viernes, 30 de enero de 2026

SANTA ALDEGUNDA, Virgen

30 de enero
SANTA ALDEGUNDA,
Virgen

Quien no carga con su cruz y me sigue
no es digno de mí.
(Mat. 10, 38).

   Santa Aldegunda nació en Hainaut, de familia ilustre y vinculada con la casa de Francia; empero, sus virtudes la han hecho más célebre que su nacimiento. Rechazó la mano de un príncipe de Inglaterra para seguir a Jesús en la soledad. Allí Jesús, para festejar las bodas de su casta esposa, cambió en vino el agua que ella había tocado, y ordenó a su ángel custodio que la consolara en sus aflicciones. ¿Dónde encontrar sobre la tierra un esposo de tanto poder y de tanta generosidad como el divino Salvador? Adhiérete, pues, a Él, con vínculos indisolubles, Santa Aldegunda murió a fines del siglo VII.

  MEDITACIÓN SOBRE LOS TRES GRADOS
DE LA MORTIFICACIÓN
 
  
   I. Esta santa deja la corte para ir al desierto; las delicias, para vivir en la austeridad; la fortuna de un gran príncipe, para seguir a Jesucristo en la pobreza. Desde hace mucho tiempo Jesús te llama, ¿cuándo lo escucharás? ¡Esta santa supera todos los obstáculos, y a ti la más pequeña dificultad te desalienta! Por más fuertes que sean las cadenas que te atan, fácilmente las romperás si amas a Jesús, y si temes al infierno.

 II. Esta flamante esposa de Jesucristo, después de haber dado prendas de su amor, le pide un obsequio. Escuchad, cristianos descaecidos, la oración de esta santa, y avergonzaos de vuestra cobardía: ella le pide a Dios que le envíe un cáncer que le carcoma el seno, y su oración de inmediato es escuchada. ¿Alguna vez has pedido a Dios algo parecido? Haces promesas a todos los santos para que te libren hasta de la más mínima dolencia que te aqueja. ¡He aquí, sin embargo, las dulzuras de que hace partícipes Jesús a sus amigos; he aquí los favores que éstos le piden

   III. No contenta con dejar los placeres y solicitar los sufrimientos como un favor, pide a Dios la prive de la satisfacción que el hombre experimenta cuando bebe y cuando come. San Pedro le da un poco de maná celestial y todo alimento de la tierra se le vuelve amargo. ¡Qué vergüenza para ti, voluptuoso! ¡Rechaza ella todos los placeres de los sentidos, y tú los buscas afanosamente! Señor, poned amargura en todos mis placeres, a fin de que sólo Vos resultéis dulce a mi corazón.


La mortificación 
Orad por vuestros
superiores temporales.


ORACIÓN
      Escuchadnos, oh Dios, que sois nuestra salvación, a fin de que la fiesta de la bienaventurada Aldegunda, vuestra virgen, al mismo tiempo que regocije nuestra alma la enriquezca con sentimientos de tierna devoción.  Por N. S. J. C. Amén

VIERNES DE LA TERCERA SEMANA

PRIMERA LECTURA
Te has burlado de mí casándote con la mujer de Urías

Lectura del segundo libro de Samuel 11, 1-4a. 5-10a. 13-17

Al año siguiente, en la época en que los reyes van a la guerra, David envió a Joab con sus oficiales y todo Israel a devastar la región de los amonitas y sitiar a Rabá.
David mientras tanto se quedó en Jerusalén; y un día, a eso del atardecer, se levantó de la cama y se puso a pasear por la azotea del palacio, y desde la azotea vio a una mujer bañándose, una mujer muy bella.
David mandó a preguntar por la mujer, y le dijeron: Es Betsabé, hija de Alián, esposa de Urías, el hitita.
David mandó a unos para que se la trajesen.
Después Betsabé volvió a su casa; quedó encinta y mandó este aviso a David: Estoy encinta.
Entonces David mandó esta orden a Joab: Mándame a Urías, el hitita.
Joab se lo mandó.
Cuando llegó Urías, David le preguntó por Joab, el ejército y la guerra.
Luego le dijo:
Anda a casa a lavarte los pies.
Urías salió del palacio, y detrás de él le llevaron un regalo del rey.
Pero Urías durmió a la puerta del palacio, con los guardias de su señor; no fue a su casa.
Avisaron a David que Urías no había ido a su casa.
Al día siguiente David lo convidó a un banquete y lo emborrachó.
Al atardecer, Urías salió para acostarse con los guardias de su señor y no fue a su casa.
A la mañana siguiente David escribió una carta a Joab y se la mandó por medio de Urías.
El texto de la carta era: «Pon a Urías en primera línea, donde sea más recia la lucha; y retiraos dejándolo solo, para que lo hieran y muera».
Joab, que tenía cercada la ciudad, puso a Urías donde sabía que estaban los defensores más aguerridos.
Los de la ciudad hicieron una salida, trabaron combate con Joab y hubo bajas en el ejército entre los oficiales de David; murió también Urías, el hitita.
Palabra de Dios

Salmo responsorial Sal 50, 3-4. 5-6a. 6bc-7. 10-11.
V/. Misericordia, Señor, que hemos pecado.
R/. Misericordia, Señor, que hemos pecado.


V/. Misericordia, Dios mío, por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa.
Lava del todo mi delito, limpia mi pecado. R/.


V/. Pues yo reconozco mi culpa, tengo siempre presente mi pecado.
Contra ti, contra ti solo pequé, cometí la maldad que aborreces. R/.


V/. En la sentencia tendrás razón, en el juicio resultarás inocente.
Mira, en la culpa nací, pecador me concibió mi madre. R/.


V/. Hazme oír el gozo y la alegría, que se alegren los huesos quebrantados.
Aparta de mi pecado tu vista, borra en mí toda culpa. R/.



EVANGELIO
Echa simiente, duerme, y la semilla va creciendo sin que él sepa cómo

+Lectura del santo Evangelio según San Marcos 4, 26-34

En aquel tiempo, decía Jesús a las turbas: El Reino de Dios se parece a un hombre que echa simiente en la tierra.
El duerme de noche, y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo.
La tierra va produciendo la cosecha ella sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano.
Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega.
Dijo también: ¿Con qué podemos comparar el Reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, pero después, brota, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes, que los pájaros pueden cobijarse y anidar en ellas.
Con muchas parábolas parecidas les exponía la Palabra, acomodándose a su entender.
Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado.
Palabra del Señor.
  

SANTA MARTINA, Virgen y Mártir



30 de enero
SANTA MARTINA,
*
Virgen y Mártir
Nadie puede servir a dos señores.
(Mateo 6, 24).

   Santa Martina, virgen romana, quedó huérfana a una edad todavía tierna, y distribuyó entre los pobres los cuantiosos bienes que le habían dejado sus padres. Por rehusarse a sacrificar a los ídolos fue sometida a horribles torturas y, después, condenada a ser arrojada a las fieras. Respetada por éstas y habiendo, en seguida, pasado sana y salva por las llamas en las que fuera arrojada, fue, finalmente, decapitada. En el momento de su muerte, un terrible temblor sacudió la ciudad de Roma, y muchos idólatras se convirtieron a la fe cristiana.

jueves, 29 de enero de 2026

SAN SABINIANO, Mártir

29 de enero
SAN SABINIANO,(*)
Mártir
(Fecha desconocida)

   El Martirologio Romano conmemora a San Sabiniano en este día y la diócesis de Troyes le venera como primer apóstol y mártir de la ciudad del mismo nombre. Existen tres "actas" de San Sabiniano y su martirio, ninguna de las cuales tiene valor histórico. Se cuenta que Sabiniano nació en la isla de Samos; que se convirtió al cristianismo leyendo la Biblia; que fue a predicar el Evangelio en la Galia, antes de ser bautizado; que recibió el bautismo directamente del cielo (ya que una voz sobrenatural pronunció las palabras sacramentales), que fue hecho prisionero por haber efectuado numerosas conversiones, y que compareció valerosamente ante el emperador Aureliano. Tras una serie de incidentes milagrosos, como por ejemplo el de que el fuego no le consumió y que las flechas no le atravesaron, fue finalmente decapitado por la espada. No parece haber ninguna tradición primitiva en apoyo de su culto, de suerte que lo único que podemos afirmar es que un mártir llamado Sabiniano murió probablemente en Troyes, víctima de una de las primeras persecuciones.


   Ver Acta Sanctorum, 29 de enero; E. Defer, Vie des saints du diocéses de Troyes, pp. 27-36; Analecto Bollandiana, vol. IV (1885), pp. 139-156.    

JUEVES DE LA TERCERA SEMANA

PRIMERA LECTURA
¿Quién soy yo, mi Señor, y qué es mi familia?

Lectura del segundo libro de Samuel 7, 18-19. 24-29

Después que Natán habló a David, el rey David fue a presentarse ante el Señor y dijo: ¿Quién soy yo, mi Señor, y qué es mi familia, para que me hayas hecho llegar hasta aquí? ¡Y por si fuera poco para ti, mi Señor, has hecho a la casa de tu siervo una promesa para el futuro, mientras existan hombres, mi Señor! Has establecido a tu pueblo Israel como pueblo tuyo para siempre, y tú, Señor, eres su Dios.
Ahora, pues, Señor Dios, mantén siempre la promesa que has hecho a tu siervo y su familia, cumple tu palabra.
Que tu Nombre sea siempre famoso.
Que digan: « ¡El Señor de los Ejércitos es Dios de Israel! » Y que la casa de David permanezca en tu presencia.
Tú, Señor de los Ejércitos, Dios de Israel, has hecho a tu siervo esta revelación: «Te edificaré una casa» ; por eso tu siervo se ha atrevido a dirigirte esta plegaria.
Ahora, mi Señor, tú eres el Dios verdadero, tus palabras son de fiar, y has hecho esta promesa a tu siervo.
Dígnate, pues, bendecir a la casa de tu siervo, para que esté siempre en tu presencia; ya que tú, mi Señor, lo has dicho, sea siempre bendita la casa de tu siervo.
Palabra de Dios

Salmo responsorial Sal 131, 1-2. 3-5. 11. 12. 13-14.
V/. El Señor Dios le dará el trono de David su padre.
R/. El Señor Dios le dará el trono de David su padre.


V/. Señor, tenle en cuenta a David todos sus afanes: cómo juró al Señor e hizo voto al Fuerte de Jacob. R/.


V/. No entraré bajo el techo de mi casa, no subiré al lecho de mi descanso,
no daré sueño a mis ojos, ni reposo a mis párpados, hasta que encuentre un lugar para el Señor, una morada para el Fuerte de Jacob. R/.


V/. El Señor ha jurado a David una promesa que no retractará: A uno de tu linaje pondré sobre tu trono. R/.


V/. Si tus hijos guardan mi alianza y los mandatos que les enseño, también sus hijos, por siempre, se sentarán sobre tu trono. R/.


V/. Porque el Señor ha elegido a Sión, ha deseado vivir en ella: Esta es mi mansión por siempre; aquí viviré, porque lo deseo. R/.




EVANGELIO
El candil se trae para ponerlo en el candelero.
La medida que uséis la usarán con vosotros

+Lectura del santo Evangelio según San Marcos 4, 21-25

En aquel tiempo, dijo Jesús a la muchedumbre: ¿Se trae el candil para meterlo debajo del celemín o debajo de la cama, o para ponerlo en el candelero? Si se esconde algo es para que se descubra; si algo se hace a ocultas, es para que salga a la luz.
El que tenga oídos para oír que oiga.
Les dijo también: Atención a lo que estáis oyendo: La medida que uséis la usarán con vosotros, y con creces.
Porque al que tiene se le dará, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene.
Palabra del Señor. 

SANTA RADEGUNDIS, Virgen

29 de enero
SANTA RADEGUNDIS
Virgen

Nos has hecho para ti, Señor,
y nuestro corazón estará insatisfecho

hasta que descanse en ti.
(San Agustín)
   
   Se desconoce todo lo que se refiere a su nacimiento. El martirologio romano la llama Radegundis y es una de las gloriosas vírgenes que ha dado España. Aparece como la última religiosa del monasterio de San Pablo, en Burgos, que perteneció a la Orden Premostratense. La extrema pobreza llevó a la extinción a este monasterio que quedó anexionado al de san Miguel de Treviño. 

   Llevada por sus deseos irresistibles de visitar los Santos Lugares de Roma, donde murieron tantos mártires y donde reside el Vicario de Cristo, marcha a la Ciudad Eterna. Tiene en su contra la poca salud que disfruta y los pocos medios de que dispone para tan largo, peligroso y costoso viaje; pero el fervor puede más que los miedos. Saciada y llena de agradecimiento al Señor, animada por los besos puestos en las calles que pisaron los mártires, venerados los monumentos, regresa con numerosas reliquias. Ahora solo quiere soledad y retiro. 

   Junto al monasterio de San Miguel habita en una pobre y mísera habitación que tiene un ventanuco por donde puede presenciar los santos oficios de la iglesia. No cambiaría aquel sitio por el mejor palacio. Solo piensa en ser agradable a su Divino Esposo. Vive como los antiguos anacoretas del desierto y la gente del pueblo comenta con asombro sus penitencias, ayuno y oración. 

   Muere el 29 de enero del año 1152, cuando reina en Castilla Alfonso VI y es Papa Eugenio III. Es sepultada en la iglesia de San Miguel de Treviño, donde sus reliquias son veneradas a través de los siglos.

miércoles, 28 de enero de 2026

SANTO TOMÁS DE AQUINO, Confesor, Presbítero y Doctor

28 de enero
SANTO TOMÁS DE AQUINO,
Confesor, Presbítero y Doctor






                                                Bienaventurados los mansos,

                                              porque ellos poseerán la tierra.
(Mateo, 5,14).




   Santo Tomás de Aquino es para la Iglesia, lo que el sol para el mundo. La ilustró con su ciencia y con su santidad. Desde los 5 años de edad rezaba dos horas diarias. Entró en la Orden de Santo Domingo, y en ella perseveró después de resistir con entereza las amenazas de sus parientes, que se esforzaron por hacerlo renunciar a su vocación. Todos los días celebraba una misa y oía otra. A los pies del crucifijo era donde buscaba la solución de las dificultades que encontraba en el estudio de la teología. Murió en 1274.

MEDITACIÓN
SOBRE SANTO TOMAS 

   I. Santo Tomás fue para la Iglesia como un sol refulgente. Su prodigiosa erudición le valió el título de Doctor Angélico. Sus escritos tuvieron por única finalidad hacer conocer cuán admirable es Dios, en sí mismo y en sus obras. Mereció, así, oír de labios mismos de Nuestro Señor: Tomás, bien has escrito de mí, ¿qué recompensa pides? ¿Qué hubieras respondido tú, que estudias sólo por vanidad, por curiosidad, por interés? Este santo no quiso otra recompensa que a Dios mismo. Si en tus estudios y trabajos buscas otra cosa que no sea la gloria de Dios y tu salvación y la del prójimo, pierdes el tiempo.
 
   II. Este sol ha enfervorizado tanto como ha iluminado; abrasaba el corazón de los demás con el fuego del amor divino, porque el suyo estaba enteramente penetrado de él. Vamos, con Santo Tomás, a buscar este sagrado fuego en el Corazón del Salvador: en él aprenderemos la ciencia de los santos, sin la cual nuestras luces no son sino relumbrones que nos llevarán al precipicio. Para nada sirve la erudición, si la ciencia de Dios no la corona. (San Jerónimo).
 
   III. El consejo es de perenne actualidad. En vano brillara Santo Tomás con tanto fulgor, si no hubiera trabajado por la gloria de Dios; mas su virtud no era menos admirable que su ciencia, y lo que a otros enseñaba, él era el primero en practicar. Hombres sabios, Dios espera mucho de vosotros: más culpables seréis que los otros si no sois virtuosos. Humillémonos a ejemplo de Santo Tomás, porque todo lo que tenemos proviene de Dios. De nada hemos de gloriarnos, porque nada es nuestro. (San Cipriano).
 
El apego a la oración
Orad por los escolares.
 
ORACIÓN
   Oh Dios, que iluminasteis a vuestra Iglesia mediante la maravillosa erudición de vuestro bienaventurado confesor Santo Tomás, y que la fecundáis mediante la santidad de sus obras, concedednos la gracia de comprender sus enseñanzas e imitar sus virtudes. Por J. C. N. S. Amén.