21 de Agosto
martes, 21 de agosto de 2012
SAN PÍO X, Papa
21 de agosto
SAN PÍO X,(*)
Papa
Papa
A
San Pío X está muy reciente en el amor de
la Iglesia. Aún perdura el grato recuerdo de su memoria -no hace cincuenta años
que nos dejó- como el perfume que llena las naves del templo después de una
solemne ceremonia religiosa. San Pío X es algo muy reciente en la Iglesia.
Reciente su elevación a los altares por Pío XII, y más reciente la visita de su
cuerpo a la bella Venecia en cumplimiento de una vieja promesa hecha a sus
amados diocesanos:
-Vivo o muerto volveré a Venecia.
En la basílica de San Pedro de Roma un
sencillo y hermoso sepulcro guarda sus restos. Este sepulcro es hoy día uno de
los lugares vivos de la oración. Nunca faltan allí el recuerdo de las flores
secas y la plegaria de los romanos y cuantos católicos visitan el templo de los
santos apóstoles Pedro y Pablo.
MARTES DE LA VIGÉSIMA SEMANA
PRIMERA LECTURA
Eres hombre y no Dios; te creías listo como los dioses
Lectura del Profeta Ezequiel 28, 1-10
En aquellos
días, me vino esta palabra del Señor:
Hijo de
Adán, di al príncipe de Tiro:
Esto dice el
Señor:
Se hinchó tu
corazón
y dijiste:
«Soy Dios,
entronizado
en solio de dioses
en el
corazón del mar»,
tú que eres
hombre y no dios;
te creías
listo como los dioses;
¡Si eres más
sabio que Daniel!;
ningún enigma
se te resiste.
Con tu
talento, con tu habilidad,
te hiciste
una fortuna;
acumulaste
oro y plata
en tus
tesoros.
Con agudo
talento de mercader,
ibas
acrecentando tu fortuna;
y tu fortuna
te llenó de presunción.
Por eso, así
dice el Señor:
Por haberte creído
sabio como los dioses,
por eso,
traigo contra ti
bárbaros
pueblos feroces;
desenvainarán
la espada
contra tu
belleza y tu sabiduría,
profanando
tu esplendor.
Te hundirán
en la fosa,
morirás con
muerte ignominiosa
en el
corazón del mar.
Tú que eres
hombre y no dios,
¿osarás
decir: «Soy Dios»,
delante de
tus asesinos,
en poder de
los que te apuñalen?
Morirás con
muerte de incircunciso,
a manos de
bárbaros.
Yo lo he
dicho,
–oráculo del
Señor–.
Palabra de
Dios.
Salmo responsorial Dt 32, 26-27ab. 27cd-28a.30. 35cd-36ab
R. Yo
doy la muerte y la vida.
Yo pensaba:
«Voy a dispersarlos
y a borrar
su memoria entre los hombres.»
Pero no; que
temo la jactancia del enemigo
y la mala
interpretación del adversario. R.
Y dirían:
«Nuestra mano ha vencido,
no es el Señor
quien lo ha hecho.»
Porque son
una nación que ha perdido el juicio. R.
¿Cómo es que
uno persigue a mil,
y dos ponen
en fuga a diez mil?
¿No es
porque su Roca los ha vencido,
porque el
Señor los ha entregado? R.
El día de su
perdición se acerca
y su suerte
se apresura.
Porque el
Señor defenderá a su pueblo
y tendrá
compasión de sus siervos. R.
EVANGELIO
Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el Reino de los Cielos
+ Lectura del santo Evangelio según
San Mateo 19, 23-30
En
aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
–Creedme:
difícilmente entrará un rico en el Reino de los Cielos. Lo repito: Más fácil le
es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el Reino
de los Cielos.
Al
oírlo, los discípulos dijeron espantados:
–Entonces,
¿quién puede salvarse?
Jesús
se les quedó mirando y les dijo:
–Para
los hombres es imposible; pero Dios lo puede todo.
Entonces
le dijo Pedro:
–Pues
nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido. ¿Qué nos va a tocar?
Jesús
les dijo:
cuando
llegue la renovación, y el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria,
también vosotros, los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos, para
regir a las doce tribus de Israel.
El
que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, mujer, hijos o
tierras, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.
Muchos
primeros serán últimos y muchos últimos serán primeros.
Palabra
del Señor.
lunes, 20 de agosto de 2012
SAN BERNARDO, Abad y Doctor
20 de agosto
SAN BERNARDO,
Abad y Doctor
SAN BERNARDO,
Abad y Doctor
Cualquiera que hiciere la voluntad de mi
Padre,
que está en los cielos, ése es mi hermano
y mi hermana, y mi madre.
(Mateo, 12, 50).
que está en los cielos, ése es mi hermano
y mi hermana, y mi madre.
(Mateo, 12, 50).
San Bernardo, nacido en 1090 de noble familia en Fontaines-les-Dijon, entró en la abadía de Císter, acompañado de sus hermanos, y otros veintiséis nobles. Más grande aun por sus virtudes que por su genio, rehusó los arzobispados de Reims, de Génova y de Milán, declarándose indigno de tal honor. Llegó a ser el árbitro de los obispos, de los reyes y de los papas. Predicó una cruzada con prodigioso éxito y fundó una multitud de monasterios. Al mismo tiempo fue un gran taumaturgo y el azote de las herejías. Escribió numerosas obras en las que brilla una doc trina totalmente celestial, que parece fruto de inspiración divina más que resultado del trabajo. Murió en 1153, y fue proclamado, por Pío VIII, Doctor de la Iglesia universal.
SOBRE SAN BERNARDO
I. San Bernardo puede ser llamado: hijo
de María. Fue objeto de parte de esta bondadosa Madre de un afecto muy
particular, y, en agradecimiento, trabajó todo lo que pudo para propagar su
culto. No tenia dicha mayor que la de hablar de la Santísima Virgen. Tú también
debes ser hijo de María como San Bernardo. ¡Oh Virgen Santísima, tienes para
conmigo la ternura y solicitud de una madre, y en mí no encuentras sino un hijo
desnaturalizado! ¿Dónde está el desasimiento, dónde la humildad, dónde las
virtudes que deben hacerme semejante a Ti?
II. San Bernardo es también el hermano de
Jesucristo; como Él, ha predicado el desprecio del mundo, y lo hizo con tanto
vigor, que al oírlo, la juventud dejaba los placeres del siglo para retirarse a
los monasterios. Tenia siempre presente la Pasión de Jesucristo, y para
imitarlo entregábase a la más rigurosa penitencia. ¿Eres tú el hermano de
Jesucristo? ¿Te pareces a Él? ¿Haces tú, como Él, la voluntad de Dios, tu
Padre?
III. Medita estas cuatro palabras que San
Bernardo tenia siempre en los labios: 1) ¡Es terrible ver anonadarse a un Dios,
y a un gusano glorificarse! 2) Cuanto más busque el alma consuelo en las
creaturas, tanto menos lo encuentra en Dios. 3) Bernardo, ¿para qué te hiciste
religioso? ¿No es, acaso, para hacerte santo? 4) A cada instante debemos pensar
en la muerte a la que cada instante nos acerca.
La devoción a la Santísima Virgen
Orad por las órdenes religiosas.
Orad por las órdenes religiosas.
ORACIÓN
Oh Dios, que habéis enseñado a vuestro
pueblo los caminos de la salvación eterna por ministerio del bienaventurado
Bernardo, dignaos hacer que, después de haberlo tenido en la tierra como doctor
y guía, lo tengamos como intercesor en el cielo. Por J. C. N. S. Amén.
LUNES DE LA VIGÉSIMA SEMANA
PRIMERA LECTURA
Ezequiel os servirá de
señal: haréis lo mismo que él ha hecho
Lectura del Profeta Ezequiel 24,
15-24
Me vino esta
palabra del Señor:
–Hijo de
Adán, voy a arrebatarte repentinamente
el encanto
de tus ojos;
no llores ni
hagas duelo
ni derrames
lágrimas;
aflígete en
silencio como un muerto,
sin hacer duelo;
líate el
turbante
y cálzate
las sandalias;
no te
emboces la cara
ni comas el
pan del duelo.
Por la
mañana yo hablaba a la gente,
por la tarde
se murió mi mujer,
y a la
mañana siguiente
hice lo que
se me había mandado.
Entonces me
dijo la gente:
¿quieres
explicarnos
qué nos
anuncia lo que estás haciendo?
Les
respondí: Me vino esta palabra del Señor:
Dile a la
Casa de Israel: Esto dice el Señor:
–Mira, voy a
profanar mi santuario,
vuestro
soberbio baluarte,
el encanto
de vuestros ojos,
el tesoro de
vuestras almas.
Los hijos e
hijas que dejasteis
caerán a
espada.
Entonces
haréis lo que yo he hecho:
no os
embozaréis la cara
ni comeréis
el pan del duelo;
seguiréis
con el turbante en la cabeza
y las
sandalias en los pies,
no lloraréis
ni haréis luto;
os consumiréis
por vuestra culpa
y os
lamentaréis unos con otros.
Ezequiel os
servirá de señal:
haréis lo
mismo que él ha hecho.
Y, cuando
suceda,
sabréis que
yo soy el Señor.
Palabra de
Dios.
Salmo responsorial Dt 32,
18-19. 20. 21
R.
¡Despreciaste a la Roca que te engendró!
¡Despreciaste
a la Roca que te engendró
y olvidaste
al Dios que te dio a luz!
Lo vio el
Señor e, irritado,
rechazó a
sus hijos e hijas. R.
Pensando:
«Les esconderé mi rostro
y veré en
qué acaban,
porque son
una generación depravada,
unos hijos
desleales. R.
Ellos me han
dado celos con un dios ilusorio,
me han
irritado con ídolos vacíos:
pues yo les
daré celos con un pueblo ilusorio,
los irritaré
con una nación fatua». R.
EVANGELIO
Si quieres
llegar hasta el final vende lo que tienes, así tendrás un tesoro en el cielo
+ Lectura del santo Evangelio según
San Mateo 19, 16-22
En aquel
tiempo, se acercó uno a Jesús y le preguntó:
–Maestro,
¿qué tengo que hacer de bueno, para obtener la
vida eterna
?
Jesús le
contestó:
–¿Por qué me
preguntas qué es bueno? Uno solo es Bueno.
Mira, si
quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.
El
le preguntó:
–¿Cuáles?
Jesús
le contestó:
–«No
matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honra a
tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti mismo».
El
muchacho le dijo:
–Todo
eso lo he cumplido. ¿Qué me falta?
Jesús
le contestó:
–Si
quieres llegar hasta el final, vende lo que tienes, da el dinero a los pobres
–así tendrás un tesoro en el cielo– y luego vente conmigo.
Al
oír esto, el joven se fue triste, porque era rico.
Palabra del
Señor.
domingo, 19 de agosto de 2012
SAN LUIS, Obispo y Confesor
19 de agosto
SAN LUIS,
Obispo y Confesor
Obispo y Confesor
Que vuestra modestia sea conocida de todos
los
hombres, pues el día del Señor está cerca.
(Filipenses, 4, 5)
(Filipenses, 4, 5)
San Luis, hijo de Carlos II, rey de Nápoles, y sobrino nieto de San Luis, rey de Francia, fue dado como rehén a Pedro, rey de Aragón. Vuelto a la libertad, rechazó un magnífico casamiento y la corona de Nápoles, para permanecer fiel al voto que durante su cautividad había emitido de entrar en la Orden de San Francisco. "Jesucristo -dijo el santo- es mi reino: poseyéndolo, poseo todo; si lo perdiese, pierdo todo". Elevado, no obstante su resistencia, a la sede episcopal de Tolosa, edificó a su pueblo con una caridad sin límites y una admirable modestia. Siempre iba acompañado por un religioso encargado de decirle sus faltas. Murió prematuramente, en el año 1297, contando apenas 23 años de edad.
SOBRE LA MODESTIA
I. La modestia es una virtud que regula
el exterior del hombre; debes practicarla, porque no conviene a un cristiano,
que debe ser la imagen y copia de Jesucristo, ser descompuesto en sus palabras
o en sus actos. Dios está en todas partes; tu buen Ángel te ve; los hombres son
testigos de tus inmodestias y se escandalizan de ellas. Todos estos motivos
deberían persuadirte a amar esta hermosa virtud, que tanta gloria procura a
Dios y tanto bien hace al prójimo. ¡Qué hermoso es dar buenos ejemplos! (San Ambrosio).
II. Para practicar la modestia, es
necesario que consideres tu edad, tu condición, tu género de vida, el tiempo,
el lugar y las ocasiones en que te encontrares. Tus miradas deben ser modestas,
tanto como tus palabras, tus acciones y todo tu exterior; en una palabra, debes
comportarte de tal modo que se pueda decir de ti: "Así es como andaba
Jesucristo, así es como obraba y conversaba con los hombres". Quien profesa creer en Jesucristo,
debe regular su conducta según la de su Maestro.(San Jerónimo).
III. La modestia exterior depende de la
interior; el rostro no es sino el reflejo de los sentimientos del alma. Si tus
pasiones están bien mortificadas, si tu corazón está continuamente ocupado con
el pensamiento de Dios, no tendrás mucho trabajo en ser modesto. Tu alma,
encontrando su contento en el interior de sí misma, no lo buscará en el
exterior. Los sentimientos se manifiestan en nuestro continente,
y el rostro es el espejo del alma y la expresión de las costumbres. (San Isidoro).
La huida del pecado
Orad por los cautivos.
Orad por los cautivos.
ORACIÓN
Haced, oh Dios omnipotente, que esta
venerable solemnidad del bienaventurado Luis, vuestro confesor y pontífice,
aumente en nosotros el espíritu de piedad y el deseo de la salvación. Por J. C.
N. S. Amén.
sábado, 18 de agosto de 2012
DOMINGO XX DEL TIEMPO ORDINARIO
PRIMERA
LECTURA
Comed de mi
pan y bebed el vino que he mezclado
Lectura del libro de
los Proverbios 9, 1-6
La
Sabiduría se ha construido su casa
plantando
siete columnas,
ha
preparado el banquete,
mezclado
el vino y puesto la mesa;
ha
despachado a sus criados
para
que lo anuncien en los puntos que dominan la ciudad:
«Los
inexpertos que vengan aquí,
quiero
hablar a los faltos de juicio:
"Venid
a comer de mi pan
y
a beber el vino que he mezclado;
dejad
la inexperiencia y viviréis,
seguid
el camino de la prudencia."»
Palabra
de Dios.
Salmo
responsorial Sal 33, 2–3. 10–11. 12–13. 14–15 (R.:9a)
R.
Gustad y ved qué bueno es el Señor.
Bendigo
al Señor en todo momento,
su
alabanza está siempre en mi boca;
mi
alma se gloría en el Señor:
que
los humildes lo escuchen y se alegren. R.
Todos
sus santos, temed al Señor,
porque
nada les falta a los que le temen;
los
ricos empobrecen y pasan hambre,
los
que buscan al Señor no carecen de nada. R.
Venid,
hijos, escuchadme:
os
instruiré en el temor del Señor;
¿hay
alguien que ame la vida
y
desee días de prosperidad? R.
Guarda
tu lengua del mal,
tus
labios de la falsedad;
apártate
del mal, obra el bien,
busca
la paz y corre tras ella. R.
SEGUNDA
LECTURA
Daos cuenta
de lo que el Señor quiere
Lectura de la carta del
apóstol san Pablo a los Efesios 51,15-20
Hermanos:
Fijaos
bien cómo andáis; no seáis insensatos, sino sensatos, aprovechando la ocasión,
porque vienen días malos.
Por
eso, no estéis aturdidos, daos cuenta de lo que el Señor quiere.
No
os emborrachéis con vino, que lleva al libertinaje, sino dejaos llenar del
Espíritu.
Recitad,
alternando, salmos, himnos y cánticos inspirados; cantad y tocad con toda el
alma para el Señor.
Dad
siempre gracias a Dios Padre por todo, en nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Palabra
de Dios.
Aleluya Jn 6, 56
El
que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él –dice el Señor–.
EVANGELIO
Mi carne es
verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida
+Lectura del santo
evangelio según san Juan 6, 51-58
En
aquel tiempo, dijo Jesús a la gente:
–
«Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este
pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del
mundo.»
Disputaban
los judíos entre sí:
–
«¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?»
Entonces
Jesús les dijo:
–
«Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su
sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene
vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.
Mi
carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.
El
que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él.
El
Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me
come vivirá por mi.
Éste
es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo
comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre.»
Palabra
del Señor.
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