal 95, 10. 11-12a. 12b-13
R. El
Señor llega a regir la tierra.
Decid a los
pueblos: «El Señor es rey,
él afianzó
el orbe, y no se moverá;
él gobierna
a los pueblos rectamente. R.
Alégrese el
cielo, goce la tierra,
retumbe el
mar y cuanto lo llena;
vitoreen los
campos y cuanto hay en ellos. R.
Aclamen los
árboles del bosque,
delante del
Señor, que ya llega,
ya llega a
regir la tierra;
regirá el
orbe con justicia
y los
pueblos con fidelidad. R.
EVANGELIO
Esto es lo que habría que practicar, aunque sin descuidar aquello
+ Lectura del santo Evangelio según San Mateo 23, 23-26
En
aquel tiempo, habló Jesús diciendo:
–¡Ay
de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que pagáis el décimo de la menta,
del anís y del comino, y descuidáis lo más grave de la ley: el derecho, la
compasión y la sinceridad!
Esto
es lo que habría que practicar, aunque sin descuidar aquello.
¡Guías
ciegos, que filtráis el mosquito y os tragáis el camello!
¡Ay
de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que limpiáis por fuera la copa y
el plato, mientras por dentro estáis rebosando de robo y desenfreno! ¡Fariseo
ciego!, limpia primero la copa por dentro y así quedará limpia también por
fuera.
Palabra
del Señor.
lunes, 27 de agosto de 2012
27 de agosto Santa Mónica
27 de agosto
Santa Mónica
PRIMERA LECTURA
Como el sol que brilla en
el cielo del Señor, así es la mujer bella en su casa bien arreglada
Lectura del libro del Eclesiástico 26,
1-4.16-21
Dichoso
el marido de una mujer buena, se doblarán los años de su vida. La mujer
hacendosa es la alegría de su marido, y él vivirá su vida en paz. La mujer
buena es un tesoro: lo encuentran los que temen al Señor; sean ricos o pobres,
estarán contentos y siempre vivirán con alegría.
La
mujer servicial alegra a su marido; la que es cuidadosa le causa bienestar. La
mujer discreta es un don del señor; y la bien educada no tiene precio. La mujer
modesta duplica su encanto y la que es dueña de sí supera toda alabanza.
Como
el sol que brilla en el cielo del Señor, así es la mujer bella en su casa bien arreglada.
Palabra de
Dios.
Salmo responsorial
Sal 130
R. Dame,
Señor, la paz junto a ti.
Señor, mi
corazón no es ambicioso
ni mis ojos,
soberbios;
grandezas
que superan mis alcances
ni de lejos
pretendo. R.
Estoy,
Señor, por lo contrario,
tranquilo y
en silencio,
como niño
recién alimentado,
en los
brazos maternos. R.
Que igual en
el Señor esperen,
los hijos de
Israel, ahora y siempre. R.
Aclamación
antes del Evangelio
Aleluya,
aleluya.
Yo soy la
luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá la luz de la vida.
Aleluya.
EVANGELIO
«La pesada carga que
aquella viuda llevaba en el corazón, te impulsó a decir: Joven, yo te lo digo:
¡Levántate!» (San Agustín, Confesiones)
+ Lectura del santo Evangelio según
san Lucas 7, 11-17
En
aquel tiempo, se dirigía Jesús a una población llamada Naín, acompañado de sus
discípulos y de mucha gente. Al llegar a la entrada de la población, se
encontró con que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de una viuda a la
que acompañaba una gran muchedumbre. Cuando el Señor la vio, se compadeció de
ella y le dijo:
«No
llores».
Acercándose
al ataúd, lo tocó y los que lo llevaban se detuvieron. Entonces Jesús dijo:
«Joven,
yo te lo mando: Levántate».
Inmediatamente
el que había muerto se levantó y comenzó a hablar. Jesús se lo entregó a su
madre. Al ver esto, todos se llenaron de temor y comenzaron a glorificar a
Dios, diciendo:
«Un
gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo».
La
noticia de este hecho se divulgó por toda Judea y por las regiones circunvecinas.
Palabra del
Señor.
LUNES DE LA VIGÉSIMA PRIMERA SEMANA
PRIMERA
LECTURA
El Señor sea
vuestra gloria y vosotros seáis la gloria de él
Comienzo de la segunda carta del
Apóstol San Pablo a los Tesalonicenses
1, 1-5. 11b-12
Pablo,
Silvano y Timoteo a los tesalonicenses que forman la Iglesia de Dios nuestro
Padre y del Señor Jesucristo.
Os
deseamos la gracia y la paz de Dios Padre y del Señor Jesucristo.
Es
deber nuestro dar continuas gracias a Dios por vosotros, hermanos;
y
es justo, pues vuestra fe crece vigorosamente,
y
vuestro amor, de cada uno por todos y de todos por cada uno, sigue aumentando.
Esto
hace que nos mostremos orgullosos de vosotros ante las iglesias de Dios, viendo
que vuestra fe permanece constante en medio de todas las persecuciones y luchas
que sostenéis.
Así
se pone a la vista la justa sentencia de Dios, que pretende concederos su
reino, por el cual bien que padecéis.
Nuestro
Dios os considere dignos de vuestra vocación; para que con su fuerza os permita
cumplir buenos deseos y la tarea de la fe; para que así Jesús nuestro Señor sea
vuestra gloria y vosotros seáis la gloria de él, según la gracia de Dios y del
Señor Jesucristo.
Palabra
de Dios.
Salmo responsorial Sal 95,
1-2a. 2b-3. 4-5
R.
Contad a los pueblos las maravillas del Señor.
Cantad al
Señor un cántico nuevo,
cantad al
Señor, toda la tierra;
cantad al
Señor, bendecid su nombre. R.
Proclamad
día tras día su victoria.
Contad a los
pueblos su gloria,
sus
maravillas a todas las naciones. R.
Porque es
grande el Señor y muy digno de alabanza,
más temible
que todos los dioses.
Pues los
dioses de los gentiles son apariencia,
mientras que
el Señor ha hecho el cielo. R.
EVANGELIO
¡Ay de vosotros, guías ciegos!
+ Lectura del santo Evangelio según San Mateo 23, 13-22
En
aquel tiempo, habló Jesús diciendo:
–¡Ay
de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el Reino
de los Cielos! Ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que quieren.
¡Ay
de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que devoráis los bienes de las
viudas con pretexto de largas oraciones! Vuestra sentencia será por eso más
severa.
¡Ay
de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que viajáis por tierra y mar para
ganar un prosélito, y cuando lo conseguís, lo hacéis digno del fuego el doble
que vosotros!
¡Ay
de vosotros, guías ciegos, que decís: «¡Jurar por el templo no obliga, jurar
por el oro del templo sí obliga!» ¡Necios y ciegos! ¿Qué es más, el oro o el
templo que consagra el oro?
O
también: «Jurar por el altar no obliga, jurar por la ofrenda que está en el
altar sí obliga». ¡Ciegos! ¿Qué es más, la ofrenda o el altar que consagra la
ofrenda? Quien jura por el altar, jura también por todo lo que está sobre él;
quien jura por el templo, jura también por el que habita en él; y quien jura
por el cielo, jura por el trono de Dios y también por el que está sentado en
él.
Palabra
del Señor.
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