sábado, 19 de julio de 2014

DECIMOSEXTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

PRIMERA LECTURA
En el pecado das lugar al arrepentimiento

Lectura del Libro de la Sabiduría 12, 13. 16-19

No hay más Dios que tú, que cuidas de todo, para demostrar que no juzgas injustamente.
Tu poder es el principio de la justicia, y tu soberanía universal te hace perdonar a todos.
Tú demuestras tu fuerza a los que dudan de tu poder total y reprimes la audacia de los que no lo conocen.
Tú, poderoso soberano, juzgas con moderación y nos gobiernas con gran indulgencia, porque puedes hacer cuanto quieres.
Obrando así enseñaste a tu pueblo que el justo debe ser humano, y diste a tus hijos la dulce esperanza de que, en el pecado, das lugar al arrepentimiento.
Palabra de Dios.


Salmo responsorial Sal 85, 5-6. 9-10. 15-16a

V/. Tú, Señor, eres bueno y clemente.
R/. Tú, Señor, eres bueno y clemente.
V/. Tú, Señor, eres bueno y clemente,
rico en misericordia con los que te invocan. Señor, escucha mi oración,
atiende a la voz de mi súplica.
R/. Tú, Señor, eres bueno y clemente.
V/. Todos los pueblos vendrán
a postrarse en tu presencia, Señor, bendecirán tu nombre:
«Grande eres tú y haces maravillas, tú eres el único Dios.»
R/. Tú, Señor, eres bueno y clemente.
V/. Pero tú, Señor, Dios clemente y misericordioso,
lento a la cólera, rico en piedad y leal, mírame, ten compasión de mí.
R/. Tú, Señor, eres bueno y clemente.


SEGUNDA LECTURA
El Espíritu intercede por nosotros con gemidos inefables

Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos 8, 26-27

Hermanos :
El Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad porque nosotros no sabemos pedir lo
que nos conviene, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables.
El que escudriña los corazones sabe cuál es el deseo del Espíritu, y que su intercesión por los santos es según Dios.
Palabra de Dios


EVANGELIO
Dejadlos crecer juntos hasta la siega

+ Lectura del santo Evangelio según San Mateo 13, 24-43

En aquel tiempo, Jesús propuso esta parábola a la gente:
—El Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, un enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo:
—Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?
El les dijo:
—Un enemigo lo ha hecho.
Los criados le preguntaron:
—¿Quieres que vayamos a arrancarla?
Pero él les respondió:
—No, que podríais arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega, y cuando llegue la siega diré a los segadores:
—Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero.

Les propuso esta otra parábola:
El Reino de los Cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas y vienen los pájaros a anidar en sus ramas.
Les dijo otra parábola:
El Reino de los Cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina y basta para que todo fermente.
Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les exponía nada.
Así se cumplió el oráculo del profeta:
«Abriré mi boca diciendo parábolas; anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo.»
Luego dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle:
—Acláranos la parábola de la cizaña en el campo.
El les contestó:
—El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del Reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el
enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los segadores los ángeles.
Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será el fin del tiempo: el Hijo del Hombre enviará a sus ángeles, y arrancarán de su Reino a todos los corruptores y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga.
Palabra del Señor.

SAN ARSENIO EL GRANDE, Eremita

19 de julio  
SAN ARSENIO EL GRANDE *
Eremita
(450 d. C.)

   Cuando el emperador Teodosio el Grande buscaba a un hombre a quien confiar la educación de sus hijos, el Papa San Dámaso le recomendó a Arsenio, un senador tan versado en las ciencias sagradas como en las profanas. Arsenio se trasladó a Constantinopla para ejercer el cargo de tutor de los hijos del emperador. Se cuenta que en cierta ocasión Teodosio el Grande fue a ver a Arcadio y Honorio y los encontró sentados, mientras Arsenio les explicaba las lecciones de pie; al punto ordenó a sus hijos que en adelante escuchasen de pie las lecciones y pidió a Arsenio que tomase asiento. Pero Arcadio y Honorio no hicieron nunca honor a su tutor, quien, por otra parte, se sentía llamado a retirarse del mundo. Finalmente, después de haber pasado diez años en la corte, Arsenio oyó claramente la voz de Dios, que le decía: "Huye de la compañía de los hombres para salvarte." Arsenio partió, pues, de Constantinopla y se trasladó por mar a Alejandría. Después de la muerte de Teodosio, los monjes con quienes Arsenio vivía se burlaban de él llamándole "Padre de los Emperadores"; Arsenio, que sufría por no haber conseguido hacer hombres decentes de sus dos pupilos, huyó al desierto para olvidar su fracaso. [Refiriéndose a Arcadio, el historiador Gibbon escribía: "Un osado escritor satírico, que se ha dedicado a atacar parcial y apasionadamente a los emperadores cristianos, comparaba al hijo de Teodosio con una de esas bestias que, en su inocente simplicidad, ni siquiera se dan cuenta de que son propiedad del pastor. La comparación no peca contra la verdad, pero su bajeza es un atentado contra la dignidad de la historia."]

SÁBADO DE LA DECIMOQUINTA SEMANA

PRIMERA LECTURA
Codician los campos y se apoderan de las casas

Lectura del Profeta Miqueas 2, 1-5

Ay de los que meditan maldades, traman iniquidades en sus camas; al amanecer las cumplen, porque tienen el poder.
Codician los campos y los roban, las casas, y se apoderan de ellas: oprimen al hombre y a su casa, al varón y a sus posesiones.
Por eso, dice el Señor: Mirad, yo medito una desgracia contra esa familia.
No lograréis apartar el cuello de ella; no podréis caminar erguidos, porque será un tiempo calamitoso.
Aquel día entonarán contra vosotros una sátira, cantarán una elegía: han acabado con nosotros; venden la heredad de mi pueblo; nadie lo impedía, reparten a extraños nuestra tierra.
Nadie os sortea los lotes en la asamblea del Señor.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 10, 1-2. 3-4. 7-8. 14

V/. No te olvides de los humildes, Señor.
R/. No te olvides de los humildes, Señor.
V/. ¿Por qué te quedas lejos, Señor, y te escondes en el momento del aprieto? La soberbia del impío oprime al infeliz y lo enreda en las intrigas que ha tramado. R/.
V/. El malvado se gloría de su ambición, el codicioso blasfema y desprecia al Señor.
El malvado dice con insolencia: No hay Dios que me pida cuentas. R/.
V/. Su boca está llena de maldiciones, de engaños y de fraudes; su lengua encubre maldad y opresión; en el zaguán se sienta al acecho, para matar a escondidas al inocente. R/.
V/. Pero tú ves las penas y los trabajos, tú miras y los tomas en tus manos.
A ti se encomienda el pobre, tú socorres al huérfano. R/.


EVANGELIO
Les mandó que no lo descubrieran, para que se cumpliera lo que dijo el profeta.

+ Lectura del santo Evangelio según San Mateo 12, 14-21

En aquel tiempo, los fariseos, al salir, planearon el modo de acabar con Jesús.
Pero Jesús se enteró, se marchó de allí y muchos le siguieron.
El los curó a todos, mandándoles que no lo descubrieran.
Así se cumplió lo que dijo el profeta Isaías: «Mirad a mi siervo, mi elegido, mi amado, mi predilecto.
Sobre él he puesto mi espíritu para que anuncie el derecho a las naciones.
No porfiará, no gritará, no voceará por las calles.
La caña cascada no la quebrará, el pábilo vacilante no lo apagará, hasta implantar el derecho; en su nombre esperarán las naciones».
Palabra del Señor.

viernes, 18 de julio de 2014

VIERNES DE LA DECIMOQUINTA SEMANA

PRIMERA LECTURA
He escuchado tu oración, he visto tus lágrimas

Lectura del Profeta Isaías 38, 1-6. 21-22. 7-8

En aquel tiempo Ezequías cayó enfermo de muerte; y vino a visitarlo el profeta Isaías, hijo de Amós, y le dijo: Así dice el Señor: Haz testamento, porque vas a morir y no vivirás.
Entonces, Ezequiel volvió la cara a la pared y oró al Señor:
Señor, acuérdate que he caminado en tu presencia, con corazón sincero e íntegro, y que he hecho lo que te agrada.
Y Ezequías lloró con largo llanto.
Y vino la palabra del Señor a Isaías: Ve y dile a Ezequías: Así dice el Señor Dios de David, tu, padre.
He escuchado tu oración he visto tus lágrimas.
Mira, añado a tus días otros quince años.
Te libraré de las manos del rey de Asiria, a ti y a esta ciudad, y la protegeré.
Isaías dijo: Que traigan un emplasto de higos y lo apliquen a la herida para que se cure.
Ezequías dijo: ¿Cuál es la prueba de que subiré a la casa del Señor? Esta es la señal del Señor, de que cumplirá el Señor la palabra dada: «En el reloj de sol de Acaz haré que la sombra suba los diez grados que ha bajado».
Y desandó el sol en el reloj los diez grados que había avanzado.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial Is 38, 10. 11. 12abcd. 16
V/. Tú, Señor, detuviste mi alma ante la tumba vacía.
R/. Tú, Señor, detuviste mi alma ante la tumba vacía.
V/. Yo pensé: En medio de mis días tengo que marchar hacia las puertas del Abismo; me privan del resto de mis años. R/.
V/. Yo pensé: Ya no veré más al Señor en la tierra de los vivos, ya no miraré a los hombres entre los habitantes del mundo. R/.
V/. Levantan y enrollan mi vida como una tienda de pastores.
Como un tejedor devanaba yo mi vida, y me cortan la trama. R/.
V/. Los que Dios protege, viven, y entre ellos vivirá mi espíritu: me has curado, me has hecho revivir. R/.

EVANGELIO
El Hijo del Hombre es señor del sábado

Lectura del santo Evangelio según San Mateo 12, 1-8

Un sábado de aquellos, Jesús atravesaba un sembrado; los discípulos, que tenían hambre, empezaron a arrancar espigas y a comérselas.
Los fariseos, al verlo, le dijeron: Mira, tus discípulos están haciendo una cosa que no está permitida en sábado.
Les replicó: ¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y sus hombres sintieron hambre ? Entró en la casa de Dios y comieron de los panes presentados, cosa que no les estaba permitida ni a él ni a sus compañeros, sino sólo a los sacerdotes.
¿Y no habéis leído en la ley que los sacerdotes pueden violar el sábado en el templo sin incurrir en culpa? Pues os digo que aquí hay uno que es más que el templo.
Si comprendierais lo que significa «quiero misericordia y no sacrificio» , no condenaríais a los que no tienen culpa.
Porque el Hijo del Hombre es señor del sábado.

Palabra del Señor

jueves, 17 de julio de 2014

JUEVES DE LA DECIMOQUINTA SEMANA

PRIMERA LECTURA
Despertarán jubilosos los que habitan en el polvo

Lectura del Profeta Isaías 26, 7-9. 12. 16-19

La senda del justo es recta.
Tú allanas el sendero del justo; en la senda de tus juicios, Señor, te esperamos, ansiando tu nombre y tu recuerdo.
Mi alma te ansía de noche, mi espíritu en mi interior madruga por ti, porque tus juicios son luz de la tierra, y aprenden justicia los habitantes del orbe.
Señor, tú nos darás la paz, porque todas nuestras empresas nos las realizas tú.
Señor, en el peligro acudíamos a ti, cuando apretaba la fuerza de tu escarmiento.
Como la preñada cuando le llega el parto se retuerce y grita angustiada, así éramos en tu presencia, Señor: concebimos, nos retorcimos, dimos a luz viento; no trajimos salvación al país, no le nacieron habitantes al mundo.
¡Vivirán tus muertos, tus cadáveres se alzarán, despertarán jubilosos los que habitan en el polvo! Porque tu rocío es rocío de luz, y la tierra de las sombras parirá.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 101, 13-14ab y 15. 16-18. 19-21

V/. El Señor desde el cielo se ha fijado en la tierra.
R/. El Señor desde el cielo se ha fijado en la tierra.
V/. Tú permaneces para siempre, y tu nombre de generación en generación.
Levántate y ten misericordia de Sión, que ya es hora y tiempo de misericordia.
Tus siervos aman sus piedras, se compadecen de sus ruinas. R/.
V/. Los gentiles temerán tu nombre, los reyes del mundo, tu gloria.
Cuando el Señor reconstruya Sión, y aparezca en su gloria, y se vuelva a las súplicas de los indefensos, y no desprecie sus peticiones. R/.
V/. Quede esto escrito para la generación futura, y el pueblo que será creado alabará al Señor: Que el Señor ha mirado desde su excelso santuario, desde el cielo se ha fijado en la tierra, para escuchar los gemidos de los cautivos y librar a los condenados a muerte. R/.


EVANGELIO
Soy manso y humilde de corazón

Lectura del santo Evangelio según San Mateo 11, 28-30

En aquel tiempo, Jesús exclamó: Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré.
Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso.
Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.
Palabra del Señor.

martes, 15 de julio de 2014

MARTES DE LA DECIMOQUINTA SEMANA

PRIMERA LECTURA
Si no creéis, no subsistiréis

Lectura del Profeta Isaías 7, 1-9

Reinaba en Judá Acaz, hijo de Yotán, hijo de Ozías, rey de Judá.
Rasín, rey de Damasco, y Pécaj, hijo de Romelía, rey de Israel, subieron a Jerusalén para atacarla; pero no lograron conquistar1a.
Llegó la noticia al heredero de David: Los sirios acampan en Efraín.
Y se agitó su corazón y el del pueblo como se agitan los árboles del bosque con el viento.
Entonces el Señor dijo a Isaías: Sal al encuentro de Acaz, con tu hijo Sear Yasub, hacia el extremo del canal de la Alberca de Arriba, junto a la Calzada del
Batanero; y le dirás: ¡Vigilancia y calma! No temas, no te acobardes ante esos dos cabos de tizones humeantes (la ira ardiente de Rasín y los sirios y del hijo de Romelía).
Aunque tramen tu ruina, diciendo: «Subamos contra Judá, sitiémosla, apoderémonos de ella, y nombraremos en ella rey al hijo de Tabeel».
Así dice el Señor: No se cumplirá ni sucederá: Damasco es capital de Siria, y Rasin, capitán de Damasco.
Samaría es capital de Efraín, y el hijo de Romelía, capitán de Samaría.
(Dentro de cinco o seis años, Efraín, destruido, dejará de ser pueblo). Si no creéis, no subsistiréis.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 47, 2-3a. 3b-4. 5-6. 7-8

V/. Dios ha fundado su ciudad para siempre.
R/. Dios ha fundado su ciudad para siempre.
V/. Grande es el Señor, y muy digno de alabanza en la ciudad de nuestro Dios.
Su Monte Santo, una altura hermosa, alegría de toda la tierra. R/.
V/. El monte Sión, vértice del cielo, ciudad del gran rey.
Entre sus palacios, Dios descuella como un alcázar. R/.
V/. Mirad: los reyes se aliaron para atacarla juntos; pero, al verla, quedaron aterrados y huyeron despavoridos. R/.
V/. Y allí los agarró el temblor y dolores como de parto; como un viento del desierto que destroza las naves de Tarsis. R/.


EVANGELIO
El día del juicio le será más llevadero a Tiro y Sidón y a Sodoma que a vosotras

+ Lectura del santo Evangelio según San Mateo 11, 20-24

En aquel tiempo, se puso Jesús a recriminar a las ciudades donde había hecho casi todos sus milagros, porque no se habían convertido: ¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido, cubiertas de sayal y ceniza.
Os digo que el día del juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a vosotras.
Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al Abismo.
Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que en ti, habría durado hasta hoy.
Os digo que el día del juicio le será más llevadero a Sodoma que a ti.

Palabra del Señor.

lunes, 14 de julio de 2014

LUNES DE LA DECIMOQUINTA SEMANA

PRIMERA LECTURA
Lavaos, apartad de mi vista vuestras malas acciones

Lectura del Profeta Isaías 1, 11-17

¿Qué me importa el número de vuestros sacrificios ? dice el Señor.
Estoy harto de holocaustos de carneros, de grasa de cebones; la sangre de toros, corderos y chivos no me agrada.
¿Por qué entráis a visitarme? ¿Quién pide algo de vuestras manos cuando pisáis mis atrios ?.
No me traigáis más dones vacíos, más incienso execrable.
Novilunios, sábados, asambleas, no los aguanto.
Vuestras solemnidades y fiestas las detesto; se me han vuelto una carga que no soporto más.
Cuando extendéis las manos cierro los ojos; aunque multipliquéis las plegarias, no os escucharé.
Vuestras manos están llenas de sangre.
Lavaos, purificaos, apartad de mi vista vuestras malas acciones: cesad de obrar mal, aprended a obrar bien; buscad la justicia, defended al oprimido; sed abogados del huérfano, defensores de la viuda.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 49, 8-9. 16bc-17. 21 y 23
V/. Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.
R/. Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.
V/. No te reprocho tus sacrificios, pues siempre están tus holocaustos ante mí.
Pero no aceptaré un becerro de tu casa ni un cabrito de tus rebaños. R/.
V/. ¿Por qué recitas mis preceptos y tienes siempre en la boca mi alianza, tú que detestas mi enseñanza y te echas a la espalda mis mandatos ? R/.
V/. Esto haces, ¿y me voy a callar? ¿crees que soy como tú? Te acusaré, te lo echaré en cara.
El que me ofrece acción de gracias, , ese me honra; al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios. R/.


EVANGELIO
No he venido a sembrar paz, sino espada

Lectura del santo Evangelio según San Mateo 10, 34-11, 1

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus Apóstoles: No penséis que he venido a la tierra a sembrar paz: no he venido a sembrar paz, sino espadas.
He venido a enemistar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; los enemigos de cada uno serán los de su propia casa.
El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no coge su cruz y me sigue, no es digno de mí.
El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará.
El que os recibe a vosotros, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta, tendrá paga de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo, tendrá paga de justo.
El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pobrecillos, sólo porque es mi discípulo, no perderá su paga, os lo aseguro.
Cuando Jesús acabó de dar instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí para enseñar y predicar en sus ciudades.
Palabra del Señor