domingo, 5 de febrero de 2012
LUNES DE LA QUINTA SEMANA
LUNES DE LA QUINTA SEMANA
PRIMERA LECTURA
Llevaron el Arca de la
Alianza al Santísimo, y la nube llenó el templo
Lectura del primer libro de los Reyes 8, 1-7. 9-13
En
aquellos días, Salomón convocó a palacio, en Jerusalén, a los ancianos de
Israel, a los jefes de tribu y a los cabezas de familia de los israelitas, para
trasladar el Arca de la Alianza del Señor desde la Ciudad de David (o sea
Sión).
Todos
los israelitas se congregaron en torno al rey Salomón en el mes de Etaním (el
mes séptimo), en la fiesta de los Tabernáculos.
Cuando
llegaron los ancianos de Israel, los sacerdotes cargaron con el Arca del Señor,
y los sacerdotes levitas llevaron la Tienda del Encuentro, más los utensilios
del culto que había en la Tienda.
El
rey Salomón, acompañado de toda la asamblea de Israel reunida con él ante el
Arca, sacrificaba una cantidad incalculable de ovejas y bueyes.
Los
sacerdotes llevaron el Arca de la Alianza del Señor a su sitio, el camarín del
templo, al Santísimo, bajo las alas de los querubines, pues los querubines
extendían las alas sobre el sitio del Arca y cubrían el Arca y los varales por
encima.
En
el Arca sólo había las dos Tablas de piedra que colocó allí Moisés en el Horeb,
cuando el Señor pactó con los israelitas al salir del país de Egipto, y allí se
conservan actualmente.
Cuando
los sacerdotes salieron del Santo, la nube llenó el templo, de forma que los
sacerdotes no podían seguir oficiando a causa de la nube, porque la gloria del
Señor llenaba el templo.
Entonces
Salomón dijo:
«El
Señor quiere habitar en las tinieblas;
y
yo te he construido un palacio,
un
sitio donde vivas para siempre».
Palabra de
Dios.
Salmo responsorial Sal 131, 6-7. 8-10
R.
Levántate, Señor, ven a tu mansión.
Oímos que
estaba en Efrata,
la
encontramos en el Soto de Jaar:
entremos en
su morada,
postrémonos
ante el estrado de sus pies. R.
Levántate,
Señor, ven a tu mansión,
ven con el
arca de tu poder:
que tus
sacerdotes se vistan de gala,
que tus
fieles vitoreen.
Por amor a
tu siervo David,
no niegues
audiencia a tu Ungido. R.
EVANGELIO
Los que lo tocaban se
ponían sanos
+ Lectura
del santo Evangelio según San Marcos 6, 53-56
En
aquel tiempo, cuando Jesús y sus discípulos terminaron la travesía, tocaron
tierra en Genesaret, y atracaron.
Apenas
desembarcados, algunos lo reconocieron, y se pusieron a recorrer toda la
comarca; cuando se enteraba la gente dónde estaba Jesús, le llevaba los enfermos
en camillas.
En la aldea o pueblo o caserío donde llegaba, colocaban a
los enfermos en la plaza, y le rogaban que les dejase tocar al menos el borde
de su manto; y los que lo tocaban se ponían sanos.
Palabra del
Señor.
SANTA ÁGATA, Mártir
|
|
|
5 de febrero
Nos hace servir de espectáculo al mundo,
a los ángeles y a los hombres.(1 Cor. 4, 9).
a los ángeles y a los hombres.(1 Cor. 4, 9).
¡Qué hermoso espectáculo para Jesús, ver a Ágata despreciar los halagos y amenazas del pretor, a fin de conservar su castidad y su fe! Se le quema el pecho, pero San Pedro se le aparece en la prisión y la sana. Se la desnuda y se la arrastra sobre trozos de vasijas rotas y brasas encendidas, y he aquí que un temblor derriba varios edificios y aplasta bajo sus escombros a dos miembros de la familia del tirano. Asustado el gobernador de las murmuraciones del pueblo, la hace conducir de nuevo a la prisión, en la cual expira, después de una breve oración, el año 251.
MEDITACIÓN SOBRE LA VIDA
DE SANTA ÁGATA
I. Santa Ágata resistió al mundo. Ni todos sus
honores pudieron seducirla. Sabía que los bienes de la tierra nada son
comparados con los celestiales. ¡Oh mundo, qué mala reputación es la tuya! Los
santos te abandonan y te desprecian; hasta tus partidarios se quejan de ti, y
dicen que sólo tienes bienes aparentes y males reales en exceso. Tú, que lees o
escuchas, estás convencido de esta verdad, y sin embargo amas al mundo. El
mundo es malo y lo amas; ¿qué no harías si fuese bueno? (San
Agustín).
II. La santa ha resistido a los hombres. Sus
amenazas como sus halagos han fracasado ante su constancia. ¡Cuán difícil es
resistir a estos dos enemigos, uno de los cuales ataca desembozadamente, y el
otro con astucia, sobre todo teniendo un cuerpo que se rebela contra el alma, y
que se inclina siempre para el lado de los placeres! ¿Qué hubieras hecho tú en
el lugar de Ágata, tú que ofendes a Dios a menudo antes que privarte de la menor
satisfacción?
III. Ágata, por su pureza, fue émula de los
Ángeles; o más bien, con San Ambrosio, digamos que la victoria de las vírgenes
es más gloriosa que la de los Ángeles, pues éstos, no teniendo cuerpo, ninguna
dificultad tienen en ser castos. Para conservar el tesoro de la pureza, es
menester, como los Ángeles, pensar siempre en Dios, obedecer incesantemente sus
órdenes, desasirse en cuanto sea posible de los placeres del cuerpo, y tener
amor sólo para el cielo y para Dios. El hombre casto y el Ángel difieren no
por la virtud, sino por la felicidad. La castidad de éste es más feliz, la de
aquél más valiente. (San Ambrosio).
La Castidad
Orad por las vírgenes.
ORACIÓN
Oh Dios, que entre otros milagros de vuestro
poder, habéis hecho obtener la victoria del martirio al sexo más débil, haced
por vuestra bondad que, celebrando la nueva vida que ha recibido en el cielo la
bienaventurada Ágata, vuestra virgen mártir, saquemos provecho de sus ejemplos
para marchar por el camino que conduce a Vos. Por J. C. N. S. Amén.
|
| . |
|
sábado, 4 de febrero de 2012
DOMINGO V DEL TIEMPO ORDINARIO
DOMINGO V
DEL TIEMPO
ORDINARIO
PRIMERA
LECTURA
Mis días se
consumen sin esperanza
Lectura del libro de Job
7, 1-4. 6-7
Habló
Job, diciendo:
–«El
hombre está en la tierra cumpliendo un servicio,
sus
días son los de un jornalero;
Como
el esclavo, suspira por la sombra,
como
el jornalero, aguarda el salario.
Mi
herencia son meses baldíos,
me
asignan noches de fatiga;
al
acostarme pienso: ¿Cuándo me levantaré?
Se
alarga la noche
y
me harto de dar vueltas hasta el alba.
Mis
días corren más que la lanzadera,
y
se consumen sin esperanza.
Recuerda
que mi vida es un soplo,
y
que mis ojos no verán más la dicha.»
Palabra
de Dios.
Salmo
responsorial Sal 146, 1-2. 3-4. 5-6 (R.: Cf. 5a)
R.
Alabad al Señor, que sana los corazones destrozados.
O
bien:
Aleluya.
Alabad
al Señor, que la música es buena;
nuestro
Dios merece una alabanza armoniosa.
El
Señor reconstruye Jerusalén,
reúne
a los deportados de Israel. R.
Él
sana los corazones destrozados,
venda
sus heridas.
Cuenta
el número de las estrellas,
a
cada una la llama por su nombre. R.
Nuestro
Señor es grande y poderoso,
su
sabiduría no tiene medida.
El
Señor sostiene a los humildes,
humilla
hasta el polvo a los malvados. R.
SEGUNDA
LECTURA
¡Ay de mí si
no anuncio el Evangelio!
Lectura de la primera
carta del apóstol san Pablo a los Corintios 9, 16-19. 22-23
Hermanos:
El
hecho de predicar no es para mí motivo de orgullo. No tengo más remedio y, ¡ay
de mí si no anuncio el Evangelio!
Si
yo lo hiciera por mi propio gusto, eso mismo sería m paga. Pero, si lo hago a
pesar mío, es que me han encargado este oficio. Entonces, ¿cuál es la paga?
Precisamente dar a conocer el Evangelio, anunciándolo de balde, sin usar el
derecho que me da la predicación del Evangelio.
Porque,
siendo libre como soy, me he hecho esclavo de todos para ganar a los más
posibles. Me he hecho débil con los débiles, para ganar a los débiles; me he,
hecho todo a todos, para ganar, sea como sea, a algunos.
Y
hago todo esto por el Evangelio, para participar yo también de sus bienes.
Palabra
de Dios.
Aleluya Mt 8, 17
Cristo
tomó nuestras dolencias y cargó con nuestras enfermedades.
EVANGELIO
Curó a muchos
enfermos de diversos males
+Lectura del santo
evangelio según san Marcos 1, 29-39
En
aquel tiempo, al salir Jesús y sus discípulos de la sinagoga, fue con Santiago
y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre,
y se lo dijeron. Jesús se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó
la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando se puso el sol, le
llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a
la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios;
y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar.
Se
levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar. Simón y
sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron:
–
«Todo el mundo te busca.»
Él
les respondió:
–
«Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que
para eso he salido.»
Así
recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando los demonios.
Palabra
del Señor.
SÁBADO DE LA CUARTA SEMANA
SÁBADO DE LA CUARTA SEMANA
PRIMERA LECTURA
Da a tu siervo un corazón dócil para gobernar a tu pueblo
Lectura
del primer libro de los Reyes 3, 4-13
En
aquellos días, Salomón fue a Gabaón a ofrecer sacrificios, porque allí estaba
la ermita principal.
En
aquel altar ofreció Salomón mil holocaustos.
En
Gabaón el Señor se apareció en sueños a Salomón y le dijo:
–Pídeme
lo que quieras.
Respondió
Salomón:
–Tú
trataste con misericordia a mi padre, tu siervo David, porque caminó en tu
presencia con lealtad, justicia y rectitud de corazón; y, fiel a esa
misericordia, le diste un hijo que se sentase en su trono: es lo que sucede
hoy.
Pues
bien, Señor Dios mío, tú has hecho que tu siervo suceda a David, mi padre, en
el trono, aunque yo soy un muchacho y no sé desenvolverme.
Tu
siervo se encuentra en medio de tu pueblo, un pueblo inmenso, incontable,
innumerable.
Da
a tu siervo un corazón dócil para gobernar a tu pueblo, para discernir el mal
del bien, pues, ¿quién sería capaz de gobernar a este pueblo tan numeroso?
Al
Señor le agradó que Salomón hubiera pedido aquello y Dios le dijo:
–Por haber pedido esto, y no una vida larga, ni riquezas,
ni la muerte de tus enemigos, sino inteligencia para acertar en el gobierno, te
daré lo que has pedido: un corazón sabio y prudente, como no lo ha habido antes
de ti ni lo habrá después de ti.
Y
te daré también lo que no has pedido: riquezas y fama mayores que las de rey
alguno.
Palabra de
Dios.
Salmo responsorial Sal 118, 9. 10. 11. 12. 13. 14
R. Enséñame,
Señor, tus leyes.
¿Cómo podrá
un joven andar honestamente?
Cumpliendo
tus palabras. R.
Te busco de
todo corazón,
no
consientas que me desvíe de tus mandamientos. R.
En mi
corazón escondo tus consignas,
así no
pecaré contra ti. R.
Bendito
eres, Señor;
enséñame tus
leyes. R.
Mis labios
van enumerando
los
mandamientos de tu boca. R.
Mi alegría
es el camino de tus preceptos,
más que
todas las riquezas. R.
EVANGELIO
Andaban como ovejas sin
pastor
+ Lectura
del santo Evangelio según San Marcos 6, 30-34
En
aquel tiempo, los Apóstoles volvieron a reunirse con Jesús, y le contaron todo
lo que habían hecho y enseñado.
El
les dijo:
–Venid
vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco.
Porque
eran tantos los que iban y venían, que no encontraban tiempo ni para comer.
Se
fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado.
Muchos
los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron
corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron.
Al
desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban
como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.
Palabra
del Señor.
SAN ANDRÉS CORSINI, Obispo y Confesor
|
|
|
Traemos siempre en nuestro cuerpo la mortificación
de Jesús, a fin de que la vida de Jesús
se manifieste también en nuestros cuerpos.(2 Coro 4, 10).
Este santo no respondió al principio a los
cuidados de que lo hicieron objeto sus padres; pero a raíz del relato que le
hizo su madre de un sueño maravilloso que tuvo a su respecto, fue Andrés a
arrojarse a los pies de la Santísima Virgen y tomó la resolución de
entrar en la orden del Carmelo. Nombrado a pesar de sus resistencias, obispo de
Fiésole, redobló sus austeridades. Todos los días recitaba los salmos
penitenciales y las letanías de los santos disciplinándose sin compasión. Murió
el 6 de enero de 1373, a los 72 años de edad y a los 13 de su episcopado.
MEDITACIÓN SOBRE LA
MORTIFICACIÓN
l. Es necesario mortificar el cuerpo, para
expiar el placer que has gustado en el pecado. No podrías satisfacer de otro
modo a la justicia divina. Si no pagas tu deuda en esta vida, te será menester
que la canceles en la otra. Elige. Es preferible soportar algo en este mundo,
porque en él los sufrimientos son más llevaderos, más cortos, y merecerán una
corona en el cielo. En el purgatorio, la medida de nuestros suplicios será la
de los placeres que hayamos gustado en este mundo; porque seremos castigados por
aquello mismo por donde hayamos pecado. (San Bernardo).
II. Es preciso mortificar los sentidos
para no caer en pecado. Si te tomas la libertad de ver todo, de oír todo, de
decir todo, pecarás a menudo. Acaso no sea pecado ver, oír, decir tal o cual
cosa, pero, con frecuencia, te dispone a él. Si no te abstienes de las cosas
permitidas, caerás pronto en las que están prohibidas. Vigila tus sentidos, son
las puertas por las cuales entra el pecado mortal a tu alma. ¿Qué violencia
haces a tus sentidos? Casi nada les rehúsas, acaso nada.
III. Tus pasiones deben ser reprimidas tanto
como tus sentidos; ellas son las que suscitan en tu alma esas tempestades en las
que tan a menudo naufraga tu virtud; ellas son las que turban tu tranquilidad, y
te hacen desdichado. Examina, pues, con atención, cuáles son tus pasiones
dominantes; son las víctimas que debes inmolar al pie de la Cruz. Adora lo
que has quemado, quema lo que has adorado. (San Remigio).
La Mortificación
Orad por la conversión de los pecadores.
ORACIÓN
Oh Dios, que sin cesar nos dais en vuestra
Iglesia nuevos ejemplos de virtud, conceded a vuestro pueblo la gracia de seguir
con perfección las huellas del bienaventurado Andrés, vuestro confesor
pontífice, de modo que pueda un día participar en su recompensa. Por J. C. N. S.
Amén.
|
| . |
|
viernes, 3 de febrero de 2012
SAN BLAS, Obispo y Mártir
|
|
|
Si vosotros no hacéis penitencia,
todos pereceréis.(Lucas, 13, 5).
todos pereceréis.(Lucas, 13, 5).
San Blas, Obispo de Sebaste, deja su obispado y se retira a una caverna para hacer en ella penitencia. Las bestias feroces acuden a él, y cuando lo ven en oración, esperan que haya terminado de hablar con Dios para pedirle su bendición. Los esbirros del gobernador van a arrancarlo de su gruta para hacerlo morir en los tormentos.
MEDITACIÓN SOBRE
LA SOLEDAD
I. Haz penitencia; y a fin de que esta
penitencia te sea más útil, busca la soledad a ejemplo de San Blas. Evita las
ocasiones en las que te acuerdas que has ofendido a Dios, no sea que a las
mismas causas sigan los mismos efectos. ¡Qué dulce es conversar a solas con
Jesús! ¡Qué dulce apartarse de la muchedumbre! Gusta este placer, y confesarás
que todas las delicias del mundo nada tienen igual. ¡Ah! ¡cuán importuno resulta
el bullicio del mundo para un alma que ha gustado la dulzura de la soledad!
El mundo es para mí una prisión y la soledad un paraíso. (San
Jerónimo).
II. Si tu posición te retiene en el mundo, que
ello no te impida tener la soledad del corazón. Cada año, por lo menos, reserva
algunos días para pensar en tu alma; y todos los días dedica algunos momentos
para lo mismo. A toda hora del día entra en ti mismo, piensa en lo que acabas de
hacer y en lo que vas a hacer. ¿No querrás dar ese momento que Dios te pide?
Esta soledad del corazón es absolutamente necesaria. ¿Para qué sirve la
soledad del cuerpo sin la del alma? (San Gregorio).
III. Todas las noches, después que hayas
terminado tus quehaceres, piensa en los pecados que hayas cometido, para pedir
perdón de ellos, y en las buenas obras que hayas hecho, para agradecer a Dios
por ellas. ¡Qué alegría si has empleado el día santamente! ¡Qué tristeza, si no
lo has aprovechado para hacer el bien! ¡Ay! tu vida pasará como este día, y
acaso éste es el último de tu existencia. ¿Estás preparado para comparecer ante
el tribunal de Dios?
La Penitencia
Orad por la paz.
ORACIÓN
Oh Dios, que todos los años nos
proporcionáis un nuevo motivo de alegría con la solemnidad de vuestro mártir y
pontífice San Blas, haced, por vuestra bondad, que honrando su nacimiento al
cielo, experimentemos aquí abajo los efectos de su protecci6n. Por J. C. N. S.
Amén.
|
| . |
|
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


