miércoles, 11 de julio de 2012

San Benito, abad Patrón de Europa Fiesta


11 de julio
San Benito, abad
Patrón de Europa
Fiesta

PRIMERA LECTURA

Presta atención a la prudencia

Lectura del libro de los Proverbios  2,1-9

Hijo mío, si escuchas mis palabras y no olvidas mis consejos; si prestas oído a la sabiduría y atención a la prudencia; si invocas a la inteligencia y le haces caso a la sensatez; si procuras todo esto como procuras el dinero y lo buscas como un tesoro, entonces comprenderás lo que significa el temor del Señor y alcanzarás el conocimiento de Dios.
Porque el Señor es quien da la sabiduría y de su boca proceden el saber y la inteligencia. El atesora los aciertos para los hombres justos y es un escudo para los hombres de conducta intachable; él protege a los que cumplen con su deber y cuida en su camino al hombre bueno.
Teniendo presente esto comprenderás lo que es justo y debido, y todas las cosas que son convenientes y buenas.
Palabra de Dios.

Salmo Responsorial  Sal 33

R. Bendigamos al Señor a todas horas.

Bendeciré al Señor a todas horas,
no cesará mi boca de alabarlo.
Yo me siento orgulloso del Señor;
que se alegre su pueblo al escucharlo. R.

Proclamemos qué grande es el Señor
y alabemos su nombre.
Cuando acudí al Señor, me hizo caso
y me libró de todos mis temores. R.

Vuélvanse a él y quedarán radiantes,
jamás se sentirán decepcionados.
El Señor siempre escucha al afligido,
de su tribulación lo pone a salvo. R.

A quien teme al Señor,
el ángel del Señor lo salva y cuida.
¡Prueben! Verán qué bueno es el Señor;
dichoso quien en él confía. R.

Que amen al Señor todos sus fieles,
pues nada faltará a quienes lo aman.
El rico empobrece y pasa hambre;
a quien busca al Señor nada le falta. R.

Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Dichosos los pobres de Espíritu, por que de ellos es el Reino de los cielos.
Aleluya.

EVANGELIO

Vosotros, los que me habéis seguido, recibiréis cien veces más

+Lectura del santo evangelio según san Mateo 19, 27-29
En aquel tiempo, dijo Pedro a Jesús:
-«Nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?»
Jesús les dijo:
-«Os aseguro: cuando llegue la renovación, y el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, también vosotros, los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos para regir a las doce tribus de Israel.
El que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, mujer, hijos o tierras, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna. »
Palabra del Señor.

martes, 10 de julio de 2012

MARTES DE LA DECIMOCUARTA SEMANA


 

PRIMERA LECTURA

Siembran vientos y cosechan tempestades

Lectura del Profeta Oseas 8, 4-7. 11-13

Así dice el Señor:
Se nombraron un rey en Israel sin contar conmigo,
se nombraron príncipes sin pedirme consejo.
Con su plata y su oro se hacían ídolos
para hundirse.
Tu toro, Samaría, es abominable,
contra ellos arde mi cólera.
¿Hasta cuándo no podréis ser limpios,
hijos de Israel?
Un escultor lo hizo,
y no es Dios.
Se romperá en pedazos el toro de Samaría.
Siembran vientos y cosechan tempestades.
No brotan tallos las espigas no tienen harina,
y, si la diesen, la comerían extraños.
Efraín multiplicó sus altares para pecar,
para pecar le sirvieron sus altares.
Cuando les escribía mi doctrina,
la consideraban extraña.
Que sacrifiquen sus víctimas
y se coman la carne,
que al Señor no le agradan.
Recordará sus iniquidades,
castigará sus pecados,
volverán a Egipto.
Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 113B, 3-4. 5-6. 7-8. 9- 10
R.  Israel confía en el Señor.
Nuestro Dios está en el cielo,
lo que quiere lo hace.
Sus ídolos, en cambio, son plata y oro,
hechura de manos humanas. R.
Tienen boca y no hablan,
tienen ojos y no ven,
tienen orejas y no oyen,
tienen nariz y no huelen. R.
Tienen manos y no tocan,
tienen pies y no andan.
Que sean igual los que los hacen,
cuantos confían en ellos. R.
Israel confía en el Señor:
él es su auxilio y su escudo;
la casa de Aarón confía en el Señor:
él es su auxilio y su escudo. R.

EVANGELIO
La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos
+ Lectura del santo Evangelio según San Mateo 9, 32-38
En aquel tiempo, llevaron a Jesús un endemoniado mudo.
Echó al demonio, y el mudo habló.
La gente decía admirada:
–Nunca se ha visto en Israel cosa igual.
En cambio, los fariseos decían:
–Este echa los demonios con el poder del jefe de los demonios. Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, anunciando el evangelio del Reino y curando todas las enfermedades y todas las dolencias. Al ver a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, «como ovejas que no tienen pastor». Entonces dijo a sus discípulos:
–La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies.
Palabra del Señor.

lunes, 9 de julio de 2012

LUNES DE LA DECIMOCUARTA SEMANA


 

PRIMERA LECTURA

Me casaré contigo en matrimonio perpetuo

Lectura del Profeta Oseas 2, 14. 15-16. 19-20

Esto dice el Señor:
–Yo la cortejaré, me la llevaré al desierto,
le hablaré al corazón.
Y me responderá allí
como en los días de su juventud,
como el día en que la saqué de Egipto.
Aquel día –oráculo del Señor–
me llamará «Esposo mío»,
no me llamará «Ídolo mío».
Me casaré contigo en matrimonio perpetuo;
me casaré contigo en derecho y justicia,
en misericordia y compasión;
me casaré contigo en fidelidad,
y te penetrarás del Señor.
Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 144, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9

R.  El Señor es clemente y misericordioso.
Día tras día te bendeciré
y alabaré tu nombre por siempre jamás.
Grande es el Señor y merece toda alabanza,
es incalculable su grandeza. R.
Una generación pondera tus obras a la otra
y le cuenta tus hazañas;
alaban ellos la gloria de tu majestad,
y yo repito tus maravillas. R.
Encarecen ellos tus temibles proezas,
y yo narro tus grandes acciones;
difunden la memoria de tu inmensa bondad,
y aclaman tus victorias. R.
El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas. R.

EVANGELIO

Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, y vivirá

+ Lectura del santo Evangelio según San Mateo 9, 18-26

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se acercó un personaje que se arrodilló ante él y le dijo:
–Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, ponle la mano en la cabeza, y vivirá.
Jesús lo siguió con sus discípulos.
Entretanto, una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y le tocó el borde del manto, pensando que con sólo tocarle el manto se curaría.
Jesús se volvió, y al verla le dijo:
–¡Animo, hija! Tu fe te ha curado.
Y en aquel momento quedó curada la mujer.
Jesús llegó a casa del personaje y, al ver a los flautistas y el alboroto de la gente, dijo:
–¡Fuera! La niña no está muerta, está dormida.
Se reían de él.
Cuando echaron a la gente, entró él, cogió a la niña de la mano, y ella se puso en pie.
La noticia se divulgó por toda aquella comarca.
Palabra del Señor.

domingo, 8 de julio de 2012

DOMINGO XIV DEL TIEMPO ORDINARIO



PRIMERA LECTURA
Son un pueblo rebelde, sabrán que hubo un profeta en medio de ellos
Lectura de la profecía de Ezequiel 2, 2-5
En aquellos días, el espíritu entró en mí, me puso en pie, y oí que me decía:
– «Hijo de Adán, yo te envío a los israelitas, a un pueblo rebelde que se ha rebelado contra mí. Sus padres y ellos me han ofendido hasta el presente día. También los hijos son testarudos y obstinados; a ellos te envío para que les digas: "Esto dice el Señor." Ellos, te hagan caso o no te hagan caso, pues son un pueblo rebelde, sabrán que hubo un profeta en medio de ellos.»
Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 122, 1-2a. 2bcd. 3-4      (R.: 2cd)
R. Nuestros ojos están en el Señor,
      esperando su misericordia.
A ti levanto mis ojos,
a ti que habitas en el cielo.
Como están los ojos de los esclavos
fijos en las manos de sus señores. R.
Como están los ojos de la esclava
fijos en las manos de su señora,
así están nuestros ojos
en el Señor, Dios nuestro,
esperando su misericordia. R.
Misericordia, Señor, misericordia,
que estamos saciados de desprecios;
nuestra alma está saciada
del sarcasmo de los satisfechos,
del desprecio de los orgullosos. R.

SEGUNDA LECTURA
Presumo de mis debilidades, porque así residirá en mí la fuerza de Cristo
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 12, 7b-10
Hermanos:
Para que no tenga soberbia, me han metido una espina en la carne: un ángel de Satanás que me apalea, para que no sea soberbio. Tres veces he pedido al Señor verme libre de él; y me ha respondido:
«Te basta mi gracia; la fuerza se realiza en la debilidad.»
Por eso, muy a gusto presumo de mis debilidades, porque así residirá en mí la fuerza de Cristo.
Por eso, vivo contento en medio de mis debilidades, de los insultos, las privaciones, las persecuciones y las dificultades su­fridas por Cristo. Porque, cuando soy débil, entonces soy fuerte.
Palabra de Dios.

Aleluya Lc 4, 18
El Espíritu del Señor está sobre mí; me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres.

EVANGELIO
No desprecian a un profeta más que en su tierra
+Lectura del santo evangelio según san Marcos 6, 1-6
En aquel tiempo, fue Jesús a su pueblo en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada:
–«¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es ésa que le han enseñado? ¿Y esos milagros de sus manos? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y judas y Simón? Y sus hermanas ¿no vi­ven con nosotros aquí?»
Y esto les resultaba escandaloso.
Jesús les decía:
– «No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa.»
No pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se extrañó de su falta de fe.
Y recorría los pueblos de alrededor enseñando.
Palabra del Señor.

sábado, 7 de julio de 2012

SÁBADO DE LA DECIMOTERCERA SEMANA




PRIMERA LECTURA
Haré volver los cautivos de Israel y los plantaré en su campo
Lectura del Profeta Amós 9, 11-15
Así dice el Señor:
Aquel día levantaré la choza caída de David,
taparé sus brechas, levantaré sus ruinas
como en otros tiempos.
Para que posean las primicias de Edom
y de todas las naciones
donde se invocó mi nombre
–oráculo del Señor–.
Mirad que llegan días –oráculo del Señor–
en que el que ara sigue de cerca al segador;
el que pisa las uvas, al sembrador–
los montes manarán vino,
y fluirán los collados.
Haré volver los cautivos de Israel,
edificarán ciudades destruidas y las habitarán,
plantarán viñas y beberán de su vino,
cultivarán huertos y comerán de sus frutos.
Los plantaré en su campo,
y no serán arrancados del campo que yo les di,
dice el Señor tu Dios.
Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 84, 9. 11-12. 13-14
R.  Dios anuncia la paz a su pueblo.
Voy a escuchar lo que dice el Señor:
Dios anuncia la paz
a su pueblo y a sus amigos
y a los que se convierten de corazón. R.
La misericordia y la fidelidad se encuentran,
la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra
y la justicia mira desde el cielo. R.
El Señor nos dará la lluvia
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
la salvación seguirá sus pasos. R.

EVANGELIO
¿Es que pueden guardar luto lo amigos del novio, mientras el novio está con ellos?
+ Lectura del santo Evangelio según San Mateo 9, 14-17
En aquel tiempo, los discípulos de Juan se le acercaron a Jesús, preguntándole:
–¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?
Jesús les dijo:
–¿Es que pueden guardar luto los amigos del novio, mientras el novio está con ellos?
Llegará un día en que se lleven al novio y entonces ayunarán.
Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto y deja un roto peor.
Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos; porque revientan los odres: se derrama el vino y los odres se estropean; el vino nuevo se echa en odres nuevos, y así las dos cosas se conservan.
Palabra del Señor.

viernes, 6 de julio de 2012

VIERNES DE LA DECIMOTERCERA SEMANA




PRIMERA LECTURA
Enviaré hambre, no de pan, sino de escuchar la palabra del Señor
Lectura del Profeta Amós 8, 4-6. 9-12
Escuchad esto, los que exprimís al pobre,
despojáis a los miserables,
diciendo: ¿Cuándo pasará la luna nueva
para vender el trigo,
y el sábado para ofrecer el grano?
Disminuís la medida, aumentáis el precio,
usáis balanzas con trampa;
compráis por dinero al pobre,
al mísero por un par de sandalias,
vendiendo hasta el salvado del trigo.
Aquel día –oráculo del Señor–
haré ponerse el sol a mediodía,
y en pleno día oscureceré la tierra.
Cambiaré vuestras fiestas en luto,
vuestros cantos en elegía;
vestirá de saco toda cintura,
quedará calva toda cabeza.
Y habrá un llanto como por el hijo único,
y será el final, como día amargo.
Mirad que llegan días –oráculo del Señor–
en que enviaré hambre a la tierra:
No hambre de pan ni sed de agua,
sino de escuchar la palabra del Señor.
Irán vacilantes de Oriente a Occidente,
de Norte a Sur;
vagarán buscando la palabra del Señor,
y no la encontrarán.
Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 118, 2. 10. 20. 30. 40. 131
R.  No sólo de pan vive el hombre,
      sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
Dichoso el que, guardando sus preceptos,
lo busca de todo corazón. R.
Te busco de todo corazón,
no consientas que me desvíe de tus mandamientos. R.
Mi alma se consume, deseando
continuamente tus mandamientos. R.
Escogí el camino verdadero,
deseé tus mandamientos. R.
Mira cómo ansío tus decretos:
dame vida con tu justicia. R.
Abro la boca y respiro,
ansiando tus mandamientos. R.

EVANGELIO
No tienen necesidad de médico los sanos; misericordia quiero y no sacrificios
+ Lectura del santo Evangelio según San Mateo 9, 9-13
En aquel tiempo, vio Jesús a un hombre llamado Mateo sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo:
–Sígueme.
El se levantó y lo siguió.
Y estando en la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores, que habían acudido, se sentaron con Jesús y sus discípulos.
Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos:
–¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?
Jesús lo oyó y dijo:
–No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que significa «misericordia quiero y no sacrificios»: que no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.
Palabra del Señor.


jueves, 5 de julio de 2012

JUEVES DE LA DECIMOTERCERA SEMANA




PRIMERA LECTURA
Ve y profetiza a mi pueblo
Lectura del Profeta Amós 7, 10-17
En aquellos días, Amasías, sacerdote de «Casa–de–Dios», envió un mensaje a Jeroboán, rey de Israel:
–Amós conjura contra ti en medio de Israel; la tierra ya no puede soportar sus palabras. Porque así predica Amós:
«Morirá a espada Jeroboán.
Israel saldrá de su país al destierro.»
Dijo Amasías a Amós:
–Vidente, vete y refúgiate en tierra de Judá: come allí tu pan, y profetiza allí. No vuelvas a profetizar en «Casa–de–Dios», porque es el santuario real, el templo del país.
Respondió Amós:
–No soy profeta ni hijo de profeta, sino pastor y cultivador de higos. El Señor me sacó de junto al rebaño, y me dijo: Ve y profetiza a mi pueblo de Israel.
Y ahora escucha la palabra del Señor:
Tú dices: No profetices contra la casa de Israel,
no prediques contra la casa de Isaac.
Pues bien, así dice el Señor:
Tu mujer será deshonrada en la ciudad,
tus hijos e hijas caerán a espada;
tu tierra será repartida a cordel,
tú morirás en tierra pagana,
Israel saldrá de su país al destierro.
Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 18, 8. 9. 10. 11
R.  Los mandamientos del Señor son verdaderos
      y enteramente justos.
La ley del Señor es perfecta
y es descanso del alma;
el precepto del Señor es fiel
e instruye al ignorante. R.
Los mandatos del Señor son rectos
y alegran el corazón;
la norma del Señor es límpida
y da luz a los ojos. R.
La voluntad del Señor es pura
y eternamente estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos
y enteramente justos. R.
Más preciosos que el oro,
más que el oro fino;
más dulces que la miel
de un panal que destila. R.

EVANGELIO
La gente alababa a Dios, que da a los hombres tal potestad
+ Lectura del santo Evangelio según San Mateo 9, 1–8
En aquel tiempo, subió Jesús a una barca, cruzó a la otra orilla y fue a su ciudad. Le presentaron un paralítico, acostado en una camilla. Viendo la fe que tenían, dijo al paralítico:
–¡Animo, hijo!, tus pecados están perdonados.
Algunos de los letrados se dijeron:
–Este blasfema.
Jesús, sabiendo lo que pensaban, les dijo:
–¿Por qué pensáis mal? ¿Qué es más fácil decir: «tus pecados están perdonados», o decir «levántate y anda»? Pues para que veáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados –dijo dirigiéndose al paralítico–:
–Ponte en pie, coge tu camilla y vete a tu casa.
Se puso en pie, y se fue a su casa.
Al ver esto, la gente quedó sobrecogida y alababa a Dios, que da a los hombres tal potestad.
Palabra del Señor.