lunes, 8 de diciembre de 2025

LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA, Patrona de España

8 de diciembre
LA INMACULADA CONCEPCIÓN
DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA, Patrona de España.
 



   La Virgen María, por un privilegio único en vista de su destino divino, fue concebida sin pecado. Nunca el demonio tuvo poder alguno sobre Ella, porque estuvo exenta de pecado original. Debes honrar muy especialmente esta prerrogativa de la Madre de Dios, porque es el comienzo de su santificación y de su gloria. Regocíjate con Ella por la dicha que tuvo de ser librada del pecado de Adán, y recibir más gracias, en ese momento feliz de su Concepción, que la que nunca poseyeron los hombres y los ángeles juntos.
 
MEDITACIÓN SOBRE
LA INMACULADA CONCEPCIÓN
   I. María fue concebida sin pecado; es éste un favor que Dios pudo hacerle, porque nada es imposible para su omnipotencia. Reina de los Ángeles, Madre de mi Salvador, estoy lleno de alegría cuando considero que el pecado nunca entró en vuestra alma, y habéis estado plena de gracias desde vuestra concepción. Lo creo, Virgen Santísima, y por todas partes sostendré el honor de vuestra Inmaculada Concepción.
   II. Dios ha debido por una cierta conveniencia, preservar a María del pecado original. Padre eterno, ¿hubierais podido acaso permitir que vuestra queridísima Hija, la Madre de vuestro Hijo, fuese, aunque sea por un instante, esclava del demonio? ¿Podíais Vos, Espíritu Santo, dejar que penetrara vuestro enemigo en el corazón de vuestra Esposa muy amada? y Vos, Verbo eterno, ¿Podíais dejar que se profanase el templo donde debíais habitar? ¡Oh, no! sería injuriar a vuestro amor filial sólo pensarlo. Creemos, pues, con la Iglesia católica que la Bienaventurada Virgen María ha sido, por privilegio único de Dios, enteramente preservada de la mancha original desde el primer instante de su Concepción. (Pío IX).
   III. Cuando, después de haber puesto nuestros ojos en la Virgen Inmaculada, los bajamos a nosotros mismos, ¡cuán diferentes nos encontramos a nuestra Madre! ¡Nacemos pecadores, vivimos en el crimen y estamos expuestos a morir en el pecado! Pero Vos, Virgen Santa, vendréis en nuestra ayuda: no dejaréis perecer a vuestros hijos. El que recurre a María no puede perecer: es el fundamento de toda esperanza. (San Bernardo).
 
La devoción
a la 
Inmaculada Concepción.
Orad por las Congregaciones
 de la Santísima Virgen. 
 
ORACIÓN
   Oh Dios que, por la Inmaculada Concepción de la Virgen, habéis preparado un santuario digno para vuestro Hijo, dignaos, después de haberlo preservado de toda mancha en previsión de la muerte de este mismo Hijo, concedernos a nosotros, por su intercesión, la gracia de llegar hasta Vos, purificados de toda mancha. Por J. C. N. S. Amén.
  • AD DIEM ILLUM LAETISSIMUN,Encíclica de San Pío X, anunciando al Orbe Cristiano el Jubileo extraordinario a propósito del aniversario del Dogma de la Inmaculada Concepción, la devoción a la Sma. Virgen, 2/2/1904 
  • FULGENS CORONA, Encíclica de Pío XII, con motivo del primer centenario de la definición del dogma de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen, 8/9/1953

8 de diciembre. LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE SANTA MARÍA VIRGEN. Solemnidad

PRIMERA LECTURA
Establezco hostilidades entre tu estirpe y la de la mujer
Lectura del libro del Génesis 3, 9-15. 20
Después que Adán comió del árbol, el Señor llamó al hombre:
-«¿Dónde estás?»
Él contestó:
-«Oí tu ruido en el jardín, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escondí.»
El Señor le replicó:
-«¿Quién te informó de que estabas desnudo? ¿Es que has comido del árbol del que te prohibí comer?»
Adán respondió:
-«La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto, y comí.»
El Señor dijo a la mujer:
-«¿Qué es lo que has hecho?»
Ella respondió:
-«La serpiente me engañó, y comí.»
El Señor Dios dijo a la serpiente:
-«Por haber hecho eso, serás maldita entre todo el ganado y todas las fieras del campo; te arrastrarás sobre el vientre y comerás polvo toda tu vida; establezco hostilidades entre ti y la mujer, entre tu estirpe y la suya; ella te herirá en la cabeza cuando tú la hieras en el talón.»
El hombre llamó a su mujer Eva, por ser la madre de todos los que viven.
Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 97, 1. 2-3ab. 3c-4 (R.: 1a)

R/. Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas.

Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas: su diestra le ha dado la victoria, su santo brazo. R/.

El Señor da a conocer su victoria, revela a las naciones su justicia: se acordó de su misericordia y su fidelidad en favor de la casa de Israel. R/.

Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios. Aclama al Señor, tierra entera; gritad, vitoread, tocad. R/.

SEGUNDA LECTURA
Nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 1, 3-6. 11-12

Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales.
Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo,
para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor.
Él nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativa suya,
a ser sus hijos, para que la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en su querido Hijo, redunde en alabanza suya.
Por su medio hemos heredado también nosotros.
A esto estábamos destinados por decisión del que hace todo según su voluntad.
Y así, nosotros, los que ya esperábamos en Cristo, seremos alabanza de su gloria.
Palabra de Dios.

Aleluya Lc 1, 28
Alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo; bendita tú eres entre las mujeres.

EVANGELIO
Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo

+ Lectura del santo evangelio según San Lucas 1, 26-38

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.
El ángel, entrando en su presencia, dijo:
-«Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.»
Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél.
El ángel le dijo:
-«No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.»
Y María dijo al ángel:
-«¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?»
El ángel le contestó:
-«El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios.
Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible.»
María contestó:
-«Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.»
Y la dejó el ángel.
Palabra del Señor.

domingo, 7 de diciembre de 2025

SAN AMBROSIO, Obispo, Confesor y Doctor



7 de diciembre
SAN AMBROSIO,(*) 
Obispo, Confesor y Doctor

Considera bien el ministerio que has recibido
en nombre del Señor, a fin de cumplir
todos sus deberes.
(Colosenses, 4,17).

   A la muerte de Aujencio, obispo herético de Milán, católicos y arrianos estaban a punto de llegar a las manos en la iglesia con motivo de su sucesor, cuando Ambrosio, gobernador de la ciudad, se trasladó a ella para apaciguar los ánimos. Un niño exclamó entonces por tres veces:¡Ambrosio obispo! y toda la concurrencia súbitamente lo aclamó. Nacido en las Galias hacia el año 340, Ambrosio tenía entonces 34 años y sólo era catecúmeno. Ilustre por su nacimiento, llegó a serlo mucho más por sus virtudes, su ciencia y su caridad. Contribuyó poderosamente a la conversión de San Agustín. Después de la masacre de Tesalónica, negó al emperador Teodosio la entrada a la iglesia, hasta que hubo hecho penitencia. Murió en el año 397.

MEDITACIÓN
SOBRE LA VIDA DE SAN AMBROSIO

   I. San Ambrosio, en su cargo de gobernador de Milán, defendió los intereses del César, pero supo al mismo tiempo dar a Dios lo que era de Dios. Imita la prudencia de San Ambrosio en tus asuntos temporales: hay que contentar a los hombres, cuando ello es posible sin ofender a Dios. Se puede y se debe ser hombre de honor y buen cristiano a la vez. La honestidad es el fundamento de la virtud cristiana.

   II. Elegido obispo de Milán por inspiración divina, huyó San Ambrosio a Pavía, pero Dios extravió sus pasos y se encontró al día siguiente por la mañana a las puertas de Milán; comprendió entonces el llamado de Dios. Huye de los honores a imitación de este Santo, pero no te opongas a los designios de Dios sobre ti; haz, por el contrario, lo que esté en tu poder para cooperar con ellos.

   III. Este gran santo decía al morir: "No he vivido entre vosotros de modo que tenga aprensión de permanecer durante más tiempo con vosotros; pero tampoco temo morir, porque debo comparecer ante un Juez lleno de bondad". ¿Podrías tú hablar con esta santa confianza? ¿Nada deberían reprender los hombres en tu conducta? ¿Nada tendría que reprocharte Dios? ¿Qué te dice tu conciencia? La conciencia es un juez insobornable; cuando se levanta contra los hombres, grita en alta voz, acusa y escribe, por decirlo así, ante los ojos de los pecadores, la magnitud de sus ofensas. (San Crisóstomo).

La dulzura
Orad por vuestro obispo.

ORACIÓN
   Oh Dios, que habéis instruido a vuestro pueblo acerca de la salvación eterna por ministerio del bienaventurado Ambrosio, dignaos hacer que, después de haberlo tenido en la tierra como doctor y guía, lo tengamos como intercesor en el cielo. Por J. C. N. S. Amén.
      


  • Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo IV, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

sábado, 6 de diciembre de 2025

DOMINGO II DE ADVIENTO


PRIMERA LECTURA
Juzgará a los pobres con justicia
Lectura del libro de Isaías 11, 1-10
Aquel día:
Brotará un renuevo del tronco de Jesé,
y de su raíz florecerá un vástago.
Sobre él se posará el espíritu del Señor:
espíritu de prudencia y sabiduría,
espíritu de consejo y valentía,
espíritu de ciencia y temor del Señor.
Le inspirará el temor del Señor.
No juzgará por apariencias
ni sentenciará de oídas;
juzgará a los pobres con justicia,
con rectitud a los desamparados.
Herirá al violento con la vara de su boca,
y al malvado con el aliento de sus labios.
La justicia será cinturón de sus lomos,
y la lealtad, cinturón de sus caderas.
Habitará el lobo con el cordero,
la pantera se tumbará con el cabrito,
el novillo y el león pacerán juntos:
un muchacho pequeño los pastorea.
La vaca pastará con el oso,
sus crías se tumbarán juntas;
el león comerá paja con el buey.
El niño jugará en la hura del áspid,
la criatura meterá la mano
en el escondrijo de la serpiente.
No hará daño ni estrago
por todo mi monte santo:
porque está lleno el país
de ciencia del Señor,
como las aguas colman el mar.
Aquel día, la raíz de Jesé
se erguirá como enseña de los pueblos:
la buscarán los gentiles,
y será gloriosa su morada.
Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 71, 1-2. 7-8. 12-13. 17 (R.: cf. 7)
R. Que en sus días florezca la justicia,
y la paz abunde eternamente.
Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud. R.
Que en sus días florezca la justicia
y la paz hasta que falte la luna;
que domine de mar a mar,
del Gran Río al confín de la tierra. R.
Él librará al pobre que clamaba,
al afligido que no tenía protector;
él se apiadará del pobre y del indigente,
y salvará la vida de los pobres. R.
Que su nombre sea eterno
y su fama dure como el sol:
que él sea la bendición de todos los pueblos,
y lo proclamen dichoso todas las razas de la tierra. R.

SEGUNDA LECTURA
Cristo salva a todos los hombres
Lectura de la carta de apóstol san Pablo a los Romanos 15, 4-9
Hermanos:
Todas las antiguas Escrituras se escribieron para enseñanza nuestra, de modo que entre nuestra paciencia y el consuelo que dan las Escrituras mantengamos la esperanza.
Que Dios, fuente de toda paciencia y consuelo, os conceda estar de acuerdo entre vosotros, según Jesucristo, para que unánimes, a una voz, alabéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.
En una palabra, acogeos mutuamente, como Cristo os acogió para gloria de Dios. Quiero decir con esto que Cristo se hizo servidor de los judíos para probar la fídelidad de Dios, cumpliendo las promesas hechas a los patriarcas; y, por otra parte, acoge a los gentiles para que alaben a Dios por su misericordia. Así, dice la Escritura:
«Te alabaré en medio de los gentiles
y cantaré a tu nombre.»
Palabra de Dios.

Aleluya Lc 3, 4. 6
Aleluya, aleluya.
Preparad el camino del Señor,
allanad sus senderos.
Todos verán la salvación de Dios.
Aleluya.

EVANGELIO
Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos
 +Lectura del santo Evangelio según San Mateo 3, 1-12
Por aquel tiempo, Juan Bautista se presentó en el desierto de Judea, predicando:
—«Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos.»
Este es el que anunció el Profeta Isaías diciendo:
«Una voz grita en el desierto:
“Preparad el camino del Señor,
allanad sus senderos.”
Juan llevaba un vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre.
Y acudía a él toda la gente de Jerusalén, de Judea y del valle del Jordán; confesaban sus pecados; y él los bautizaba en el Jordán.
Al ver que muchos fariseos y saduceos venían a que los bautizara, les dijo:
—«¡Camada de víboras!, ¿quién os ha enseñado a escapar del castigo inminente?
Dad el fruto que pide la conversión.
Y no os hagáis ilusiones, pensando: “Abrahán es nuestro padre”, pues os digo que Dios es capaz de sacar hijos de Abrahán de estas piedras.
Ya toca el hacha la base de los árboles, y el árbol que no da buen fruto será talado y echado al fuego.
Yo os bautizo con agua para que os convirtáis; pero el que viene detrás de mí puede más que yo, y no merezco ni llevarle las sandalias.
El os bautizará con Espíritu Santo y fuego.
El tiene el bieldo en la mano: aventará su parva, reunirá su trigo en el granero y quemará la paja en una hoguera que no se apaga.»
Palabra del Señor.

SAN NICOLÁS DE BARI, Obispo y Confesor



6 de diciembre
SAN NICOLÁS DE BARI,(*) 
Obispo y Confesor
(siglo IV)

Dejad a los niños, y no les impidáis venir a Mí;
porque de los que son como ellos
es el reino de los cielos.
(Mateo, 19, 14).

   San Nicolás, noble de Licia, en Asia Menor, fue modelo de escolares antes de llegar a ser su santo patrono. Después de la muerte de sus padres, empleó todos sus bienes en obras pías. Un día, sabiendo que la virtud de tres jovencitas caídas en la miseria corría peligro, les deslizó durante la noche, por las hendijas de su ventana, con qué poder establecerse honestamente. Sanaba a todos los enfermos que a él acudían y resucitó a un muerto mientras iba a los Santos Lugares. Elegido obispo de Mira, fue torturado, puesto en prisión bajo Diocleciano, salió de ella bajo el reinado de Constantino, a quien se le apareció para la liberación de tres comisarios imperiales, víctimas de la calumnia y condenados a la pena capital. Distinguióse, después, en el Concilio de Nicea. En sus últimos momentos vio que los ángeles salían a su encuentro.

MEDITACIÓN
SOBRE SAN NICOLÁS,
PATRONO DE LA JUVENTUD

   I. El joven que quiere vivir santamente, nada mejor puede hacer que imitar la conducta de San Nicolás. Joven aún, lo veían retirarse con frecuencia a las iglesias para orar y excitar en su corazón el fuego del amor divino. Los ayunos, las vigilias y el cilicio, eran los guardianes de su virginidad. Velaba sobre sus miradas y evitaba, en cuanto podía, la conversación con mujeres. ¿Practicas tú las mismas virtudes? ¿Qué precauciones tomas para conservar tu pureza y tu inocencia? ¿Cómo te conduces con relación a Dios y a ti mismo?

   II. Este santo escolar profesaba un admirable respeto a sus maestros, recibía sus órdenes como salidas de la boca de Jesucristo, frecuentaba sus condiscípulos más piadosos y evitaba con esmero a los libertinos. ¿Así te portas tú con tu prójimo? ¿Qué compañías frecuentas? ¿Qué respeto tienes a tus superiores? ¿Cómo les obedeces?

   III. Estudiaba el santo con asidua dedicación, para llegar a ser un día capaz de servir a Dios y excitar a los demás en su amor. Dios, por órgano de tus padres, te ordena que trabajes; trabaja, pues, pero que sea únicamente en lo que Dios quiere, como Dios quiere, y para cumplir su santa voluntad. Finalmente, aprende de San Bernardo esta sentencia que comprende casi todos los deberes de un joven: Es menester que un joven tema a Dios, respete a sus padres y conserve su pureza.

El temor de Dios 
Orad por los escolares.

ORACIÓN
   Oh Dios, que al bienaventurado Nicolás pontífice hiciste ilustre por un gran número de milagros, concedednos por sus méritos e intercesión, la gracia de librarnos de las llamas eternas. Por J. C. N. S. Amén.
   


  • Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo IV, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

SÁBADO DE LA PRIMERA SEMANA DE ADVIENTO

PRIMERA LECTURA
Se apiadará a la voz de tu gemido
Lectura del libro de Isaías 30, 19-21. 23-26
Así dice el Señor, el Santo de Israel: «Pueblo de Sión, que habitas en Jerusalén, no tendrás que llorar, porque se apiadará a la voz de tu gemido: apenas te oiga, te responderá. Aunque el Señor te dé el pan medido y el agua tasada, ya no se esconderá tu Maestro, tus ojos verán a tu Maestro. Si te desvías a la derecha o a la izquierda, tus oídos oirán una palabra a la espalda: "Éste es el camino, camina por él."
Te dará lluvia para la semilla que siembras en el campo, y el grano de la cosecha del campo será rico y sustancioso; aquel día, tus ganados pastarán en anchas praderas; los bueyes y asnos que trabajan en el campo comerán forraje fermentado, aventado con bieldo y horquilla.
En todo monte elevado, en toda colina alta, habrá ríos y cauces de agua el día de la gran matanza, cuando caigan las torres.
La luz de la Cándida será como la luz del Ardiente, y la luz del Ardiente será siete veces mayor, cuando el Señor vende la herida de su pueblo y cure la llaga de su golpe.»
Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 146, 1-2. 3-4. 5-6 (R/.: Is 30, 18)
R/. Dichosos los que esperan en el Señor.
O bien:
Aleluya.

Alabad al Señor, que la música es buena; nuestro Dios merece una alabanza armoniosa. El Señor reconstruye Jerusalén, reúne a los deportados de Israel. R/.
El sana los corazones destrozados, venda sus heridas. Cuenta el número de las estrellas, a cada una la llama por su nombre. R/.
Nuestro Señor es grande y poderoso, su sabiduría no tiene medida. El Señor sostiene a los humildes, humilla hasta el polvo a los malvados. R/.

Aleluya Is 33, 22
El Señor nos gobierna, nos da leyes, es nuestro rey, él es nuestra salvación.

EVANGELIO
Al ver a las gentes, se compadecía de ellas
 +Lectura del santo evangelio según san Mateo 9, 35 - 10, 1. 6-8
En aquel tiempo, Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, anunciando el Evangelio del reino y curando todas las enfermedades y todas las dolencias. Al ver a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos:
—«La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies.»
Y llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia.
A estos doce los envió con estas instrucciones:
—«Id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios.
Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis.»
Palabra del Señor.

viernes, 5 de diciembre de 2025

SAN SABAS, Abad



5 de diciembre
SAN SABAS,(*)
Abad 

Bien sé de quién me he fiado, y estoy cierto
de que es poderoso para conservar
mi depósito hasta aquel día.
(2 Timoteo, 1, 12).

   San Sabas, nacido en Capadocia en el año 439, a los ocho años de edad entró a un monasterio cerca de Cesárea y, después, atraído por los Santos Lugares, se fue a habitar una gruta junto al torrente del Cedrón, donde no había, en la Cuaresma, otro alimento fuera de la Santa Eucaristía, y donde muy pronto tuvo numerosos discípulos. Un día, un león le dejó su caverna. Fue a combatir a los eutiquianos en Constantinopla, y fue llevado, no obstante su pobre vestimenta, ante Anastasio II. Más tarde, el emperador Justiniano, habiendo ido a verlo, fue abandonado por él no bien San Sabas oyó llamar para el oficio divino. Murió en el año 532.

MEDITACIÓN
SOBRE LA ESPERANZA

   I. Espera en Dios, pero témelo: la esperanza sin el temor conduce a la pereza espiritual, el temor sin la esperanza conduce a la desesperación. Dios es bueno, quiere salvarnos: ¡cuán consolador es este pensamiento! Dios es justo, puede condenarnos: ¡cuán terrible es este pensamiento! Dios mío, temo vuestra justicia, pero tengo confianza en vuestra bondad; emplead conmigo, no los rigores de vuestra justicia, sino las dulzuras de vuestra misericordia.

   II. Espero de vuestra bondad vuestra gracia en este mundo y vuestra gloria en el otro. No es de mi ingenio ni de mi trabajo ni de mis amigos de quienes espero mi felicidad; de Vos es, oh Dios, que sois el único apoyo de mi esperanza. Tampoco son riquezas, placeres y honores lo que espero de vuestra liberalidad; yo espero, deseo, pido solamente vuestra santa gracia; dadme vuestro santo amor, quitadme todos los bienes de la tierra, y estaré demasiado contento y demasiado rico. Al ver nuestro desinterés en los bienes celestiales y nuestro apego a los bienes de este mundo, diríase que no tenemos ni fe ni esperanza. Pecamos contra la fe y la esperanza; parece que no creemos sino en la vanidad y en la mentira. (San Cipriano).

   III. Mi esperanza no está fundada en mis trabajos sino en los méritos de mi Salvador Jesucristo. Si considero mi flaqueza, no me queda sino esperar el infierno; pero si dirijo mis miradas a Jesús crucificado por mí, debo esperar el paraíso. ¡Que se levanten contra mí mis enemigos, no seré confundido, porque es en Vos en quien espero y no en mí, Señor! (San Agustín).
La esperanza en Dios
Orad por vuestros
superiores eclesiásticos.

ORACIÓN
   Haced, os suplicamos, Señor, que la intercesión del santo abad Sabas nos haga agradables ante vuestra Majestad, y que obtengamos por sus ruegos lo que no podemos esperar de nuestros méritos. Por J. C. N. S. Amén.
   


  • Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo IV, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982) 1